La muerte más clara

Expertos en Bioética abogan por clarificar conceptos en torno a la eutanasia para evitar la confusión, facilitar el debate social y alcanzar un consenso ético

Hace diez días Eluana Englaro. Hace dos años, Inmaculada Echevarría. Hace diez, Ramón Sampedro… Parece una ley natural: cada cierto tiempo, la eutanasia regresa a las portadas de los periódicos y los telediarios. Partidarios y detractores de la 'buena muerte' -ese es el significado etimológico de eutanasia- se enzarzan en largas e inútiles discusiones. A veces, los dos bandos llegan a las manos, como ocurrió hace unos días a las puertas de la clínica de Udine donde, por fin, murió Eluana…
El médico Pablo Simón, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública y experto en Bioética, cree que el problema es que «la palabra eutanasia significa para cada persona una cosa diferente. Para unos es sedación paliativa, para otros, rechazo al tratamiento; para un tercero, causar la muerte de una persona…». A unos, destaca el vocal del Comité de Bioética de España, «les recuerda a los nazis» y otros lo consideran un avance «progresista y liberal».
Quizá porque toca de cerca a la muerte y porque implica las creencias más íntimas sobre la vida humana, eutanasia es «una palabra contaminada emocionalmente». Simón está convencido de que, si la gente llegase a un acuerdo sobre las palabras antes de empezar a discutir, sería mucho más fácil llegar también a un consenso ético.
En un artículo publicado en la 'Revista de Calidad Asistencial' en 2008, Simón y otros cuatro expertos en Bioética aclaraban muchos de los conceptos relacionados con la muerte digna. También recordaban que el apoyo a la eutanasia y el suicidio asistido en España oscila -según las encuestas- entre el 41% en la población general, el 51% de los médicos de cuidados paliativos y el 76% de los jóvenes.
Considera que España debería aprender de otras tradiciones democráticas en que los ciudadanos no se limitan a serlo una vez cada cuatro años, cuando son llamados a las urnas. A su juicio, la regulación de la eutanasia y el suicidio asistido -anunciada por el Gobierno para esta legislatura y después congelada por el propio Zapatero- debería ser consultada en referéndum. Así es como la han aprobado los estados norteamericanos de Oregón y, hace pocas semanas, Washington.
Simón, que también pertenece a la Comisión Andaluza de Bioética, ha preparado el siguiente glosario de términos.
CUIDADOS PALIATIVOS
«Conjunto coordinado de intervenciones sanitarias dirigidas, desde un enfoque integral, a la mejora de la calidad de vida de los pacientes y de sus familias, afrontando los problemas asociados con una enfermedad terminal mediante la prevención y el alivio del sufrimiento así como la identificación, valoración y tratamiento del dolor, y otros síntomas físicos, psíquicos, sociales espirituales o relacionados con los valores individuales o creencias de la persona».
EUTANASIA
«Actuación en la que un profesional sanitario produce la muerte de un paciente, inyectándole una medicación que acaba con su vida, porque se lo pide de manera expresa, informada y reiterada, ya que experimenta un sufrimiento que no ha podido ser mitigado por otros medios, por ejemplo mediante cuidados paliativos».
En España es un delito. Está despenalizada en Holanda, Bélgica y Luxemburgo.
Los expertos en Bioética prefieren desterrar todos los adjetivos que suelen acompañar a la palabra eutanasia, porque confunden a los ciudadanos. Por ejemplo, señalan, la eutanasia no puede ser 'involuntaria', por definición; si se hace contra la voluntad del paciente, es simplemente 'homicidio'. Tampoco puede ser 'pasiva'; es decir, causar la muerte mediante la retirada de un tratamiento a petición expresa del afectado es 'rechazo al tratamiento'.
LIMITACIÓN DEL ESFUERZO TERAPÉUTICO
«Retirada, o no instauración, de una medida de soporte vital o de cualquier otra intervención que, dado el mal pronóstico del paciente en términos de cantidad y calidad de vida futuras, constituye, a juicio de los profesionales sanitarios implicados, algo inútil que sólo contribuye a prolongar en el tiempo una situación clínica carente de expectativas razonables de mejoría».
Se trata de una medida «habitualmente practicada en las Unidades de Cuidados Intensivos de todo el mundo» y «perfectamente legal».
OBSTINACIÓN TERAPÉUTICA:
«Situación en la que a una persona que se encuentra en estado terminal se le inician o mantienen medidas de soporte vital carentes de utilidad clínica y que únicamente prolongan su vida biológica, sin posibilidades reales de mejora o recuperación, siendo en consecuencia susceptibles de limitación».
Antes se denominaba a esta práctica 'ensañamiento' o 'encarnizamiento' terapéutico.
RECHAZO DE TRATAMIENTO:
«Situación en la que un paciente solicita que se retire o no se le inicie un tratamiento indicado por los médicos porque en opinión del propio paciente no mejorará su calidad de vida o no aliviará su sufrimiento». «El Testamento Vital es la mejor forma de expresar de manera anticipada un rechazo de tratamiento». «Si el paciente no puede decidir por sí mismo su representante o su familia pueden decidir en su lugar».
Hay casos muy conocidos de rechazo al tratamiento: el de Inmaculada Echevarría, que pidió la retirada del respirador que la mantenía con vida; o el de la propia Eluana, cuyo padre logró tras años de lucha suspender su alimentación artificial.
Esta práctica legal da lugar a situaciones controvertidas, como la negativa de los Testigos de Jehová a recibir transfusiones sanguíneas, que debe ser respetada. Sin embargo, cuando un miembro de esa confesión pide que no se aplique una transfusión a un hijo menor, la legislación española da prioridad al derecho del niño a la vida, por encima del derecho de sus progenitores al respeto a sus creencias: los médicos deben aplicar el tratamiento adecuado y pueden comunicar su decisión al juez.
SEDACIÓN PALIATIVA:
«Administración de fármacos, en las dosis y combinaciones requeridas, para reducir la conciencia de un paciente en situación terminal o de agonía, para aliviar adecuadamente uno o más síntomas refractarios, previo consentimiento informado explícito en los términos establecidos en la ley. Uno de los posibles efectos de esta sedación es el acortamiento de la vida».
Pertenecen a esta categoría los casos del Hospital Severo Ochoa de Leganés. Es una práctica habitual en las UCI y no es delito.
SUICIDIO ASISTIDO
«Actuación en la que un profesional sanitario proporciona a un paciente que experimenta un sufrimiento insoportable y que se lo pide de forma expresa, reiterada e informada los medios necesarios para que pueda acabar él mismo con su vida cuando lo desee. Por ejemplo, le receta la medicación y le explica cómo tiene que tomarla para suicidarse».
En España es delito. Está regulado en Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Suiza y en los Estados norteamericanos de Oregón, Washington y California.

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