La Iglesia juega con fuego en Cataluña y podría quemarse con la casilla del IRPF

La grave crisis que ha provocado el referéndum independentista del 1-O podría terminar afectando a la Iglesia, que se ha hecho notar en el conflicto.

La religión se ha mezclado con la consulta secesionista en los últimos tiempos, tanto que desde algunos púlpitos se ha hecho campaña a favor del ‘sí’. Ejemplos no han faltado, como cuando el párroco de Santa Coloma de Farners (Girona) colgaba en su campanario una pancarta a favor de la consulta. O cuando 300 curas y diáconos de 10 diócesis catalanas emitieron un comunicado a favor de escuchar «las legítimas aspiraciones del pueblo catalán».

Uno de los puntos más polémicos de estos pronunciamientos llegaba el 24 de septiembre, cuando el monje Sergi d’Assís defendía el 1-O en la homilía de la misa pública del monasterio de Montserrat rechazando la «represión» del Estado. D’Assís aseguró en su discurso que el derecho de reunión y de expresión estaban amenazados y, en algunos casos, vulnerados por la actuación del Estado contra el referéndum. «Se prohíbe un derecho tan sencillo como el de ser consultados. Con la que está cayendo no se puede mirar hacia otro lado», aseguró en una aplaudida intervención desde su púlpito.

Pero las opiniones no llegaron solo desde Cataluña. Tres días más tarde, el 27 de septiembre, la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española hacía público un comunicado en el que emplazaba a un diálogo generoso y honesto y avisaba al Gobierno de Rajoy sobre las actuaciones «irreversibles y de graves consecuencias en contra de los derechos de los pueblos y al margen de la práctica democrática amparada por las legítimas leyes que garantizan nuestra convivencia pacífica».

La declaración institucional, aprobada por la unanimidad de los 24 obispos que forman parte de la Comisión Permanente, de los cuales tres son catalanes, no sentó bien en el PP, que por boca de Javier Maroto, su Vicesecretario Nacional de Política Social y Sectorial, conminaba a la Iglesia a dejar la «política a los políticos». «Creo que la Iglesia siempre acierta cuando se mantiene en posiciones que pertenecen a la moral y a la ética y deja la política para los políticos. Creo que esa es la posición que siempre ha llevado a la Iglesias a acertar», aseguraba.

Con el 1-O ya celebrado, ciertos sectores de la Iglesia han seguido manifestando su apoyo a la causa. Esa misma noche el cura de Vila-Rodona, en el Alto Campo de Tarragona, celebraba una misa falsa para encubrir el recuento de votos de la consulta y evitar que las fuerzas de seguridad requisasen las urnas. Todo fue una estratagema para evitar que la Policía descubriese las urnas como ya había hecho en un pueblo cercano, tal y como reconocía el propio sacerdote.

Horas más tarde, el obispo de Solsona (Lérida) se manifestaba y llamaba «guerrilleros» a los policías y guardias civiles desplegados en Cataluña por la consulta.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...