La aplicación móvil que permite a los hombres saudíes controlar a las mujeres a las que ‘tutelan’

Lejos de la abolición por la que claman las mujeres, la polémica tutela masculinaque sojuzga a las saudíes extiende ahora sus tentáculos en el mundo digital. Una aplicación móvil, desarrollada por las autoridades y al alcance de cualquiera con un simple clic de descarga, permite a los guardianes varones controlar los movimientos de las féminas a su cargo e impedir su salida del país en una nueva vuelta de tuerca a una sistema que, pese a las críticas, se resiste a morir.

Las saudíes no pueden viajar al extranjero, someterse a una intervención quirúrgica, casarse, alquilar un apartamento, matricular a sus hijos en un colegio, abrir una cuenta bancaria o viajar sin el permiso de un «mahram» (tutor varón) ya sea progenitor, cónyuge, hermano o incluso vástago. Un plácet que limita su vida diaria y cercena sus libertades condenándolas a habitar una eterna infancia.

La aplicación móvil Absher, desarrollada por el centro de información nacional de Arabia Saudí, permite a los usuarios registrados gestionar trámites burocráticos como la solicitud de cita para la renovación del pasaporte, el documento de identidad o la licencia de conducir y el pago de multas. Un administración digital que tiene, además, otro uso más controvertido: aplicar el sistema de tutela masculina sobre las mujeres.

Disponible en árabe e inglés, el sistema ofrece al tutor -una vez identificado con un nombre de usuario y una contraseña- acceder a la información sobre las mujeres bajo su tutela. Existen dos categorías: «dependientes dentro», destinada a aquellas féminas que se hallan en los confines del reino ultraconservador, y «dependientes fuera» para las nacionales que trabajan o estudiar en el extranjero.

En ambos casos, el guardián puede manejar a su antojo la libertad de sus tuteladas. En apenas unos clics, por ejemplo, puede autorizar sus viajes precisando las fechas, el periodo total y el aeropuerto usado. A su disposición tiene cuatro opciones: conceder permiso para un único viaje a cualquier destino o especificar los aeropuertos de origen y destino; aprobar múltiples viajes e incluso dar luz verde a todos los viajes posible hasta la fecha de caducidad del pasaporte, un máximo de cinco años.

Cualquier permiso expedido puede ser revocado con la misma facilidad con la que fue despachado, de manera instantánea y pulsando sobre la opción de modificar. En la práctica, este sistema digital gestionado por el Ministerio del Interior y su departamento de aduanas sustituye a un pliego de papel amarillo que debían llevar las mujeres al desplazarse sin compañía y que contenía la firma del tutor.

La aplicación garantiza un control absoluto sobre las mujeres, una suerte de Gran Hermano. Los usuarios principales pueden activar un servicio de SMS que les avisa en cuanto una de las registradas usa su pasaporte para abandonar el país a través de un aeropuerto o un puesto fronterizo. Un arma de vigilancia que ha despertado las críticas en las redes sociales con llamadas a Apple Android a retirar la aplicación de sus respectivos sistemas.

En los últimos años las mujeres del reino ultraconservador han logrado ciertos avances como colocarse por fin al volante; acceder a los estadios o aparecer como presentadoras en los principales informativos de la televisión estatal. Pero las limitaciones reunidas principalmente en torno al sistema de tutela masculina permanecen y su retirada es una reivindicación histórica que ha alimentado imaginativas campañas de protesta intramuros del país y fugas como la que en enero protagonizó Rahaf al Qunun, una joven de 18 años que ha hallado asilo en Canadá.

Las representantes del Consejo de la Shura, un organismo consultivo del rey, presentaron el año pasado una propuesta para limitar algunos aspectos del sistema de tutela pero no se han producido progresos. Además, los avances cosechados hasta la fecha se han visto amenazados por la campaña de represión de los activistas de derechos humanos lanzada por las autoridades.

Sin ir más lejos, el permiso para conducir vigente desde el pasado junio estuvo jalonado de una campaña de arrestos. Al menos nueve mujeres -iconos de la lucha por ese derecho – permanecen entre rejas desde mayo. Aguardan el inicio de un juicio con cargos que incluyen «haber mantenido contactos sospechosos con países rivales» y que podrían costarle condenas de veinte años de prisión. En los últimos meses, han denunciado haber sufrido torturas y vejaciones en la cárcel.

La relativa mejora de las condiciones de las saudíes están vinculadas con las reformas impulsadas por el sucesor al trono Mohamed bin Salman y recogidas en Visión 2030, un ambicioso plan que persigue potenciar el acceso al mercado laboral de las mujeres y reducir así la necesidad de mano de obra extranjera. La tasa de empleo femenino actual ronda el 20% y el propósito es elevarla hasta el 30% en 2030. Una realidad aún sombría que Absher seguirá manteniendo bajo el yugo de un varón.

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