«La homosexualidad es una enfermedad, todo lo que no sea heterosexualidad es una perversión»

Conferencia homófoba de una profesora de la Universidad Católica de Murcia

La homosexualidad es una enfermedad, y todo lo que no sea heterosexualidad es una perversión. Éstos son algunos de los argumentos que Gloria Tomás y Garrido, profesora de Bioética en la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), expuso durante una conferencia en la Universidad de Alicante dentro de los Cursos de Ciencia y Sociedad organizados por la Oficina Verde de la UA.

Tomás y Garrido expone: "A ver, hay gente que es homosexual desde el primer punto, que sería enfermedad. Porque tiene mal la proporción, como decía, de los sexos, y que eso es regulable porque no… nunca tienen en cuenta… Nunca… lo ven, pero… está comprobado que genéticamente no existe y si no es genético no está determinado y se puede arreglar. Entonces, pues como hay una causa de enfermedad, como digo, hay, puede haber una solución. Aunque sea complicado".

La homosexualidad adquirida
Tomás y Garrido habla de una segunda categoría de homosexuales, "los niños de la llave", que "en plena adolescencia pues llegan a su casa y su madre trabaja y su padre trabaja y están solos. Y entonces han tenido una experiencia , a lo mejor tonta, de un cargo en el colegio, de un pequeño fracaso, de que le han quitado la merienda, de que no les ha mirado el chico que les gustaba, tonterías, y llegan a casa y como compensación pues empiezan a hacer tonterías de masturbaciones, de no sé cuánto, de no sé qué, y al final descubren como el placer, con su propio sexo".  Continúa la profesora de la Universidad Católica: "Se van y buscan también en la de al lado. Eso sería convertido simplemente con estar más acompañado con sus padres. Pues ese es un tipo de algunas perversiones que existen".

Bisexualidad , perversión
También es una perversión "el problema de la bisexualidad", según la profesora de la UCAM. "Lo que impera, lo más importante para estas personas es la libertad. Y no. Lo más importante en una persona es la dignidad, – afirma- tenemos que sujetar nuestra libertad a nuestra dignidad".

A Dios, gracias
Ante los argumentos expuestos, la moderadora, Paloma Gómez Schiavo —responsable de la Oficina Verde— le responde: "No sé lo que opinarán ellos, pero yo en parte o en casi todo no comparto la opinión", lo que provoca el aplauso de los estudiantes.

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http://blog.diarioinformacion.com/alicantetienetrescosas/2009/04/04/quedarse-en-la-gloria-bendita/

Transcripción que me he tomado la MOLESTIA (porque sí, ha sido realmente una molestia) de hacer. Y luego hablamos… Ahí va:

«Hay quienes tienen una experiencia sexual negativa. En concreto, el típico que nunca ha tenido, o la típica, una relación con el otro sexo… Y está en una fiesta, tal, tal… Y no sé qué… Y yo sí que puedo, y yo no puedo, y yo me ligo a uno… Pues tal… Bueno, pues se acuesta con uno o con una… ¡Y no puede! No le sale. ¡Y no puede! Y pueden pasar eso como normal. Porque lo que refiere a la sexualidad es otro clima.

Esa persona, y sobre todo si es chico, sale de ahí, muy dañao. Porque ¿a quién se lo va a decir? ¿A un amigo? ¿«No he podido»? ¿A una amiga? ¿A su padre? ¿A su madre? Y está tres, cuatro, cinco años pensando que es… Que le pasa algo con las mujeres porque no ha podido. Y ha sido simplemente por un mal uso.

A ver, hay gente que es homosexual desde el primer punto, que sería enfermedad, porque tiene mal la proporción, como decía, de los sexos, y eso es regulable porque no… Nunca tienes en cuenta… Nunca… Lo ven, pero está comprobado que genéticamente que no existe y, si no es genético, no está determinado y se puede arreglar.

Entonces, pues, como hay una causa de enfermedad, como digo, hay, puede haber una solución, aunque sea complicado. Pero muchos homosexuales es por esta experiencia.

Otros es lo que se llama ahora «los niños de la llave», niños que en plena adolescencia, pues llegan a casa y su madre trabaja y su padre trabaja, y están solos. Y entonces han tenido una experiencia, a lo mejor tonta, de un cargo en el colegio, de un pequeño fracaso, de que le han quitao la merienda, de que no le ha mirao el chico que le gustaba… Tonterías.

Y llegan a casa, y como compensación, pues empiezan a hacer tonterías de masturbaciones, de no sé cuánto, de no sé qué, y al final descubren como el placer con su propio sexo, se van y buscan también en las de al lao. Eso sería convertido simplemente con estar más acompañaos por sus padres. Pues ése es un tipo de algunas perversiones que existen.

Otras perversiones son el problema de la bisexualidad. Que la persona también tiene capacidad, claro está, para buscar y encontrar placeres con uno, o con una. Entonces, claro, ¿qué pasa aquí? Pasa, y este detalle que es importante, igual que antes os hablaba de hedonismo y dualismo, pues también es un problema muy grande, y es que que lo que impera y lo más importante en una persona es la libertad… ¡Y no!

Lo más importante en una persona es la dignidad. Entonces tenemos que sujetar nuestra libertad a nuestra dignidad. ¿De acuerdo? A mí me parece que es muy importante que estos temas podamos hablarlos.

Yo no estoy a la defensiva ni nada y, de todas las cosas que os he dicho, creo que es importante pensarlas un poco más. Hay temas tan serios, tan serios, como es este tema, como es este tema, que no se pueden solucionar en un momento. Yo no sé vosotros la experiencia que tenéis de trato con personas que tienen esta enfermedad.

Perdonad, ¿podéis escuchar un momentito? En el año 1970 la homosexualidad, por cuestiones políticas, dejó de llamarse enfermedad. Entonces si va, puesto que está aprobado como no enfermedad, yo voy a decir que no es enfermedad. O puedo decir que no es perversión. O puedo decir todo lo que queráis. Lo único que puedo señalaros es que no os deseo a ninguno el sufrimiento de este tipo de personas.

Y sé que en el ambiente, queridísima Paloma, y queridísimos todos, está este tema. Y yo estoy dispuesta a daros mi correo y a mandaros cosas y a que trabajéis el tema. No tengo ni medio interés en convenceros de nada, creo que mi exposición ha sido bastante clara, que la línea es decir para qué sirve el sexo y para qué está el sexo.

Entonces, las personas estamos para ser felices y no somos felices sólo practicando el sexo. Ni muchísimo menos. En ningún mo-men-to, en mi exposición, y lo quiero defender, he faltado el respeto a nadie y mucho menos a una persona que fuera homosexual. Yo también merezco un aplauso».

Pues esto es la transcripción textual del fragmento de la conferencia que aparece en el vídeo, que cuelgo a continuación, no sin antes advertir que no comparto el mensaje final escrito por la autora de la grabación. Tras su visionado, explicaré la razón.

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