La ciudad de Granada, con gobierno del PSOE, renueva su Voto ante el Santísimo Cristo de San Agustín

La Santa Misa fue presidida por el Vicario de la Zona Territorial I, D. Francisco Tejerizo, en el día de la Exaltación de la Santa Cruz, reconociendo así la intercesión del Cristo de San Agustín ante la grave plaga que hace unos siglos sufrió la ciudad y de la que fue librada por su intercesión.

En el día de la Exaltación de la Santa Cruz, el viernes día 14, se ha conmemorado el aniversario del Voto de la ciudad de Granada ante el Santísimo Cristo de San Agustín. La ciudad reconoce así desde entonces la intercesión del Santísimo Cristo de San Agustín por librar a Granada de una grave epidemia que sufrió en 1679 y que dejó tras de sí numerosas víctimas hasta la intercesión de Nuestro Señor, cuya Sagrada Imagen fue entonces sacada en procesión con esta rogativa.

La Santa Misa, que comenzó con la aspersión sobre los fieles con agua bendita en señal de nuestro bautismo, tuvo lugar en el Convento del Santo Ángel Custodio, presidida por el Vicario de la Zona Territorial I (ciudad de Granada), D. Francisco Tejerizo. En el transcurso de la misma, un representante del Ayuntamiento dio lectura al Voto que se renueva cada año ante el Cristo de San Agustín. Asimismo, junto a hermanos cofrades y fieles en general, y en presencia de la corporación municipal del Ayuntamiento de Granada, el Vicario de la Zona Territorial I habló en su homilía sobre la Santa Cruz, en el mismo día en que se celebraba en el calendario litúrgico su Exaltación.

“La Santa Cruz ha dejado una huella en la historia de nuestra ciudad, pero no sólo en la historia de nuestra ciudad: ha dejado una huella en la historia del mundo”, explicó D. Francisco Tejerizo.

En su homilía, el Vicario Territorial comenzó hablando de lo que representa la cruz: el mal y una imagen de “situación en el desierto”. “La Santa Cruz elevada en el Calvario es también un desierto, un signo de muerte”. Pero –subrayó-, para los cristianos, la cruz es sobre todo el signo del perdón, del amor de Dios por nosotros y de la salvación del mundo y de nuestra vida. La historia de la humanidad ha quedado “muy señalada por este acontecimiento”, el de Cristo que entrega su vida por nosotros, para nuestro perdón y salvación del mal y la muerte.

“De la Santa Cruz, de ese momento terrible no brota ningún reproche, ni acusación; sólo brota el perdón de Jesús, convertido en oración: ‘Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen’. Para los que tenemos fe sabemos que lo que brota de la cruz es la resurrección”, explicó el Vicario Tejerizo.

La Eucaristía concluyó con el canto del himno de la Hermandad del Santísimo Cristo de San Agustín ante su Sagrada Imagen presidiendo el altar, y con el deseo e invitación por parte de D. Francisco Tejerizo de un buen día el sábado 15 de septiembre, en la Ofrenda floral a la Patrona, Nuestra Señora de las Angustias.

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