La Iglesia noruega revela cuatro nuevos casos de abusos

Dos de los sucesos ocurrieron en los años cincuenta y los presuntos abusadores ya han fallecido

El jefe de la iglesia católica noruega, el obispo Bernt Eidsvig, admitió ayer cuatro casos más de sospechas de pederastia en esa comunidad, ocurridos en la década de los 50 y 80, que se unen a las recientes revelaciones de abusos sexuales por parte del ex arzobispo de Trondheim (Noruega) Georg Müller. Según la televisión pública noruega NRK, Eidsvig informó de dos presuntos casos de abusos de menores ocurridos en la década de los años 50 y cuyos responsables habrían muerto ya.
Asimismo, el obispo reveló un tercer caso, relativo a los años 80, cuyo autor estaría en el extranjero, mientras que el cuarto, según el obispo, se reduce a rumores. La comparecencia del jefe de la iglesia católica noruega sucede a las revelaciones relativas a Müller, dadas a conocer dos días atrás y que Eidsvig admitió a través de un comunicado.
Müller, de origen alemán, había abandonado el puesto en junio pasado por problemas de cooperación en la comunidad, pero la verdadera razón fue el caso de abuso sexual, que se había mantenido en secreto hasta ahora y que es el primero confirmado en la iglesia católica de este país de mayoría protestante. A ese respecto, Eidsvig declaró que la iglesia católica noruega estaba "conmocionada hasta sus cimientos", sentía compasión hacia la víctima y vergüenza en nombre de la Iglesia.
El caso no había sido difundido anteriormente porque la víctima, que en la actualidad se encuentra en la treintena, no lo había querido y porque ha prescrito según las leyes noruegas. Tras mantener el secreto durante dos décadas, la víctima reveló a un sacerdote que había sufrido abusos sexuales por parte de Müller cuando éste era sacerdote en Trondheim y él monaguillo.
La Iglesia puso en marcha una investigación y encontró creíbles las denuncias del joven tras entrevistarlo. Al ser confrontado con las acusaciones por el embajador del Vaticano en Escandinavia, Emil Paul Tscherrig, Müller admitió los hechos y aseguró no haber abusado de otros jóvenes, además de presentar su renuncia inmediata.
Müller hizo pública él mismo su dimisión el 7 de junio pasado durante una misa en Trondheim, aludiendo a problemas de cooperación, y la noticia provocó una conmoción en el reducido ambiente católico. Cerca del 81% de los 4,8 millones de noruegos pertenece a la Iglesia Nacional Luterana y un cinco por ciento a otras confesiones cristianas, entre ellas la católica.

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