La Iglesia señala a los gobiernos de PP y PSOE ante cualquier descontrol del dinero público que detecte el Tribunal de Cuentas

«Jamás hemos recibido anotación de ninguna administración diciendo que debíamos cambiar el sistema» de justificación del dinero, señala el responsable económico de la CEE

«Hacemos la memoria que se nos pidió y se acordó» con el Gobierno de Zapatero en 2006, añade

Ante el informe del Tribunal de Cuentas publicado por infoLibre que destapa opacidad y descontrol, el portavoz de los obispos afirma que el dinero de la casilla de la Iglesia «no es una ayuda finalista»

La Conferencia Episcopal (CEE) carga a los gobiernos de PP y PSOE, desde José Luis Rodríguez Zapatero a Pedro Sánchez pasando por Mariano Rajoy, con toda la responsabilidad de cualquier descontrol que pudiese detectarse en el dinero público dedicado a la Iglesia.

El vicesecretario de Asuntos Económicos de la CEE, Fernando Giménez Barriocanal, afirmó este jueves que el «protocolo» de colaboración entre la Iglesia y el Estado, el llamado «canje de notas» firmado en 2006 con el Gobierno de Zapatero (PSOE), «establece que la aplicación de fondos debe ser objeto de una memoria justificativa». Y eso es, según Jiménez Barriocanal, lo que los obispos han hecho. Esta memoria es la que el Tribunal de Cuentas, en un informe provisional adelantado por infoLibre, considera totalmente insuficiente para acreditar el destino que la Iglesia da al dinero público recibido vía IRPF, unos 250 millones de euros al año. Es más, el Tribunal de Cuentas, en su informe provisional, señala que la memoria, más que justificativa, es un repaso a las actividades de la Iglesia.

Giménez Barriocanal se desentiende: «En toda la vida del sistema de asignación tributaria, jamás hemos recibido la anotación de ninguna administración diciendo que debíamos cambiar el sistema». Por su parte, Luis Argüello, portavoz y secretario general de la CEE, afirmó que el dinero que se entrega a la Iglesia vía IRPF «no es una subvención ni una ayuda finalista», lo que explicaría un menor grado de detalle en la justificación.

«Lo que se nos pidió»

El responsable económico de la Iglesia, que compareció este jueves en rueda de prensa precisamente para presentar los datos de recaudación de la Iglesia católica vía IRPF en la pasada campaña, se escudó en que lo que el Tribunal de Cuentas no se encarga de fiscalizar a la Iglesia, ni a ninguna otra confesión religiosa, sino a las administraciones públicas, porque así está establecido legalmente. Por ello, añadió el vicesecretario de Asuntos Económicos, la CEE ni siquiera presenta alegaciones a la auditoría, que aún debe ser aprobada. Está por ver si lo que se aprueba definitivamente queda rebajado con respecto al informe provisional, redactado en unos términos que por su dureza sorprendieron incluso a los colectivos laicistas. La Iglesia sí recibió de parte del Tribunal de Cuentas el informe provisional según Giménez Barriocanal, que subrayó que la Iglesia no hizo alegaciones.

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