La Iglesia dona dos ermitas en ruinas al Ayuntamiento de Xàtiva a cambio de que las restaure

La ermita del Puig, del siglo XIV, ya ha recibido inversiones por 542.000 euros para su restauración, mientras en la de Sant Antoni, del siglo XVII, se partirá de cero

Este lunes se ha hecho pública la donación al Ayuntamiento de Xàtiva de las ermitas del Puig, del siglo XIV, y la de Sant Antoni, del XVII por parte de la Iglesia, donación que se realiza a cambio de que se asegure la conservación de los templos.

Este acuerdo, que se firmará el próximo jueves, no comporta ninguna obligación económica para el Ayuntamiento. Durante el acto, también se ha anunciado la aprobación por parte de la Diputación de Valencia del proyecto de la novena fase de la restauración de la ermita del Puig, que contará con un presupuesto de 150.000 euros. Al acto han asistido el alcalde de Xàtiva, Roger Cerdà; el concejal de Cultura, Jordi Estellés y el rector de Sant Pere, José Estellés.

El alcalde ha agradecido la buena predisposición de las autoridades eclesiásticas y de la concejalía de Cultura que ha propiciado el acuerdo entre ambas partes. El primer edil, al igual que el regidor y el rector de Sant Pere, también han tenido palabras de agradecimiento para los integrantes de la plataforma cívica Salvamos el Puig: “todo esto no hubiera sido posible sin el empujón de las asociaciones culturales que integran la plataforma Salvamos el Puig”, ha dicho Cerdà, quien ha manifestado que “somos un gobierno preocupado y con voluntad de salvaguardar nuestro patrimonio y que este sea para todas y para todos”.

El alcalde ha anunciado que en breve se procederá a licitar las obras de la novena fase de la restauración del Puig. Así mismo, Cerdà ha avanzado que se emprenderán actuaciones de emergencia para consolidar los restos de la ermita de Sant Antoni y garantizar la seguridad del recinto.

Por su parte, Jordi Estellés ha comentado que “el patrimonio artístico es el origen y la identidad de la ciudad y tenemos que hacer el posible para salvaguardarlo”. Estellés ha calificado el acuerdo de histórico y ha destacado la colaboración con la institución eclesiástica “quién tiene un patrimonio valiosísimo en Xàtiva”, en palabras del regidor. El edil de Cultura ha informado que el acuerdo contempla la posibilidad de que en ambos edificios se puedan realizar actas de culto y el compromiso de no realizar bodas civiles.

Finalmente, el rector de Sant Pere, José Estellés, ha manifestado que “la Iglesia es amiga de la Cultura”. El religioso se ha mostrado “contento de que sea la ciudad quien gestiono este patrimonio. Tenemos un patrimonio que una parroquia pequeña no puede gestionar”, en alusión en los edificios de la iglesia de Sant Pere, el calvario alto, el oratorio de Bixquert y las ermitas del Puig y de Sant Antoni, objeto de la donación.

La cesión de las ermitas viene como consecuencia del requerimiento del Ayuntamiento para que se llevaron a cabo tareas de mantenimiento de los restos de la ermita de Sant Antoni, requerimiento que se remonta a febrero de 2017. Al no poder la parroquia asumir los gastos de mantenimiento de la ermita, el Ayuntamiento de Xàtiva inició negociaciones, tanto con el Arzobispado de Valencia, como con el rector, para llegar a un acuerdo consistente al aceptar la donación de la propiedad de la ermita de Sant Antoni a cambio de obtener también la propiedad de la ermita del Puig. Hay que recordar que hasta el momento las administraciones públicas llevan invertidos 542.000 euros en la restauración de esta segunda ermita.

Precisamente, la semana pasada los servicios técnicos de la Diputación de Valencia aprobaron el proyecto de la novena fase de de la restauración de la ermita gótica de Santa Maria del Puig, actuación que cuenta con una inversión de 150.000 euros, 100.000 subvencionados por la Diputación y 50.000 más que forman parte del Pla Director de Inversiones Xàtiva Crece.

La subvención se enmarca en el capítulo que el ente provincial destina a obras de restauración para la conservación de corderos inmuebles que posean valores histórico y artístico o de interés local. Esta fase se centrará en la reconstrucción de la vuelta de acceso, así como en la construcción de cubiertas del resto del conjunto de edificios. Concretamente, las actuaciones pendientes que se integran en esta fase consisten en la recuperación de los muros de la casa del ermitaño, la finalización de lo entrevigado del forjado, la cubrición de la sacristía y el edificio anexo y la reconstrucción de la vuelta de crucería del patio de acceso.

Por su parte, la ermita de Sant Antoni es un pequeño templo de estructura simple, que consta de una sola nave dividida en tres tramos y un ábside. Fue edificada en el siglo XVII, a expensas del setabense Lorenzo Bru, decano de la catedral de Orihuela. Cabe destacar que hasta el siglo XVIII su estado era muy bueno, pero los terremotos de 1748 hicieron estragos en ella, por lo cual tuvo que apuntalarse y renovarse posteriormente. Los muros del edificio, en escombros, estaban hechos de mampostería. La cubierta, hundida ya, era originalmente leñosa y a dos aguas. Descansaba sobre arcos de medio punto transversales a la nave. Además, interiormente tendría cubiertas con vueltas de cañón, hoy desaparecidas por completo.

Este olvidado santuario se levanta en un paraje próximo en la zonas de pinar. Esto motivó que el camino se convirtiera en una frecuentada travesía para el recreo. De hecho, en el siglo XVIII, gracias a la ermita, se formó un paseo del cual todavía hoy quedan restos de algunos de los bancos de piedra. Dicho camino empezaba en la puerta de Cocentaina y discurría hasta la ermita, aprovechando el antiguo camino sobre la conducción del agua de Bellús.

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