«La Iglesia es así…»

Flaco favor le hizo el párroco de los Jerónimos a la Iglesia con sus declaraciones a este periódico en una entrevista realizada por José María Garrido en las que tuvo el atrevimiento y la desfachatez de defender lo indefendible.

El párroco realizó varias preguntas que no pueden quedar sin respuesta así que voy a intentar responderle porque después de leer sus declaraciones la indignación hace mella en el espíritu más templado.

• Con una arrogancia que raya en la desfachatez el cura Melero no sólo no se arrepiente de haber besado una bandera preconstitucional sino que se jacta de que volvería a hacerlo. Si bien técnicamente no puede calificarse este acto como un pecado es un acto deplorable del que como buen católico debería arrepentirse.

• En una demostración como maestro del deleznable arte de la demagogia se pregunta el cura de los Jerónimos si lo que se pretende es prohibir que la gente rece en las iglesias. Ignora el señor párroco que lo que se pretende es exigirle a curas como él que no sigan utilizando sus púlpitos para dar cobijo a la extrema derecha.

• En un momento de la entrevista el cura Melero pregunta “¿Pero tienen derecho a rezar, o no tienen derecho a rezar?” Por supuesto que los ciudadanos tienen derecho a rezar pero también tienen la obligación de respetar la Constitución. A lo que no tiene derecho un cura es a jactarse de que en su iglesia se haya celebrado una misa en honor de un dictador con las manos y el alma manchadas de sangre.

• Para defender la presencia de una bandera franquista en el altar pregunta si España existía hace 40 o 50 años. Como da la impresión de que a este hombre le cuesta un poco ejercitar la memoria sería conveniente recordarle que hace 40 o 50 años existía España pero aplastada bajo la bota de la dictadura que tenía como enseña la bandera que ondeó en su iglesia.

• La pregunta estrella del cura Melero pertenece al mundo de la irrealidad y hace temer por la cordura de este hombre: “¿O es que usted piensa fusilar a todos los que juraron bandera con la enseña que estaba legalmente establecida en tiempos de Franco? ¿Los va a fusilar usted?" Ante tamaño despropósito sólo se puede pensar que este cura estuvo expuesto demasiado tiempo cara al sol.

• “¿No cantan otros la Internacional?” pregunta como justificación de que al finalizar la misa se cantase el Cara al sol. Para intentar despejar la confusión mental que tiene Melero no puedo evitar recordarle que la Internacional es una canción considerada como el himno oficial del movimiento obrero mundial y no tiene nada en común con el himno de Falange que se convirtió en el himno nacional franquista.

• “¿No estamos en una democracia?” se pregunta el párroco. Efectivamente, estamos en una democracia y por ello actitudes como la suya están fuera de lugar porque la ideología que se jaleó en ese templo no tiene cabida en una sociedad democrática, abierta y plural.

• “¿A usted le obligan a venir, a este tipo de actos? ¡Pues respete a los que quieran hacerlos!” A este párroco le vendría muy bien participar en algún curso, seminario o taller, donde pueda adquirir los hábitos democráticos de los que carece.

Al cura Melero y a todos los curas que actúan del mismo modo habría que recordarles que ese tipo de actos y misas están fuera del juego democrático y que a pesar de que él dice que “la Iglesia es así” afortunadamente hay una Iglesia que no es así, una Iglesia de base que defiende los principios de “igualdad, libertad y formación crítica para todas las personas”. http://www.redescristianas.net/adhesiones/

Pilar Rego es Educadora Social y bloggera

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