La burqa en Francia: un adiós precipitado

"La burqa no es bienvenida en Francia", dijo en junio de 2009 el presidente de la República, Nicolás Sarkozy, para marcar el inicio del ocaso de una prenda usada en la nación gala por un reducido grupo de mujeres de confesión musulmana.

  Nunca una frase del mandatario francés disfrutó de tanto consenso sin distinción de partidos, pues lo mismo a la derecha que a la izquierda, a diferentes asociaciones religiosas o de defensa de los derechos, las animó una voluntad casi unánime por extinguir el velo islámico integral.

Según los grupos políticos, el amparo de los valores republicanos llegó al extremo de crear una comisión parlamentaria para estos fines.

DECISIONES

La misión de 32 diputados, que completó 200 audiencias para analizar el asunto, dio sus conclusiones a la Asamblea Nacional el 26 de enero pasado, después de seis meses de análisis.

En resumen el documento señaló que la burqa, portada por algunas mujeres que les cubre el cuerpo totalmente con una rejilla en los ojos, y en el caso del niqab quedan visibles los mismos, debieran proscribirse en sitios de la administración y en los transportes públicos por considerarse contrario a los valores republicanos.

Sin embargo, el debate sobre como prohibir el velo islámico integral se volvió complicado y la pertinencia de una legislación al respecto generó numerosos debates y divisiones entre los diputados, incluso de la misma familia política.

Mientras algunos sugieren una ley para extinguirlo, otros no lo creen pertinente porque no resolvería el problema. Por el momento, el decreto o posible legislación es solo un proyecto.

No obstante, el titular francés de Inmigración e Identidad Nacional, Eric Besson, se negó el 3 de febrero a otorgarle la nacionalidad a un extranjero que obliga a su esposa, ya naturalizada, a usar el velo islámico integral.

El primer ministro, François Fillon, apoyó este acto y aclaró que las leyes actuales permiten negar la ciudadanía a personas que sean contrarias a los valores de la República.

Entretanto el destino de estas mujeres queda en suspenso pues a pesar de que organizaciones feministas defienden el fin de la burqa por ser un símbolo de discriminación, proscribirla por ley pudiera significar su total reclusión y ¿entonces los derechos de estas mujeres?

LA BURQA EN FRANCIA

De acuerdo con los servicios de inteligencia galos, unas 400 féminas usan la prenda en este país, mientras que datos del Ministerio del Interior, hechos públicos por el diario Le Figaro, refieren unas dos mil portadoras del mismo.

Las cifras varían, pero en cualquier caso parecen mínimas para formar una comisión parlamentaria y además sugerirse resoluciones y legislaciones con vistas a prohibir el uso de la prenda, si se tiene en cuenta que hay más de 30 millones de mujeres en la nación gala.

De cualquier modo la posibilidad de una legislación está cada vez más cerca, mucho más, recuerdan los escépticos, cuando en nombre del laicismo y de la República se prohibió por ley en las escuelas públicas el uso de símbolos religiosos ostensibles, pese a grandes resistencias y protestas.

Desde 2004, los velos de los musulmanes, las grandes cruces cristianas, los kipá de los judíos y los turbantes sij no se pueden portar dentro de los centros escolares.

¿La prohibición del velo islámico se exige porque significa una prisión para las mujeres o porque es una señal de intolerancia en Francia?

La directora general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Irina Bokova, manifestó su rechazo al uso de la burqa en las mujeres.

En un comunicado señaló que se declara "personalmente contra la burqa" porque no enaltece la figura de la mujer.

Bokova eludió pronunciarse respecto a si es correcta la proyección de Francia de prohibir el empleo del velo integral en sectores públicos, y en cambio recalcó la relevancia de actuar para favorecer al sector femenino en el mundo.

En una entrevista concedida al diario Le Point, Mohammed Moussaoui, presidente del Consejo francés del culto musulmán, citó una nueva estigmatización del Islam y aclaró que la prenda no responde a una condición religiosa, es un fenómeno marginal.

Una comisión de investigación corresponde a algo de más peso, que se reserva normalmente a los temas principales de sociedad. Nos habría gustado que este tema, secundario en Francia, sea tratado de forma diferente, dijo.

En período de crisis, nuestros diputados tienen otras cosas que hacer, como crear una delegación de exploración sobre los despidos que dejan a tantas familias en el desasosiego, añadió.

La gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP) quedó fraccionada entre los partidarios de una legislación, defendida por el jefe del grupo Jean-Francois Copé, y los que buscan otra vía para eclipsarla.

El portavoz del Partido Socialista (PS) francés, BenoÃ�t Hamon, declaró que su grupo político es contrario a una ley que prohíba el uso del velo integral o burqa o burka en este país.

Nos oponemos a que las mujeres musulmanas porten este atributo "semejantes a verdaderas prisiones ambulantes", pero aclaró que una legislación no será la solución del problema.

Asimismo, preguntó cómo las fuerzas del orden podrían quitarle el velo a una fémina que lo llevara por la calle.

Cabría preguntarse también, en este caso, sobre la aplicación de la ley para las turistas que porten el velo islámico integral durante su visita a Francia.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...