La alcaldesa (PP) de Motril (Granada) y numerosas autoridades civiles y militares en la imposición del fajín de general a la Virgen de las Angustias

Jornada histórica la vivida en Motril el sábado, 25 de julio, pues tal y como estaba anunciado por la Real Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, en la mañana del día y en su propia ermita se imponía a su titular mariana el fajín que ha ofrecido el General de Brigada del Ejército de Tierra D. Juan Jesús Martín Cabrero. En jornadas precedentes la expectación generada por el acto ha quedado de manifiesto en el populoso barrio de las Angustias, y así se ha podido ver minutos antes de llevarse a cabo el mismo en el pórtico de la ermita, donde junto a numeroso público se encontraba presente el párroco, D. Alberto Sedano, y la junta de gobierno de su Real Hermandad al objeto de dar principio al protocolo de recepción de autoridades. Con bastante antelación llegaba al mismo la representación municipal que encabezaba la alcaldesa de la ciudad, Luisa Mª García Chamorro, acompañada de miembros de su corporación, concretamente la teniente de alcalde Inmaculada Torres, el segundo teniente de alcalde Antonio Escámez, y los concejales Susana Peña, Jesús Lemos, Miguel Ángel López y Francisco Ruiz. Minutos más tarde lo hacía el General Juan Jesús Martín Cabrero, quien recibía honores por parte de la representación del cuerpo Nacional de Policía, ejército del Aire y Guardia Civil, siendo el teniente de este benemérito cuerpo el encargado de darle novedades. Con los saludos de rigor accedían todos al interior de la ermita en la que ya se aprestaban numerosos fieles que estrictamente siguieron las medidas higiénicas previstas por la hermandad contra el contagio del virus covid-19. Durante breves minutos todos los presentes departieron en la sacristía para dar pie al acomodo del público en los bancos, parte del cual se vio obligado a seguir la ceremonia desde el exterior.

El acto en sí de la entrega del fajín de General fue iniciado por la vocal de relaciones institucionales de la hermandad, Inmaculada Sáenz, mientras se hacía oír en la ermita la “Marcha de Infantes”. Al margen de ello sus primeras palabras fueron dedicadas a la Virgen, a todos los fallecidos por la pandemia y a quienes dedican su trabajo y esfuerzo para paliar los efectos de esta terrible enfermedad. Inmaculada Sáenz agradeció a todos su presencia en el acto de imposición del fajín a la venerada imagen de Nuestra Señora de las Angustias, que es “el más alto distintivo militar que confiere el ejército de manos del Excmo. Señor General de Brigada D. Juan Jesús Martín Cabrero”, al que mostró públicamente su gratitud. Como bien dijo, con su gesto la hermandad aumenta su patrimonio material y goza desde hoy de una pieza muy singular y significativa con la que la hermandad quiere seguir aumentando el vínculo de la iglesia con nuestra patria. De seguida glosó la figura del General Martín Cabrero, de quien dijo que entre otros destinos ha servido como teniente y capitán en el Tercio Gran Capitán de la Legión y como  Comandante, Teniente Coronel y  Coronel en la Brigada de la Legión “Rey Alfonso XIII”. Bajo este rango será designado jefe de la misma, ascendiendo el día seis de junio de 2014 al empleo de General de Brigada, puesto en el que ha continuado hasta su pase a la reserva en el año 2018. Asimismo, desde el día uno de enero de 2019, es subdirector de estudios históricos del Instituto de Historia y Cultura Militar en Madrid. Durante su vida en activo el General Martín Cabrero ha participado en cuatro misiones internacionales de la ONU y tres de la OTAN. En su haber cuenta igualmente con hablar los idiomas inglés y portugués y haber sido enaltecido con veinte condecoraciones nacionales e internacionales entre las que destacan la Gran Cruz al Mérito Militar, la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, la medalla de las Naciones Unidad y la Medalla de la OTAN.

