La Iglesia rechaza de forma rotunda perder el control de Religión

La Conferencia Episcopal quiere contratar y despedir profesores aunque los pague el Estado Considera que los actuales acuerdos entre ambas partes deben continuar

  La Conferencia Episcopal no transigirá con la pretensión del Gobierno de cambiar el sistema de elección del profesorado de moral católica. Al término de la asamblea plenaria de los obispos, el secretario general de la Conferencia Episcopal informó de los acuerdos tomados por los prelados. La intención del Ejecutivo de revisar los acuerdos Iglesia-Estado no es del agrado de los obispos, que piensan que el pacto, al cabo de 25 años, sigue siendo «satisfactorio». Los obispos no se oponen a una reforma, pero temen que un cambio abra la puerta a una interpretación restrictiva de la libertad religiosa.
Aunque en teoría nada es «innegociable», los obispos no están dispuestos a ceder la potestad de que la Iglesia designe y «despida» a los profesores de Religión, aunque a la postre sea el Estado el que paga sus retribuciones. Con muy buenas palabras, exentas de cualquier signo de beligerancia, el portavoz del Episcopado, Juan Antonio Martínez Camino, se mostró muy firme al defender las atribuciones de los obispos. «No hay nada innegociable, pero negociar significa llegar a acuerdos».

   Según Martínez Camino, el Episcopado es consciente de que los docentes que enseñan catequesis no son funcionarios y tiene que regirse por un estatuto especial. No obstante, la jerarquía no está dispuesta a que se altere la «identidad» de la enseñanza católica ni a renunciar a «derechos hasta ahora reconocidos».

Dos formas de verlo
Detrás de toda esta controversia se dirime una disputa en la que se enfrentan dos versiones de la aconfesionalidad del Estado. Para los socialistas, no es admisible que si la Administración abona el sueldo de los profesores de Religión, carezca de control sobre ellos. Según el PSOE, por mantener este criterio se están produciendo situaciones que bordean la Constitución, como que se prescinda de docentes por vivir con cónyuges casados en segundas nupcias o en uniones de hecho. Ambas situaciones acontecen porque la Iglesia se reserva el derecho de decidir sobre la idoneidad de los catequistas. De su lado, los obispos consideran que tras estos argumentos se haya un laicismo de larga tradición que ha acompañado siempre al PSOE. La jerarquía católica estima que los acuerdos entre el Estado y la Santa Sede continúan siendo un ‘cauce válido’ para el ejercicio de la libertad religiosa.

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