Italia busca recuperar el trono

Más de la mitad de los cardenales que elegirán al nuevo pontífice son europeos y, en este sector, la mayoría son italianos. A 35 años del último Papa italiano, la Curia romana cree que es la hora de volver a liderar la Santa Sede.

La película Habemus Papam, de 2011, del director y actor italiano Nani Moretti, comienza con las sesiones de un cónclave en el Vaticano para elegir nuevo Papa tras el fallecimiento del anterior. La cámara va mostrando lentamente los momentos angustiosos que vive cada uno de los cardenales poco antes de que se produzca la votación y se conozca el nombre del nuevo pontífice. Pero el espectador se lleva una sorpresa. Contra lo que pudiera pensar, la angustia de cada uno de esos hombres mayores –no pocos de ellos ancianos– está originada … por el temor a ser elegido . Ninguno de ellos quiere ser Papa.

Y el elegido –interpretado por Michell Piccoli– se deprime profundamente, huye del Vaticano y termina renunciando a su cargo. Pero una cosa es el cine y otra la realidad.

El próximo jueves 28, a las 20 horas –atro de la tarde en Argentina–, Benedicto XVI abandonará su trono, pasará unos días en la residencia veraniega papal de Castel Gandolfo, a 20 kilómetros al sur de Roma, y una vez se hayan terminado las reformas en el convento Mater Ecclesiae, dentro de los muros del Vaticano, se asentará allí hasta el fin de sus días. El “pastor rodeado de lobos”, como lo definió sorprendentemente el propio L'Observatore Romanoç, quedará así definitivamente fuera de los focos.

Ya para ese momento la batalla para sustituirlo estará avanzada. Entre el 15 y el 20 de marzo comenzará en la Capilla Sixtina el cónclave del que tiene que salir la “fumata bianca” tras el voto a un candidato por al menos las dos terceras partes de los 118 cardenales que lo integrarán. A pesar de que la Iglesia Católica tiene 210 cardenales actualmente, 92 de ellos no pueden ser electores por superar los 80 años. Mientras no haya acuerdo, al fin de cada votación una columna de humo negro saldrá por la chimenea, la 'fumata nera'.

El bloque de candidatos europeos es el más poderoso, lo integran 62 cardenales y, dentro de ellos, 28 son italianos. En la Curia Romana parece prevalecer el interés porque después de 35 años sin Papa italiano, es hora de recuperar la tradición que se mantuvo durante más de cinco siglos, hasta la elección del polaco Karol Wojtyla.

Entre los italianos, el favorito parece ser el arzobispo de Milán, Angelo Scola, de 71 años, muy conservador, aunque compite también con él Gianfranco Ravasi, actual ministro de Cultura de la Santa Sede. Ravasi tiene 70 años. Ambos se encuentran en la considerada edad "ideal". El perfil idóneo dice que el Papa tenga entre 65 y 75 años, ni más ni menos.

Otro de los 'papables' europeos es el arzobispo de Viena y ex alumno de Benedicto XVI, Cristoph Schoenborn.

A pesar de que de los 1.200 millones de católicos que se calcula hay en el mundo, los europeos representan sólo el 25%, cuentan con muchos más cardenales que América latina, que tiene 19 a pesar de representar al 42% de los fieles.

Entre los candidatos latinoamericanos que más aparecen en todas las quinielas está el argentino Leonardo Sandri, de 69 años. Estuvo en las nunciaturas de varios países y en los años ’70 ingresó en la Secretaría de Estado del Vaticano, siendo alguien muy cercano a Juan Pablo II y el que anunció oficialmente su muerte en 2005.

Participa, entre otras instituciones de la Iglesia, de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, heredera nada menos que de la Santa Inquisición. Benedicto XVI dirigió durante dos décadas con mano de hierro dicha congregación, silenciando a numerosos representantes de la Teología de la Liberación de América latina.

Mucho había cambiado para entonces el joven teólogo Joseph Ratzinger, quien en los años '60, siendo perito del Vaticano II, arremetía contra el conservadurismo de la Iglesia y criticaba su "modelo de monarquía absoluta".

El otro argentino que algunos consideran todavía papable es el arzobispo candidato jesuita Jorge Bergoglio, pero los analistas más veteranos de los entresijos del Vaticano lo consideran demasiado mayor.

El brasileño Joao Braz de Avis es visto por muchos como un candidato interesante. Brasil es el país con más católicos del mundo, por lo que tendría un gran simbolismo esa opción, pero su cercanía con la Teología de la Liberación lo hace sin embargo descartable para otros. No parecen correr esos aires por la Iglesia.

Otro papable podría ser Odilo Pedro Scherer, arzobispo de Sao Paulo, aunque hay quienes lo consideran "demasiado joven", tiene 63 años.

Otro latinoamericano del que se habla es el hondureño Oscar Andrés Rodríguez, arzobispo de Tegucigalpa. Por EE.UU., el indiscutible favorito es Timothy Dolan –también joven, 63 años– y por Canadá, Marc Ouellet.

El inmenso continente africano tiene sólo 11 cardenales electores, y de entre ellos destaca sin duda Peter Turkson, el arzobispo de Ghana. India tiene 5 candidatos y Asia 11. Entre los asiáticos, el nombre que suena con más fuerza es el del “jovencito” –55 años– Luis Tagle.

La carrera ha comenzado. Ese cónclave decidirá si el Vaticano continúa con el conservadurismo a ultranza actual o abre sus puertas al siglo XXI.

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