La Iglesia defiende su propiedad de los templos del Prerrománico

Los templos del Prerrománico, desde que fueron construidos, son propiedad de la Iglesia”. Así se pronuncian fuentes del Arzobispado de Oviedo ante la polémica suscitada por la titularidad de algunos edificios que también fueron declarados en su día monumentos nacionales, o en un pasado más reciente, Patrimonio de la Humanidad.

“Estos bienes han sido custodiados por la Iglesia durante siglos y gracias al trabajo realizado por la Institución los disfrutan los ciudadanos actualmente”, precisan las mismas fuentes.

Desde el Arzobispado matizan que las iglesias, caso de San Miguel de Lillo, Santa Cristina de Lena o Santa María del Naranco, en el caso específico del Prerrománico Asturiano, están construidas para dar un servicio a toda la comunidad cristiana, independientemente de que formen parte de otro tipo de listas o catalogaciones, como la de Patrimonio de la Humanidad. El 6 de diciembre de 1985 esa distinción fue otorgada a Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo y Santa Cristina de Lena.

El listado de las inmatriculaciones de la Iglesia católica en Asturias incluye la totalidad de las obras del Prerrománico, tal como señaló en medios nacionales Enrique Español, decano de los colegios de Registradores de la Propiedad de España, que en febrero de 2019 hizo entrega al Gobierno del Principado de un listado de bienes eclesiásticos inmatriculados.

La ley Hipotecaria de 1946

Inmatricular es inscribir algo por primera vez en el registro de la propiedad, una definición que la RAE incluye en la última versión de su diccionario, y que suele aplicarse con frecuencia a numerosos inmuebles que fueron inscritos en virtud de una ley formulada en 1946. Uno de los artículos de la norma quedó anulado en el año 2015, pero su inhabilitación no tuvo carácter retroactivo con los edificios ya inmatriculados. En 1946 una reforma de la ley hipotecaria otorgó a la Iglesia la misma autoridad para inmatricular que a cualquier otra administración pública. Hasta 1998 esa capacidad no afectaba a los lugares de culto.

La situación cambió con otra modificación de la norma, realizada en uno de los gobiernos de José María Aznar, una medida que también levantó una amplia polvareda.

Las asociaciones laicistas consideran, y han venido denunciando, que la Iglesia puso a su nombre miles de bienes inmuebles simplemente enviando a un representante del arzobispado a comparecer en el registro con un papel firmado por un arzobispo, alegando que esos inmuebles habían sido propiedad de la Iglesia desde tiempos inmemoriales. El pasado mes de marzo la consejera de Cultura, Berta Piñán, compareció en la Junta General del Principado y negó que hubiese constancia de la inmatriculación de los inmuebles del Prerrománico.

La consejera aportó entonces una lista procedente del Colegio de Registradores de la Propiedad en agosto de 2018, en la que figuraban 26 bienes. Ante la posterior aparición de otra presunta lista, el Principado se comprometió a estudiar el asunto.

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