La comunidad musulmana paraliza la orden de clausura de la mezquita de Las Margaritas en Getafe (Madrid)

Los locales de culto de las religiones, como los de reuniones de otras convicciones, deben reunir las condiciones de seguridad y las normas que rigen este tipo de locales, sin discriminación y sin privilegios, por ser lugares de culto, o por ser de una religión u otra. La igualdad de trato debe ser principio rector de las Administraciones, aplicando el mismo criterio si se trata de una mezquita, una iglesia, una sinagoga, un templo o un ateneo.


Los servicios técnicos del Ayuntamiento han tomado la decisión de cerrar el local al no cumplir las condiciones de seguridad como centro de culto

Miembros de la comunidad musulmana de Getafe se concentraban hoy a las puertas del local que hace las veces de mezquita desde hace 19 años en la calle Doctor Barraquer en el barrio de Las Margaritas con el objetivo de paralizar la clausura del local decretado por el Ayuntamiento de Getafe.

Mientras los hombres se agolpaban en la calle frente a la puerta del local, las mujeres lo hacían en el  interior del mismo. Paralelamente, la Policía local acudía al enclave a las 11 en punto de la mañana para ejecutar la orden de clausura pero finalmente no han podido hacerlo. Para el presidente de la Asociación Solidaridad Esperanza, Mohssin, “es el momento en el que la Mesa de la Convivencia medie entre el Gobierno y la comunidad musulmana Al Falah para buscar una alternativa a la clausura”.

La Asociación sociocultural de Getafe Al-Falah, constituida en 1996 y propietaria del local, comenzó la pasada semana una recogida de firmas en la plataforma Change.org contra una orden que a su juicio “atenta sobre la libertad religiosa de miles de ciudadanos getafenses y que se produce sin dar ninguna alternativa”.

Proceso administrativo en cumplimiento de la Ley

Las quejas de los vecinos por ruidos hicieron que los técnicos municipales inspeccionaran el local, comprobando que no cumplen las condiciones estipuladas para el culto religioso. El Gobierno municipal afirma que  “este proceso administrativo no va contra nadie, al contrario, con el cumplimiento de las normativas en este como en el resto de locales de Getafe lo que hacemos es garantizar la seguridad de todas aquellas personas que los utilicen”

Por su parte, el grupo municipal Ahora Getafe ha manifestado que “se trata de un atropello a la comunidad arabo-musulmana, y en particular la comunidad marroquí, que reside en Getafe desde hace varias décadas, con una población de 3.250 personas, siendo el segundo colectivo más grande de migrantes después del colectivo rumano, que alcanza las 5.060 personas”.

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