La escuela no puede ser escenario de la lucha religiosa

Respuestas para un reportaje del periódico EL Correo de Andalucía

La posición aconsejada por el informe Stasi y adoptada por Chirac, presidente de la República Francesa, provoca entre quienes defendemos el laicismo una espontánea reacción de alegría. Decir no a la segregación por motivos religiosos, decir no a la segregación que se solapa con la que se produce en función de la étnia y del género, es abrir una brecha decidida para la recuperación de los valores democráticos. Sólo cuando nos detenemos a pensar un instante el alto precio que paga la República por el informe Stasi y las consecuencias de una extrapolación del dictamen en el caso de España se manifiesta la necesidad de una pausada reflexión.

Stasi no sólo aconseja la prohibición de signos religiosos en la escuela pública y el refuerzo del laicismo en el conjunto de los servicios públicos. Hay una fuerte contrapartida: la inclusión del "hecho religioso" en el sistema educativo francés y en sus itinerarios oficiales. Tomar estos planteamientos de manera automática para intentar aplicarlos en el caso español podría conducirnos en el sentido diametralmente opuesto al desarrollo de las nociones de libertad y de igualdad propugnado por el laicismo:

La República Francesa parte, para prohibir el pañuelo islámico, de una escuela laica de la que está excluido el adoctrinamiento religioso cristiano y donde se prohiben, de igual manera, los signos ostentosos de pertenencia a esta tradición religiosa. Francia tendrá además que explicar a sus ciudadanos y residentes musulmanes la
pervivencia del Concordato de 1801 y el estatuto en materia educativa vigentes en los tres departamentos de Alsacia y de Mosela. De no hacerlo, los miembros de cualquier comunidad religiosa diferente de la católica estarán en posesión de argumentos irrefutables para denunciar un trato discriminatorio.

La inclusión del "hecho religioso" brinda el más cómodo pretexto, en España, a los defensores de una asignatura de religión obligatoria para todo el alumnado.

La asociación "Europa Laica" no se sumará a ninguna campaña en demanda de la prohibición del velo islámico en la escuela mientras persista la situación actual:

-Una escuela pública (y privada sostenida con fondos públicos) que alberga a un parafuncionariado de aproximadamente 27.000 catequistas nombrados por los obispos.

-Un sistema educativo que degrada la enseñanza pública y apuesta por los centros privados concertados, en su inmensa mayoría católicos, con un ideario católico, que seleccionan al profesorado en función de su sumisión a la Iglesia y donde, por lo tanto, los niños son adoctrinados en esa religión incluso en clase de matemáticas.

En semejantes condiciones, reclamar a nuestros ciudadanos y residentes musulmanes la renuncia, en el ámbito de las instituciones públicas, a signos de identidad religiosos y étnicos sería, más que una avance hacia el laicismo, un rotundo atentado contra los principios elementales que fundamentan la democracia.

Una vez más, la escuela pública y laica es el elemento de partida indispensable para la puesta en marcha de medidas que acaben con la segregación religiosa, étnica y de género.

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Octubre 2004

En cuanto a lo proyectado por el PSOE con respecto a la LOCE, es, en lo que a la religión se refiere, una vuelta a la LOGSE, con el agravante de introducir como  asignatura obligatoria para todos el "hecho religioso", lo cual sólo puede tener un sentido de apología de las religiones. ¿Acaso no están ya incluidos San Agustín y Santo Tomás en los programas de Historia de la Filosofía? ¿No se contempla el arte religioso en Historia del Arte? ¿No se ve a Gonzalo de Berceo en Literatura Española? El hecho religioso se estudia en el contexto de los restantes hechos políticos, sociales, culturales, artísticos, literarios, etc., en las correspondientes asignaturas clásicas…
Crear una asignatura religiosa particular o un contenido curricular religioso particular, además de ser, desde el punto de vista científico, pedagógico y didáctico una mutilación tendenciosa y parcial de la realidad, sólo responde a dar satisfacción a las
demandas de la Federación Estatal de Profesores de Religión y de la Asociación de teólogos Juan XXIII, con sus intereses particulares y corporativistas, a veces enfrentados con los de los obispos. El pacto existe desde el 25 de marzo de 2002 ( ver "El País" de ese día), que dio lugar a la "Plataforma" liderada por la Fundación CIVES, satélite del PSOE. Aquí la Iglesia Católica, sea en versión Conferencia
Episcopal, próxima al PP, sea en versión teólogos de la Juan XXIII, próximos a PSOE, pretende monopolizar la formación ética de los ciudadanos.

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