Izquierda Unida presenta en el Congreso una pregunta sobre los programas religiosos en RTVE

IU tan pronto le hemos informado de nuestra acción ha asumido nuestra queja y ha presentado una pregunta parlamentaria

A LA MESA DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Al amparo de lo establecido en el Reglamento de la Cámara, se presenta la siguiente PREGUNTA, dirigida al Presidente del Consejo de Administración y de la Corporación RTVE, para la que se solicita respuesta escrita.

        RTVE, como ente público, debe estar al servicio de toda la ciudadanía, cuidando en la medida de lo posible de su neutralidad e imparcialidad en asuntos ideológicos y de conciencia. En los de tipo religioso, concretamente, debe atenerse a lo que dicta la Constitución (Artículo 16.3), es decir, debe ser como el propio Estado: aconfesional. Así lo reconoce el propio Manual de Estilo de RTVE, en su apartado 5.15 (Información sobre confesiones religiosas), donde se establece este "Marco legal": La aconfesionalidad del Estado consagrada por la Constitución de 1978 es el marco al que los medios públicos de RTVE deben ajustar su trabajo respecto de toda confesión religiosa.

        De hecho, el Mandato Marco de RTVE explicita en su Artículo 11 (sobre 'Defensa de la Pluralidad Social Española'), que "ninguna persona pueda ser discriminada o vejada por razones de edad, discapacidad, etnia, raza, creencia o religión…".

        Pues bien, es un clamor que esta aconfesionalidad no se cumple en RTVE, y que sí hay discriminaciones por razones de creencia… a favor de ciertas religiones. En TVE tenemos, para empezar, los programas religiosos semanales, en particular el dominical "El día del Señor", católico, que viene precedido de emisiones de otras creencias ("Islam hoy", "Shalom" y "Buenas Noticias TV", musulmán, judío y evangélico, respectivamente). Además están "Testimonio", "Últimas preguntas" y "Pueblo de Dios", de nuevo católicos. Estas emisiones tienen un reconocido carácter proselitista (evangelizador y lo que corresponda).

        Hay que aclarar que la atención a algunas otras creencias no sólo no atenúa la confesionalidad que representan las emisiones católicas, sino que la acentúa, pues lo que conseguimos es acercarnos a una multiconfesionalidad. Piense que si se intentara atender a las creencias y convicciones de todos los españoles, sin privilegiar ninguna -como debe ser-, habrían de emitir cientos de miles (si no decenas de millones, tantos como ciudadanos hay) de programas alternativos, diferentes.

        El confesionalismo de TVE alcanza niveles demenciales cuando se producen eventos como la reciente investidura papal: horas y horas de emisión, mucho más allá de lo que justifica el mero interés informativo, y con comentarios muy evangelizadores (proselitistas) de miembros de la propia Iglesia que actúan como conductores y comentaristas de los programas, sin que siquiera se dé cabida a una visión crítica. Estas emisiones se redondean con la transmisión de actos puramente religiosos, como las misas papales: a la extraordinaria que hubo con motivo de la investidura que acabo de mencionar, hay que añadir la del "gallo", la de año nuevo, la de "resurrección"… Y, además, misas de carácter más ordinario y otras ceremonias y ritos, tales como los característicos (vía crucis, oficios…) de la Semana Santa.

        Semana Santa: en ella, TVE se convierte en una fervorosa TVCE (Televisión Católica Española). Se altera toda la programación semanal normal para dar cabida a decenas de horas de procesiones y rituales religiosos. No conformes con las emisiones extraordinarias, los informativos (como los propios telediarios) dan a esos actos religiosos, de forma reiterada, el papel de noticia central, en tiempo y en relevancia (cabeceras, resúmenes…). En el telediario de las 21:30 del último viernes santo, el presentador principal y el del tiempo hasta vestían de negro; reconocemos que pudo ser casual, pero nos recordó cuando Ana Blanco retransmitía de luto riguroso desde El Vaticano  la muerte de Juan Pablo II.

        Nos estamos centrando en TVE, pero Radio Nacional (incluso, la querida Radio 5, cada día menos reconocible) ha ido por los mismos derroteros píos.

        Además, claro está, el confesionalismo de RTVE tiene su reflejo económico: TVE destinó a programas y retransmisiones de carácter religioso en 2011 un total de 2.973.554 euros, según el dato que recogieron distintos medios especializados en televisión. Con los eventos especiales de 2012 y 2013, no creemos que estas cifras hayan ido en descenso…

        Ante todos estos hechos

¿No le parece que se está incumpliendo el mandato constitucional sobre la aconfesionalidad, y, en concreto, lo que dice el antes citado Manual de Estilo  de RTVE en su apartado 5.15 ('Información sobre confesiones religiosas')?

¿Qué medidas tiene previsto adoptar para acercarnos lo más rápidamente posible a esa aconfesionalidad que exigen la Constitución y la normativa de RTVE, y a ese respeto que demandan la justicia y la igualdad?

¿Cuál ha sido el coste para RTVE de las últimas retransmisiones religiosas y en concreto de las procesiones de semana santa y de todos los actos relacionados con la elección del nuevo Papa desde la renuncia del anterior?

Palacio del Congreso de los Diputados

Madrid, 8 de abril de 2013

Fdo.: Ricardo Sixto Iglesias   Diputado de IU

TVE Defensora del Espectador

Archivos de imagen relacionados

  • TVE Defensora del Espectador
Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...