La asignatura de catolicismo perdió este curso un 6% de alumnos en ESO

La Iglesia presume de que en el futuro no habrá «trabas especiales» para recuperar lo perdido. La ofensiva episcopal para que el Gobierno de Aznar cambiase radicalmente el sistema de la enseñanza religiosa tendrá efectos inmediatos.

Así lo presume la Conferencia Episcopal, que en un informe publicado ayer con datos del curso 2003-2004 reconoce un descenso abultado de estudiantes en sus clases de religión -de hasta seis puntos en secundaria.LO cuenta Juan G, Bedoya en El País.

«En adelante, los alumnos podrán ejercer su libertad sin trabas especiales, puesto que se les propondrá para su formación varias posibilidades con igual valor académico y sin coacción alguna», dicen los prelados.

Lo que los obispos califican amargamente, desde hace 20 años, como «deterioro» de la enseñanza católica tenía reflejo en las estadísticas, año tras año. Por eso denunciaban con tanto coraje la descristianización de España y presionaban sin cesar al Gobierno para que les ayudara legislativamente a parar una caída que los prelados atribuían, sobre todo, al sistema educativo impuesto por los diferentes Gobiernos socialistas, y por diversas sentencias judiciales.

La disputa tenía que ver con el valor que se daba a la asignatura alternativa a la clase de catolicismo. Cuando los estudiantes tuvieron la posibilidad de asistir a clases de ética, antes de 1994, disminuyó el número de alumnos de religión católica. La Iglesia supone que crecerá su alumnado ahora que, con la Ley de Calidad de la Educación, se equipara la religión y una nueva asignatura denominada hecho religioso, con un temario similar e igual valor académico, evaluación incluida.

«Las presiones políticas»

La Conferencia Episcopal, en el comunicado distribuido ayer lo decía de esta manera: «La legislación sobre la enseñanza religiosa que se estableció en la LOGSE y el Real Decreto de 16 de Diciembre de 1994 creó una grave discriminación en la actividad escolar, proponiendo a los alumnos que no fueran a clase de religión unas actividades de estudio sin valor académico alguno. Por fin, este curso es el último que la enseñanza religiosa sufrirá esta discriminación. En adelante, los alumnos podrán ejercer su libertad sin trabas especiales, puesto que se les propondrá para su formación varias posibilidades de igual valor académico y sin coacción alguna en la actividad escolar».

Los obispos insisten una vez más en que «el Estado está obligado a garantizar» el derecho de los padres a la educación religiosa de sus hijos, y arremeten contra quienes opinan que ese derecho se debe llevar a cabo fuera de la escuela pública o, al menos, con una regulación distinta a la actual. Es el caso del PSOE, IU, PNV y también de CiU, que se distanció del Gobierno de Aznar y votó en contra de la Ley Orgánica de Calidad de la Educación. «Tal derecho fundamental no depende de la opinión contraria de los grupos minoritarios, ni de las presiones políticas y sociales que se manifiesten en contra de su desarrollo en la educación de los hijos, ni del poder mismo del Estado», les reprochan los obispos.

Según los datos episcopales, este año reciben cursos de catolicismo 5.198.645 alumnos, el 75,64% del total de estudiantes (6.876.515). Hace tres años ese porcentaje era del 81,90%. En el caso de la escuela pública, optó por la asignatura religiosa el 72,23% de los escolares. Por niveles, en educación primaria estudia catolicismo el 84,91% (un punto menos que el año pasado); en secundaria, el 54,33%, (seis puntos menos), y en bachillerato, el 40,88 %.

Los obispos interpretan así estos datos. «En primaria ha bajado un punto que no consideramos significativo, pues los dientes de sierra, tanto al alza como a la baja, en un solo punto se repiten cada año en esta etapa, según especiales circunstancias. En secundaria, sin embargo, sí hay que considerar la bajada en el porcentaje que cada año ha venido repitiéndose: son seis puntos los que baja el porcentaje y las razones son siempre las mismas: la legislación sobre la enseñanza religiosa que se estableció en la LOGSE», se quejan

Por lo que se refiere a los colegios católicos, asiste a clase de religión el 99% de los alumnos (99,60% en primaria, 99,28% en secundaria y 97,49% en Bachillerato). En los centros concertados laicos, la asignatura de catolicismo fue pedida por el 85,2% de los alumnos, tres puntos más que el año pasado, lo que demuestra que empieza a repercutir en los porcentajes el mayor número de colegios privados concertados en muchas regiones gobernadas por el PP, algunos de los cuales son propiedad del Opus Dei, de los Legionarios de Cristo Rey y del Camino Neocatecumenal.

El Estado español gasta, a través de sus diferentes administraciones públicas regionales, más de 602 millones de euros en pagar a los profesores de religión seleccionados cada año por los obispos para impartir esas clases de catolicismo.

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