La iglesia de San Juan recuperará la policromía original de la fachada

Como en las obras de restauración que se llevaron a cabo en la fachada principal de la iglesia de Santa María de la capital ribereña, los trabajos que se van a realizar en los paramentos exteriores de van a descubrir una estética desconocida para los arandinos contemporáneos. Al igual que en el primer caso, la restauración va a sacar a la luz la policromía original que tuvo en templo y que ahora se encuentra escondida debajo de una capa de suciedad y diversos retoques y repintados.

Los expertos de la Fundación del Patrimonio Histórico (FPH) de Castilla y León que han realizado los diferentes análisis del edificio han descubierto «vestigios de policromía en el tímpano de la puerta», en palabras de la arqueóloga de la FPH, Zoa Escudero, que se limita a ese punto de la fachada y que estaría datada a principios del siglo XVIII, cuando se colocó allí la figura de San Juan Bautista que preside el tímpano y da nombre al templo, ahora reconvertido en Museo de Arte Sacro.

En los estudios realizados para conocer el tipo de policromía de este edificio histórico, su calidad, su estado de conservación y los restos existentes se han podido recabar muchos detalles. «La policromía está muy perdida, queda muy poquito y está en muy mal estado de conservación porque existió una primera, la original, la que se hizo en el siglo XVIII que va asociada a ese relieve, con tonos azules, la túnica de San Juan parece ser que estaba pintada en azul y dorados, el libro que lleva la imagen en la mano era rojo y tenía unos fondos de colores entre verdes y ocres que son paisajísticos», apunta la arqueóloga de la FPH. Y aún más, la hipótesis que barajan los expertos es que «la policromía probablemente realiza un artesano habilidoso pero que está acostumbrado a policromar retablos y esculturas, no fachadas al exterior, con lo cual esa primera ya aguanta mal», dice Escudero.

Ante esta situación, los vestigios apuntan a que se hicieron posteriores retoques, «uno muy importante que debe ser de finales del siglo XVIII o principios del XIX, anterior al año 1855, en el que se llena todo de unos colores verdes un poco extraños», que es como se puede apreciar en la actualidad. Posteriormente, ya en el siglo XX, se intentó eliminar esta capa, rascándola y estropeándola y, «para que no desdiga y no resalte tanto se le van haciendo apaños, retocando, repintando y, finalmente, se le da una capa para unificar», relata Zoa Escudero.

A partir de este conocimiento teórico, la propuesta de intervención avalada por los expertos para esta zona de la portada se ha centrado en la posibilidad de recuperar la capa más antigua, que es la que se supone que tiene una mayor calidad con respecto a las posteriores, aunque el resultado no será tan espectacular y llamativo como el que se obtuvo en la iglesia de Santa María. «Se calcula que de la policromía original no quedará más del 10% es decir, que el resultado final no va a ser ni muy visible, ni muy apreciable, ni muy llamativo, probablemente no se recuperarán los colores vivos que tuvo en su momento», avisa la arqueóloga de la FPH. Junto a estos trabajos de recuperación de esta policromía, se aprovechará para hacer una limpieza de la piedra y una consolidación del soporte de estas pinturas.

Archivos de imagen relacionados

  • Iglesa SJuan Aranda Duero
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...