Finalizada la glosa de su trayectoria militar, Inmaculada Sáenz cedía la palabra al General, siendo su primera mención la del agradecimiento a la hermandad de la Virgen y al párroco de la ermita por ser designado para hacer entrega de la faja a su titular mariana, acto que constituye todo un honor personal. Igualmente tuvo ocasión para conferirles su felicitación por la celebración del III Centenario de la construcción de la ermita y la concesión de la medalla de oro de la ciudad a la que es patrona del populoso barrio de las Angustias. Desde el atril que le servía de tribuna pudo afirmar con solemnidad que “hoy vengo a ofrecer a Nª Sª de las Angustias la Faja de General del Ejército Español. Esta Faja roja me fue entregada con motivo de mi ascenso al generalato como símbolo del empleo que acabada de alcanzar siendo Jefe de la Legión en Almería y la he llevado ceñida a mi cintura desde entonces en todos los actos de cierto nivel, como marca el protocolo militar”. Significativa fue, igualmente, la apostilla a la ostentación del fajín, que como bien dijo “simboliza el liderazgo en los ejércitos, la responsabilidad del mando, el ser padre y madre de mis subordinados a los que me compromete de igual manera que nuestra Madre, en la advocación de las Angustias está comprometida con sus hijos para cuidarnos y protegernos. Representa la faja el trabajo, el sacrificio, los logros y la entrega personal de toda una vida dedicada al servicio de la patria en nuestro Ejército y es un gran honor para mí entregársela a Nª Sª de las Angustias de Motril para que pueda lucirla en su cintura”. El General Martín Cabrero terminaba su alocución dando un saludo a todos los militares que trabajan por la paz en el mundo representando a España y pidiendo a la Virgen de las Angustias y al Patrón de España, Santiago Apóstol, que les proteja y cuide de ellos.

Concluida su intervención el General Martín Cabrero procedía a imponer a Nª Sª de las Angustias el fajín que era portado por la camarera mayor de la Virgen, Prudencia García, presea que previamente recibió el rito de su bendición por parte del párroco de la ermita. Finalmente, con emoción y sentimiento fue depositado sobre el cuerpo de Cristo que tan magistralmente tallara el insigne escultor granadino Domingo Sánchez Mesa.

Finalizado el ceremonial accedía al altar el hermano mayor de la hermandad, Antonio García Ruiz, quien aludió a los 300 años de fe y devoción del barrio hacia la Virgen de las Angustias, pero también de todo Motril que “cada segundo domingo de octubre se vuelve hacia ti para proclamar entre vítores, cirios y flores la grandeza de tu belleza Reina y Madre de las Angustias”. Una breve reseña histórica sirvió a los presentes para conocer el arraigo de la Virgen y el enaltecimiento que otorgó a la reina de España el título de Hermana Mayor Perpetua de la hermandad. Tuvo igualmente palabras de gratitud para el General Martín Cabrero al que hizo trasladar que “su nombre, junto con toda su familia queda grabado en el corazón bellísimo de nuestra Santa Madre como protectora y abogada nuestra”. Seguidamente, en acto protocolario, quedó refrendada por escrito la entrega del fajín, al mismo tiempo que el hermano mayor hacía entrega al General de la medalla de oro de la hermandad. Tras unas breves palabras del consiliario se daba por concluido el acto de imposición del fajín a la Virgen, a la vez que hermanos de la hermandad, feligreses del barrio y autoridades presentes posaban en unión del General junto a Nª Sª de las Angustias.

Ha sido éste, sin duda, un acto emotivo que para la historia queda y que ha dejado su impronta en la retina de todos los hermanos y feligreses que han estado presentes. Solo resta decir que el acto ha quedado amenizado con las composiciones musicales que ha interpretado la motrileña Marina Aijón desde el coro, destacando sobremanera las del “Ave María” y “Mi Amargura”, así como también el himno de España que ha puesto el colofón al acto.

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