La Iglesia católica le teme al censo

La Iglesia católica de México teme que el censo general de población, que se realizará este año, arroje una mayor pérdida de fieles católicos, tal como ha ocurrido en los dos últimos registros de población los de 1990 y 2000, aunque también mantiene la expectativa de que la caída no sea tan drástica.

De acuerdo con el obispo de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Ezquivel, los excesos de algunos sacerdotes han propiciado que en las últimas tres décadas un gran número de fieles hayan migrado a otras congregaciones cristianas o se hayan declarado ateos.

“Cierto que escándalos clericales y antitestimonios de pastores evangélicos, que también se dan, alejan a muchas personas de nuestras iglesias y de Jesucristo; con todo, es la vida inmoral y antievangélica de muchos creyentes la que más afecta al país”, señaló el prelado.

Según el mitrado, la Iglesia católica es afectada por el avance del narcotráfico, además de que muchas personas se declaran creyentes cuando en la práctica no lo son.

“A pesar de ser 95.57 por ciento de bautizados, católicos y protestantes, la violencia, el narcotráfico, los secuestros, la extorsión, la corrupción, la infidelidad matrimonial, los divorcios, las injusticias, el alcoholismo, el abuso de la sexualidad, la aprobación de leyes contra la vida y la familia, los abismos entre clases sociales, el racismo persistente, los robos, la inseguridad, demuestran que muchos cristianos no somos coherentes con nuestra fe”, indicó.

El obispo admitió que los estados del sureste del país son los que resienten la mayor reducción en el número de creyentes católicos en beneficio de las Iglesias cristiana y evangélica, aunque añadió que en Chiapas, donde los católicos son 64 por ciento de la población, la tendencia se está frenando.

“A pesar de ser nuestro estado (Chiapas) el menos católico, se ha frenado la deserción. De 1970 a 1980 dejó el catolicismo 14.3 por ciento de la población; de 1980 a 1990, 9.3 por ciento; de 1990 a 2000, sólo 3.44 por ciento”, detalló.

En una carta pastoral, Arizmendi Ezquivel expuso que los estados más católicos son los del Bajío y centro del país, como Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y Michoacán, donde más de 95 por ciento de la población se confiesa católica.

Según el censo de 1990, en el país se declaró católico 90.4 por ciento de la población. En 2000, 88.22 por ciento.

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