La mitad de los isleños menores de 20 años afirma no creer en ninguna religión

La mayoría de los baleares se declara partidario del divorcio, de la eutanasia pasiva, de la convivencia en pareja sin casarse y de las bodas homosexuales

La mitad de los isleños cuya edad no supera los 20 años asegura no creer en ninguna religión, una tasa que está evolucionando al alza en Balears, según se desprende de la última encuesta realizada por Gadeso. Pese a esta creciente desafección por parte de los más jóvenes, todavía siete de cada diez residentes en el archipiélago se declara creyente.
En concreto, entre las personas de 16 a 20 años el 49,7% de los encuestados expresa su distanciamiento de la religiosidad, frente al 40,3% que sí se declara creyente. Estos porcentajes no se registran en ningún otro tramo de edad, ya que entre las personas de 21 a 40 años esta segunda tasa se eleva ya al 78,6% y sigue creciendo a medida que aumenta la edad, pese a detectarse durante los últimos años una ligera evolución a la baja excepto entre las personas de más de 60 años.
Entre los creyentes, los católicos se mantienen en evidente mayoría. Frente al 21,9% que no se vinculan a ninguna religión y el 4,5% que prefiere no definirse, un 69,2% de los isleños se coloca en el seno de la Iglesias católica, seguido de un 2,3% de protestantes y un 1,4% de musulmanes, lo que deja un 0,7% para el resto de religiones. Un aspecto a destacar es que las tasas más altas de población protestante, ligeramente por encima del 3%, y musulmana, con algo más de un 2%, aparecen en los tramos de edad comprendidos entre los 21 y los 60 años.
Sobre este último punto, hay que señalar que frente al descenso que se detecta en el porcentaje de católicos, los musulmanes muestran una evolución al alza, mientras que la tasa de protestantes se mantiene estable en el archipiélago.
En cuanto a los que se declaran no creyentes, el 11,1% de la población balear adopta una postura de indiferencia ante las religiones, muy por encima del 4,8% que se define directamente como ateo o el 4,4% de agnósticos.

No a las posturas oficiales
Un aspecto que se pone en evidencia en el estudio de la Fundación Gadeso es que pese al elevado porcentaje de la población balear que se define como católica (69,2%), existe un fuerte distanciamiento en relación a muchas de las tesis oficiales defendidas por la Iglesia.
La más evidente es la relacionada con el divorcio. El 98% de los baleares expresa su respaldo a la posibilidad de disolver un matrimonio, un porcentaje que registra muy pocas variaciones al margen de la edad de los encuestados.
También es mayoritaria en el archipiélago la aceptación de la convivencia en pareja sin el vínculo matrimonial, con un 65% de las respuestas. Sólo entre los mayores de 60 años esta postura es aceptada por una minoría del 43%.
La eutanasia pasiva recibe el visto bueno de un 57% de los isleños, aunque en este caso esta tasa pasa a ser minoritaria a partir de los 41 años, hasta caer a un 31% cuando se superan los 60.
El matrimonio homosexual es apoyado por un 52% de los encuestados, aunque también en este caso esa mayoría se mantiene únicamente hasta la población con edades comprendidas entre los 16 y los 40 años.
Mayor sintonía existe entre la cúpula de la Iglesia católica y la población del archipiélago en cuestiones como el aborto y la adopción por parte de homosexuales.
Respecto a la suspensión del embarazo, el respaldo se limita al 46% de los isleños, aunque se muestra claramente mayoritario entre los más jóvenes. En cuanto a la posibilidad de que los homosexuales puedan adoptar un hijo, ese porcentaje baja hasta el 34%, e incluso entre los menores de 21 años se alcanza una mayoría muy ajustada, del 53%.
Este conjunto de opiniones explica que la postura oficial de los obispos españoles sólo consiga el apoyo de un 36% de los baleares, con tasas muy bajas entre los menores de 41 años. Además, el actual sistema de financiación de la Iglesia católica únicamente obtiene el visto bueno de un 27% de los encuestados.

Entre la población que se declara católica, un 35,3% de los encuestados reconoce que no es practicante. Pero a este dato hay que añadir el hecho de que entre los que sí lo son, más de la mitad reconoce que sólo acude a la iglesia de forma irregular, básicamente a alguna misa dominical o en festivo pero de tarde en tarde. De esta forma, entre los que se declaran practicantes únicamente un 44% respeta la exigencia de acudir a misa al menos una vez por semana. Las tasas más altas se dan entre las personas de más edad.

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