La comunidad islámica catalana se desmarca del imán de Lleida

Entidades religiosas admiten que Houzi dificulta una salida al cierre de la mezquita Los fieles han roto dos veces el precinto del oratorio clausurado

No solo el Ayuntamiento socialista de Lleida, la oposición de CiU y fuentes del Govern creen que el cierre de la mezquita de la calle del Nord tiene que ver con el perfil radical de su imán. También en las comunidades islámicas se admite en privado que el salafismo de Abdelwahab Houzi es una de las claves que explica que el consistorio precintara por exceso de aforo la mezquita que dirige. Estas fuentes incluso apuntan a la necesidad de proceder a un relevo al frente del oratorio de Lleida, uno de los dos que existen actualmente en la ciudad. De hecho, Houzi tiene previstos contactos con responsables islámicos catalanes para buscar una flexibilización de posturas y cumplir de entrada con el aforo máximo de la mezquita.

PERFIL DEL INTERLOCUTOR / En lo que también existe amplia coincidencia en el ámbito político es que los posibles movimientos en el liderazgo islámico de Lleida deben promoverse internamente y serían de gran ayuda para desenredar el conflicto con el ayuntamiento, enquistado desde hace años. «Sin duda el perfil de los interlocutores es fundamental para buscar vías de solución a los temas», explican fuentes socialistas.

El alcalde Àngel Ros argumenta, además, que desde hace meses está sobre la mesa la posibilidad de que la comunidad islámica que dirige Houzi construya una mezquita en terrenos municipales del polígono industrial El Segre. El hecho de que Houzi fuera el responsable directo del proyecto y todavía no exista ni financiación para el mismo ha contribuido a dificultar las negociaciones y a endurecer la actitud del consistorio, que justifica el precinto de la mezquita por razones de seguridad. El alcalde ya ha calificado al imán de «fundamentalista».

La respuesta de los fieles de la mezquita ha sido rezar en la zona de los Camps Elisis pese a que solo tienen permiso para hacerlo los viernes. Ayer dieron un paso más y rompieron el precinto del oratorio y entraron con llave en el centro islámico. Se trata de la segunda ocasión en que se abre la mezquita desde que fue precintada el día 21.

La firmeza del alcalde tiene también que ver con la presión que ha ejercido CiU contra el imán. De hecho, en un debate organizado en junio por EL PERIÓDICO entre los responsables de inmigración de CDC, Ángel Colom, y el PSC, Consol Prados, ambos coincidieron en la necesidad de propiciar cambios en la dirección del oratorio.

Respecto a las alternativas al imán salafista, el presidente de la Asociación Watani, que se erige en alternativa, Mourad El–Boudouhi, aseguró ayer que son grupos de musulmanes descontentos con el líder de la mezquita los que impulsan la construcción de otro oratorio al margen del de la calle del Nord.

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