«La idea que tuvieron los ateos nos ha inspirado, pero esto no es una guerra»

Que los autobuses con propaganda atea y religiosa vayan a circular al mismo tiempo por las calles de Barcelona no significa que haya «una guerra» publicitaria entre creyentes y no creyentes.

Es lo que defendió ayer el presidente de E-Cristians, Josep Miró, que llegó a decir que una cosa no tiene que ver con la otra, aunque aceptando, eso sí, que la idea de los librepensadores "es buena" y les ha "inspirado". "Y cuando una idea es buena –agregó– hay que ponerla en práctica cuanto antes".

La organización religiosa ha recaudado 14.900 euros en donaciones, de los que se ha gastado casi 2.400 en la campaña de Barcelona. Lo que sobra, sumado a lo que recoja en los próximos días (Miró calcula que pueden ser, en total, 25.00 euros), será empleado en pagar anuncios en autobuses de Madrid y Valencia (y no descartan otras ciudades, como Zaragoza y Bilbao). "Tal vez por la crisis, se trata de muchas donaciones muy pequeñas, de 10 y 30 euros".

"La frase de Gandhi expresa un aspecto fundamental de la relación del hombre con Dios", explicó este creyente. "Elegimos un personaje universal para demostrar que este es un fenómeno de la mayor parte de la humanidad". "Dios –continuó– es lo único sólido que tenemos. Cuando sientes que eres un perdedor, lo único sólido que te queda es Dios". Miró acabó diciendo que si de verdad hubieran querido contestar a la campaña atea habrían puesto simplemente esto: "Dios existe".

Los creyentes recurren a Gandhi para rebatir la propaganda atea

La insólita refriega que desde hace unas semanas vienen librando creyentes y no creyentes en los autobuses de Europa –con mensajes que o bien defienden o bien descartan la existencia de Dios– vivirá a partir del lunes un nuevo capítulo, a simple vista tan ocurrente como la media docena que le han precedido. Para resumir: viene Mahatma Gandhi. El pacifista indio se mezcla en el asunto. Lo mezclan. El colectivo religioso E-Cristians ha decidido sacar a la calle su propia campaña, echando mano de una frase del universal personaje para defender que Dios existe. "Cuando todos te abandonan, Dios permanece contigo". Un trozo más de leña en la hoguera de esta curiosa (e inofensiva) guerra publicitaria.
Tres autobuses municipales de las líneas 6, 14 y 17 pasearán la frase por las calles de Barcelona hasta el próximo 1 de febrero, lo que significa que durante 13 días coincidirán con la campaña del mismo formato que varios grupos de librepensadores llevan a cabo desde el pasado día 12, y que viste a los vehículos con el siguiente eslogan: "Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida". Testigos de excepción de la refriega serán los usuarios de la línea 14, tan magnífica, en términos de impacto publicitario, que ha llamado la atención de creyentes y no creyentes. "Las tres líneas escogidas tienen un itinerario muy interesante", confirmó el presidente de E-Cristians, Josep Miró, al presentar la campaña.
El alcance de esta gresca retórica es aún un misterio, pero a juzgar por la velocidad con que se ha propagado el fenómeno desde la primera iniciativa (en Londres), y de los conflictos que ha generado en otros países, lo menos que se puede decir es que hay perspectiva. Miró ya apunta hacia Madrid y Valencia, donde los autobuses circularán con los mensajes de E-Cristians dentro de dos, máximo tres semanas. ¿Se propondrá algún conductor español hacer objeción de conciencia, como ya hacen en Italia y el Reino Unido?

APORTES GENEROSOS
La respuesta es que todo es posible, mucho más cuando se trata de este tema. La bola de nieve que ateos, creyentes, autobuses y mensajes alimentan cada día la puso a rodar en octubre el biólogo británico Richard Dawkins, enemigo declarado de todas las religiones, con una campaña de recolección de fondos para colocar la frase atea –la que luego se exportó a Barcelona– en el transporte público londinense. Las contribuciones fueron tan generosas que rápidamente sopesaron llevar el mensaje a otras ciudades inglesas. Y al resto de Europa.
Los creyentes reaccionaron. En diciembre, una iglesia evangélica de Madrid pagó un anuncio en un autobús intermunicipal con el siguiente lema: "Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo". Unos días más tarde, el arzobispado de Barcelona entendió que había polémica y que había que hablar. "Para los fieles –dijo el cardenal Martínez Sistach– la existencia de Dios no es motivo de preocupación, ni es obstáculo para gozar honestamente de la vida". Y si eso era aquí, ¿qué iba a pasar en Italia? Algo como esto: que los conductores se negaran a conducir.

LOS CHÓFERES REBELDES
Planteada por el sindicato mayoritario tras recibir las correspondientes quejas de sus afiliados, la posibilidad de que los conductores de Génova pudieran hacer objeción de conciencia derivó en una polémica que, de momento, se ha zanjado con la decisión de la empresa de publicidad de no anunciar a los ateos. Así, sin explicaciones; de modo que ahora los afectados estudian "los aspectos legales" para ver qué camino toman. ¿Folclore italiano? No exclusivamente. Un conductor de Southampton (Reino Unido) se negó el sábado a hacer su trabajo cuando vio la clase de publicidad que iba a llevar encima. "Estaba a punto de subir y de repente allí estaba, mirándome a la cara –explicó luego–. Sentí que no podía conducir ese autobús". La empresa ha arreglado que no tenga que hacerlo.
Todo al fin y al cabo tan inocuo que es imposible no comparar con una polémica que acaba de estallar en EEUU, donde el Consejo de Relaciones Islámico-Americanas ha pagado para que 15 buses de un pueblo de Florida lleven este eslogan: "Islam: la opción de vida de Abraham, Moisés, Jesús y Mahoma". Poca cosa. Los judíos se suben por las paredes. Se manifiestan. Las acusaciones de terroristas van y vienen. Un lío.

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