«La gente en Egipto reza a Dios y después al general Al Sisi»

"La situación actual en Egipto es un poco complicada y muy peligrosa -afirma Tarek Shalaby (El Cairo, 1984)- Los Hermanos Musulmanes, que constituyen la oposición más firme al régimen provisional del general Al Sisi, están siendo masacrados y encarcelados. Miles han muerto durante la represión del ejército contra ellos tras su ilegalización y miles sufren torturas y están en prisión sin juicio ni cargos contra ellos. Ahora la Junta se vuelve contra la oposición de izquierdas y los grupos revolucionarios, contra aquellos que no apoyan a Mubarak, el ejército y los propios Hermanos Musulmanes y entre los que se encuentran islamistas moderados, gente de izquierda, laica o no, y demócratas neoliberales. Da un poco de miedo. Existe una estrategia contra todos los que estamos en actividades políticas contra el gobierno".

Tarek habla un español perfecto, con un suave deje andaluz, por skype. Vive en la capital egipcia, pertenece a los Socialistas Revolucionarios y es una auténtica estrella en las redes sociales, con más de 60.000 seguidores en Twitter. Bloguero célebre, retransmitió a través de internet la revolución en Tahrir, donde acampó como miles de egipcios que pedían paz, justicia y libertad.

El activista afirma que los Hermanos Musulmanes están mucho mejor organizados que la oposición de izquierdas y que además cuentan con apoyo financiero y entre la población. "En diez años serán más fuertes, pero ahora están marginados y perdidos. Por eso, el ejército pone el foco sobre nosotros, que somos más fáciles de controlar. Somos pocos, no estamos tan organizados ni tenemos dinero. Los Hermanos Musulmanes son oportunistas y reaccionarios, por eso [el expresidente Mohamed] Morsi pactó con el ejército y llegó al poder. Tienen una estructura piramidal y mecanismos de propaganda y coherencia interna. Nosotros queremos paz, justicia y libertad, una vida digna para el pueblo egipcio. Siempre vamos a estar combatiendo, cometiendo errores, aprendiendo, siendo un coñazo para la autoridad".

Cuando Mubarak cayó y el esfuerzo conjunto de la Junta Militar, parte de la comunidad internacional y otros poderes fácticos del país recondujeron la revolución, Tarek Shalaby participó en la campaña #FuckSCAF, que denunciaba la sombra más o menos velada del ejército tras los sucesivos gobiernos del país y su demoledora estrategia para asfixiar la primavera egipcia. También boicoteó las primeras elecciones post-Mubarak, que entendió como una manera de acabar con los sueños revolucionarios a través de una componenda entre los Hermanos Musulmanes y la Junta. Reconoce que en aquel momento, justo antes del ascenso al poder de Morsi, pocos entendieron su postura.

"Aquí la gente considera que si no cumples con tu deber al votar es porque eres un flojo, un gandul, como se dice en España. Pocos se enteraron de la campaña de boicot a las elecciones en Egipto. Tuvo mucha más repercusión en el extranjero. Estábamos en ella gente de clase media y alta, intelectuales, gente conectada a internet y que hablábamos idiomas y podíamos tener un mayor impacto en las redes sociales y los medios extranjeros", explica. "Con el tiempo, nuestra influencia está creciendo. Ahora hay mucha más gente en Egipto que está conectada a internet y que usa twitter, que puede conocer nuestra postura. Dentro de unos años, si es necesario, podremos implicar a más gente en las huelgas, las manifestaciones y el boicot para hacer frente a un régimen que elige a los gobernantes en las élites mientras el pueblo simplemente paga. Hay que hacer una reforma política, el sistema no funciona. No funciona mientras que suban los precios y el paro y el pueblo no pueda tener una vida digna".

Hoy, en pleno plebiscito sobre las nuevas modificaciones de la Constitución, que favorecen de nuevo el control de la vida política egipcia por el ejército, Tarek propugna el "no" y el boicot en caso de una previsible represión a los Hermanos Musulmanes cuando, de nuevo previsiblemente, se enfrenten al ejército. "No apoyamos la violación de los derechos de otros ciudadanos egipcios, aunque no estemos de acuerdo con ellos -puntualiza- También creo que este referendum es una ocasión fundamental para participar y para que la oposición de izquierdas seamos un equipo, para que hagamos una cosa todos juntos".  

Tarek Shalaby es tajante cuando asegura que muchos egipcios rechazaban el abuso de poder de Morsi el 30 de junio de 2013, pero también afirma que esperaban que el primer presidente elegido democráticamente en el país seguiría al frente del gobierno y que se convocarían elecciones anticipadas. "Estoy a favor del 30 de junio, pero no a favor del 3 de julio -precisa- Salí a la calle el 30 de junio, como miles de egipcios, contra el gobierno de los Hermanos Musulmanes, pero no acepto que el ejército, cumpliendo nuestras demandas, quitara a Morsi y se pusiera en su lugar. Ahora tenemos un gobierno provisional que, sin cobertura legal, retiene a miles de ciudadanos en las cárceles y ha cerrado cinco cadenas de televisión. Es inaceptable. Nada que ver con el 30 de junio o el 25 de enero".

"Sufrimos una dictadura militar brutal en todos los sentidos. Parece increíble que esto pase en el año 2014, pero hay masacres con miles de muertos en una tarde. La Junta tiene el apoyo del pueblo y los Hermanos Musulmanes no pueden responder. Si Al Sisi se presenta, como ha dejado entrever, va a ganar en la primera vuelta. Seguro. La gente, aquí, reza a Dios y luego a Sisi. Pero le van a odiar. Nada va a cambiar. No bajarán los precios, ni se reducirá el desempleo. Si con un gobierno provisional hace lo que hace, podemos imaginarnos lo que va a hacer con un gobierno "legítimo".

Tarek Shalaby

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...