La catedral toledana se ríe de la Ley de Memoria Histórica y celebra todos los días una misa por los (sus) caídos

“En esta capilla se celebra diariamente la Santa Misa, a las 8,30, en sufragio de los difuntos de la Hermandad de Nª Sª del Alcázar”. Letrero que en la mañana del miércoles, 11 de febrero, permanecía en la puerta de la Capilla de la Virgen del Alcázar, en la catedral de Toledo, donde después de 69 años del golpe de Estado contra el Gobierno legítimo de la II República, y tras siete años de la aprobación de la Ley de Memoria Histórica que prohíbe la exhibición y exaltación del régimen franquista, se recuerda a “los caídos del asedio del Alcázar”, o lo que es lo mismo, a los golpistas capitaneados por el coronel José Moscardó, cuya tumba se venera todos los meses de septiembre en la cripta de ignominia que aún hoy se mantiene en el Alcázar toledano, sede actual del Museo del Ejército y de la Biblioteca de Castilla-La Mancha.

Hermandad Virgen del Alcázar…
Hermandad creada a los pocos días de que los golpistas toledanos se atrincheraran en el Alcázar, de ahí su nombre, dotándola de estatutos publicados el 8 de agosto de 1936 en el periódico homónimo, y bendecida a lo largo de estos años por la Iglesia toledana, que todos los meses de septiembre, coincidiendo con la toma de Toledo por los generales golpistas Varela y Franco, desfila por las principales calles del Casco Antiguo que unen la catedral con la cripta del Alcázar, donde aún hoy están enterrados numerosos franquistas que 45 años más tarde intentarían repetir la sublevación. El más conocido de ellos, el exgeneral Jaime Milans del Bosch, cuyo mausoleo se convierte cada 26 de julio en la meca de fascistas, falangistas, extremistas y de la “vieja guardia” que peregrinan hasta la Ciudad de las Tres Culturas para rendir pleitesía al jefe de la trama golpista del “23-F”.

…Con las bendiciones de la Iglesia
Exaltación que cuenta con el total apoyo de la Iglesia toledana, que año tras año cede espacios y curia para que la vertiente más fundamentalista del nacional-catolicismo tenga su día en el calendario y celebre el golpe de Estado de 1936. Celebraciones (ver saluda de 2013) cuyos principales actos son una misa para conmemorar “la liberación del histórico Baluarte”, recuerdan los nostálgicos, que desde que Francisco Franco les enviara, vía aérea “el 22 de agosto, unas cintas con los colores nacionales y dos cartas saludando a los defensores y prometiéndoles su liberación”, recogen en su delirante panegírico, la imagen de la Virgen del Alcázar luce estas divisas como se puede ver a diario en la citada capilla de la catedral de Toledo.

La posición burlona de la curia…
Pero no es la única catedral ni iglesia que hace apología del franquismo. En la misma provincia de Toledo, la parroquia de San Juan Evangelista de la localidad de Sonseca exhibe en su plazuela una cruz de los caídos con todos los ingredientes franquistas posibles (yugo, flechas, aguilucho…). Un tanto de lo mismo sucede en la fachada trasera de la catedral de Cuenca, con una nueva simbología joseantoniana prohibida por la Ley de Memoria Histórica y que el Obispado hace caso omiso, burlándose, incluso, de las “piadosas” solicitudes para ser retirada. Cruces que están en sintonía también con el monumento infame que luce la fachada principal de la iglesia segoviana de San Miguel, donde Isabel La Católica fue proclamada como reina de Castilla, como no podía ser de otra forma. Una losa de piedra, con toda la simbología neonazi, recoge el nombre y apellidos de un buen número de “caídos”. Ciudad, por cierto, que hace unos días vivía una situación singular al oponerse el PP y un tránsfuga a cambiar el nombre de las calles franquistas que obliga la Ley de Memoria Histórica. No solo eso, el alcalde del PSOE hasta hace un año, el polémico Pedro Arahuetes, se encontraba entre “los sublevados” que se negaban a que la avenida del golpista Fernández Ladreda pasara a llamarse Avenida del Acueducto. Afortunadamente para los segovianos, hartos de sus excentricidades, Arahuetes ya no pinta nada en la ciudad.

…Y la denuncia contra “alcaldes sublevados”
Y es que la actual alcaldesa segoviana que se ha librado de ser denunciada por el abogado Eduardo Ranz, quien se ha querellado este miércoles contra 38 alcaldes (Madrid, Barcelona, Huelva, Zaragoza, Melilla, Córdoba, Salamanca…) por no cumplir con la Ley de Memoria Histórica. Los primeros ediles denunciados deben “respetar y respaldar” a la víctimas de la dictadura, ha declarado el letrado, para agregar que con la retirada de estos símbolos busca “que las víctimas dejen de sentirse humilladas al pasear por las ciudades”. El denunciante en su escrito exige la retirada de escudos, insignias, placas y demás objetos de exaltación  del golpe de Estado y de la represión de la dictadura franquista. Ya solo falta que otro abogado denuncie a los obispos y cardenales que todavía hacen apología del fascismo.

 

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