La Iglesia distribuye 12.000 tapices del niño Jesús ante la proliferación de los Papá Noel

La proliferación de los muñecos de Papá Noel que escalan los balcones ha provocado la reacción de los fieles católicos para rescatar sus símbolos tradicionales.

La guerra de símbolos está en la calle. Más concretamente en los balcones. Es el niño Jesús frente a Papá Noel. Con la llegada de la Navidad, la comunidad católica se ha movilizado para darle réplica a la supremacía de los Papá Noel escaladores, que se habían convertido en el elemento identificativo de las fiestas navideñas.
Unas doce mil estampas ya cuelgan de los balcones en pueblos y ciudades de toda la Comunitat Valenciana. Y la cifra va en aumento. Se venden en las parroquias a un precio de entre 10 y 20 euros y su objetivo, aunque no declarado, es contrarrestar la proliferación de los muñecos de Santa Claus.
En las últimas semanas, las parroquias valencianas han disparado las ventas de tapices con la imagen del niño Jesús. Los ha confeccionado una empresa de Albaida que ha pasado de lanzar al mercado mil unidades hace dos años a preparar 50.000 esta Navidad. El gerente de la firma Navarro Cerería, Vicente Navarro, reconoce que las peticiones le han desbordado «porque no paran de llegar de toda España». En su formato habitual, las estampas miden 80 centímetros de ancho por un metro de largo, aunque se comercializan otras más grandes, de un metro de ancho por 1,50, indican.
Fuentes del Arzobispado señalaron ayer que la venta de los tapices ha surgido de la iniciativa de los propios fieles, que los demandan, lo que ha motivado su distribución a través de las parroquias de toda la Comunitat y señalaron tres localidades donde las existencias van camino de agotarse: Algemesí, Puçol y Enguera. La empresa de Albaida confecciona diferentes modelos de estampa, todos ellos con una gran imagen del Niño Jesús en el centro «como elemento de lo que celebramos en Navidad, el nacimiento del niño Jesús», dice su gerente, Vicente Navarro. En la Comunitat se han distribuido en diferentes formatos, en lona roja o sobre fondo de color blanco, y algunos con la inscripción: «Divino niño Jesús, bendice esta casa».
Parroquias de toda la C. Valenciana
Los tapices con la imagen del niño Jesús son especialmente visibles en los pueblos de la Ribera, la Costera, el Camp de Túria, l'Horta o el Rincón de Ademuz. Las parroquias de localidades como Llíria, Casinos, Algemesí, Puçol, Alzira, Carlet, Oliva, Otos, Palomar, Bèlgida, Albaida, Enguera, Atzeneta o Banyeres han sido las primeras en sumarse a una iniciativa cuyas ventas se han disparado este año tras iniciarse en 2004, pero con menor acogida. Navarro Cerería confecciona los tapices desde ese año, pero ahora le ha salido competencia: «Hay varias empresas que se han puesto a fabricar tapices, pero no tienen la posibilidad de distribuirlos como nosotros. Fabricamos cirios y en la actualidad el 95% de nuestros clientes son parroquias por ello tenemos más facilidad que otros», explica.
La cifra se multiplica por 50
Las ventas de la fábrica de Albaida ya se duplicaron en 2006 respecto al ejercicio anterior pero este año han multiplicado por 50 la cifra inicial. Navarro destaca «la necesidad que tenemos los cristianos de manifestar el sentido genuino de la Navidad ante la corriente laicista que pretende desvirtuar el significado de estas fiestas».
La gran parte de los más de 50.000 tapices confeccionados se han distribuido también entre parroquias y particulares de Barcelona, Madrid, Sevilla y Mallorca e iniciativas similares se han adoptado en diócesis gallegas y andaluzas, movidas por la proliferación de muñecos de papá Noel, que muchos vinculan con el consumo.
La iniciativa de elaborar los tapices surgió en 2004 en la parroquia de San Miguel Arcángel de Enguera. Para ello encargaron la fabricación de los tapices con la imagen del niño nacido a la empresa Navarro Cerería, que ya confección las velas que se distribuyeron en el Rosario de las familias de la Malvarrosa dentro del V Encuentro Mundial de las Familias, que contó con la visita a Valencia de Benedicto XVI.

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