La crisis de vocaciones religiosas deja sin sacerdotes a 138 parroquias de La Rioja

La Diócesis riojana ha pasado de contar con 282 curas en el año 1990 a 217 en la actualidad, con una media de edad cercana a los 64 años

Los sacerdotes riojanos comienzan a escasear en gran parte de la geografía riojana, lo que ya es motivo de preocupación para el obispo de la Diócesis riojana de Calahorra, La Calzada-Logroño, monseñor Juan José Omella. La falta de vocaciones y la crisis de la familia es, según se indica, la causa de este descenso paulatino en el número de sacerdotes.
En los últimos veinte años (en el periodo que va de 1990 al 2010) la iglesia riojana ha perdido 65 sacerdotes que se encontraban al frente de otras tantas parroquias riojanas. Hoy, pasado el tiempo, siguen sin un sustituto. Estas parroquias se localizan en el ámbito rural riojano, en pequeñas poblaciones.
El portavoz de la Oficina Diocesana de Prensa, Justo García Turza, explica que hace veinte años, en 1990, la Diócesis disponía de 282 sacerdotes, mientras que actualmente existen 217, que cubren 253 parroquias riojanas. En la actualidad 138 parroquias de otros tantos municipios de La Rioja se encuentran sin cura propio. Estos municipios se ven asistidos por otros sacerdotes de poblaciones limítrofes. La media de edad del sacerdote riojano ronda los 64 años. Con más de 75 años ya hay 85 curas en la Rioja.
La elevada edad de los sacerdotes y a la escasez de vocaciones dan lugar a «una situación de desajuste» que es motivo de preocupación para la iglesia riojana.
Según los datos aportados a Diario LA RIOJA por García Turza, en los últimos diez años fueron ordenados en La Rioja siete sacerdotes, y fallecieron en este mismo período otros 56. En el año 2006 se produjeron nueve fallecimientos y no hubo ninguna ordenación.
El jefe de prensa de la Diócesis indicó que «la falta de los valores humanos y la crisis de la familia» están en el origen de esta carencia de nuevos sacerdotes. El año pasado se rompieron 700 matrimonios en La Rioja, lo significa «hay un deterioro familiar muy grande, y una la carencia de hijos».
García Turza hace alusión, por otro lado, a la polémica suscitada en buena parte de Europa como consecuencia de la pederastia. «Aquí en La Rioja no ha habido ni un padre ni una madre que se hayan negado a enviar a sus hijos a la catequesis por culpa de esta historia», señala.
El seminario contará de cara al próximo curso el próximo curso con dos seminaristas mayores y once menores, entre los que saldrán futuros sacerdotes.
El sueldo que recibe un sacerdote al mes, según indica la Diócesis riojana, es de 850 euros al mes. «Ganamos todos igual», destaca.
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