La catequesis usada como escuela de «valores sociales»

«El problema es que la Iglesia no se adapta a los nuevos tiempos», apuntó el responsable de la asociación de Europa Laica, Francisco Delgado.

El debate surge tras la afirmación de la Iglesia de que hay apostar por una nueva catequesis. Esta catequesis sirve, tanto la exitente como una posible modificación hacia una vía más moderna, hacía una construcción tanto de valores cristianos como una escuela de valores sociales de la propia persona

Hoy la educación vivió una jornada de cambios, o de la antesala de los mismos. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte tomó la decisión de sustituir una de las asignaturas existentes, ‘Educación para la Ciudadanía’, por otra que pretenderá formar, en primera instancia, sobre la Carta Magna del Estado Español. La Constitución Española y el conocimiento de la Unión Europea será la clave de ‘Educación Cívica y Constitucional’, según explicó José Ignacio Wert, titular de dicho Ministerio.

Partiendo de esta modificación, no la única en el ámbito de la educación que se planteó en el día de ayer, surge otra cuestión, también a colación de unas recientes Jornadas de Delegados Diocesanos de Catequesis y el Encuentro de Responsables para el Catecumenado, y es la formación de los menores en el ámbito ideológico y evangélico. Mucho se ha cuestinado la presencia de la Iglesia en los colegios a través de la asignatura de ‘Religión’ y la existencia o no de esta materia, siempre enmarcando dentro del concepto de Estado Laico.

En dichas jornadas se llegó a la conclusión, una de ellas, que eran necesarios nuevos catequistas y una nueva catequesis. “Este no es un tema nuevo y la Iglesia ya lo viene expresando bastante tiempo. La sociedad avanza y la incorporación de la espiritualidad ahora es interna. El problema es que la Iglesia no se adapta a los nuevos tiempos”, apuntó el responsable de la asociación de Europa Laica, Francisco Delgado.

Formación en valores
Muchos de los conocimientos que se aportan en la catequesis de los niños y jóvenes pretenden conseguir el objetivo de la formación en los propios valores, que, por tanto, pueden extrapolarse a otros ámbitos de la vida y persona y no sólo aplicarse al ámbito religioso. “La catequesis como tal no sólo es el aprendizaje de las creencias religiosas, sino también de valores sociales”, apuntó para este medio de comunicación Rosana Calero, psicóloga infantil. De esta manera, “la catequesis puede ser una formación más amplia y con valores más comunes y actuales; incluso como una formación teológica”, continuó explicando la psicóloga consultada.

Respecto a la nueva formación que podrían adquirir los niños y jóvenes en la nueva catequesis planteada, el único límite es que “esta debe adaptase a la edad, ver si están preparados o no para adquirir los conocimientos”, apuntó Calero; “es igual que en el resto de los temas y su contenido madurativo, depende de las características del niño y de que los contenidos sean adecuados a la edad”, continuó apuntando. En este sentido, la precaución se sitúa en que “un contenido no adecuado a la edad puede causar una desmotivación del niño y abandono del interés por los conocimientos”, comentó la psicóloga.

En cuanto a la cooperación de los diferentes sectores para formar la propia ideología de los menores, se considera primordial la orientación de los padres: “Son los padres los primeros que deben inculcarles valores y creencias religiosas”, afirmó Calero.

“Cada padre elige los valores religiosos y educativos”
“Cada padre decide los valores religiosos y educativos, de hecho son los padres los que deben elegir estos valores”, comenzó explicando Rosana Calero, psicóloga infantil, al ser preguntada por quién debe iniciar a los menores y niños en la formación de sus valores. “Los padres no pueden esperar a que los pequeños cumplan los 18 años para elegir su orientación”, continuó apuntando.

De esta manera, pese a que la formación de la persona depende en última instancia del propio sujeto, “los padres son responsables y deben inculcar en los menores pequeños valores y decisiones”, defendió Calero para este medio de comunicación. Posteriormente, “las decisiones de los niños mucho tienen que ver con lo que han vivido de cerca. Si los padres han decidido que no tome la comunión, el niño lo escucha y lo debate después”, explicó la psicóloga infantil. En la hipótesis planteada, “el niño verá las diferentes tipos de actuar por su propia persona y quizá la de sus compañeros y se preguntará porqué el compañero sí toma la comunión y él no”. Y en este es en el punto en el que los padres, según explicó, deben tener una buena base argumentativa para explicar sus decisiones: “los padres deben explicar el porqué de las creencias. Es fundamental dar la información cuando la piden los niños”, concluyó.

Interiorizar las creencias
Respecto a la paulatina interiorización de las creencias en los niños y la posible confrontación con otros menores o jóvenes, la psicóloga consultada apuntó que “si los niños ven las creencias muy interiorizadas, la aceptan sin más”, comentó.

“Para ellos es algo natural el acudir o no a la catequesis, incluso en la adolescencia, en el momento de la madurez y la formación de la personalidad”, continuó. Además, explicó que mediante esta aceptación de las diferentes preferencias de los menotes, es otra manera de “educar en el respeto”.

Además, comentó que es una realidad que los menores se relacionan entre iguales: “Los menores se unirán a los iguales”. En este sentido, se buscarán las mismas afinidades religiosas, éticas o de preferencias para relacionarse en la adolescencia: “buscan semejantes e integración”.

Archivos de imagen relacionados

  • estudiantes
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...