La Legión desfila en 30 procesiones después del veto laicista de Chacón

La Legión, sacudido el corsé laicista de Carme Chacón, participa en 30 procesiones durante la presente Semana Santa.Un total de 23 hermandades de siete provincias solicitaron su presencia. La tradición de Málaga data de 1928.

COMENTARIO: Estos nacional católicos, que añoran un pasado en el que religión y Estado sean una misma cosa, están eufóricos con la presencia de una institución estatal en un acontecimiento particular como es una procesión católica. Vulneran la neutralidad del Estado y piensan que la mayoría, aunque en realidad no lo sean, puede pisotear los derechos de los demás y tratar de imponer sus normas, su moral, sus dogmas,… en definitiva puro fascismo.


Desde el pasacalles de escolta al Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Soledad de Málaga, popularmente conocida como Cristo de Mena, protector de este cuerpo militar de élite, hasta las sangrantes calles de Lorca, donde acompaña a Nuestra Señora de la Virgen de la Amargura en su pasión, gloria y resurreción compartidas, las tropas más identitarias de las Fuerzas Armadas se unirán en los sentidos festejos a 23 hermandades de siete provincias españolas.

La fervorosa inmersión de la Legión en la Semana Santa recupera la normalidad tras el septenio socialista de Rodríguez Zapatero, durante el que se trató de reprimir la tradicional relación del Ejército y la Cristiandad en base al carácter aconfesional de las instituciones públicas. Sin ir más lejos, la participación de legionarios en la celebérrima marcha de la Pontificia y Real Congregación del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Soledad se remonta al año 1928, por solicitud de la propia Congregación de Mena. De todos los pasacalles con intervención militar, los menos veteranos datan de 1998, cuando las hermandades de Nuestra Señora de los Dolores (Alhama de Murcia); las cofradías de Nuestra Señora de las Angustias Paso Azul (Cuevas del Almanzora, Almería), de Nuestra Señora de las Angustias y del Santísimo Cristo de la Buena Muerte (El Ejido, Almería), y del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad (Dalias, Almería); y los ayuntamientos de Adra y de Pulpi (ambos municipios también pertenecientes a la provincia de Almería) requirieron a los militares de élite para que los acompañaran en su emotivo caminar de Semana Santa.

Durante sus tres años y medio al frente del Ministerio de Defensa, Carme Chacón se afanó en perseguir la simbología y tradiciones religiosas que escoltan a los militares españoles desde hace siglos. Así, modificó el Reglamento de Honores Militares para prohibir los mismos en servicios religiosos, de acuerdo con los “tiempos de Constitución, derechos y pluralismo”. En su opinión, los soldados estaban obligados a rendir “respeto” a los símbolos religiosos, pero “no honores”. El PP se erigió en portavoz del sentir de la Legión y otros cuerpos, y acusó entonces a la catalana de “crear un conflicto allí donde no lo había”, tras recordar que Felipe González, en 1984 y respaldado por 202 escaños, decidió que la aconfesionalidad del Estado y la rendición de honores militares en actos religiosos no eran incompatibles, a tenor del artículo 16.3 de la Carta Magna.

Laico Rubalcaba

El actual líder del PSOE y ex ministro de Felipe González, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el presidente en funciones del Gobierno andaluz, José Antonio Griñán, prometieron “más laicismo” en el Congreso socialista del pasado mes de febrero, y amenazaron con “denunciar los acuerdos con la Santa Sede”. Durante la presentación del programa Chacón para separar Ejército y religión, el senador Agustín Conde, del PP, espetó a la catalana: “Le guste o no, la inmensa mayoría de la sociedad española es y se siente católica. No entendemos el interés en impedir a las Fuerzas Armadas Españolas ser como la Nación misma”.

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