Irán expulsa de la selección nacional a Dorsa Derakhshani por competir sin velo

El ajedrez iraní chirría nuevamente por las noticias que produce. Ahora, apartando de la selección nacional a los hermanos Dorsa y Borna Derakhshani, por su actitud en el reciente torneo de Gibraltar, el abierto más importante del mundo. A ella, de 18 años, residente en Barcelona, por competir sin hiyab (velo); a él, de 14 años, que vive en Irán, por no negarse a jugar contra un israelí.

El presidente de la Federación Iraní de Ajedrez, Mehrdad Pahlevanzadeh, ha anunciado que castigará a los infractores de la “manera más severa posible”. Y añade: “No habrá indulgencia para aquellos que pisotean los ideales y principios de Irán”. Hay motivos para pensar que el presidente está sobreactuando bajo presiones políticas de su Gobierno y que ya sabía que Dorsa suele jugar sin velo; por ejemplo, las fotos de ella sin velo en su Facebook junto a miembros de su familia son significativas. Fue excluida de la selección nacional que jugó la Olimpiada de Ajedrez de Bakú (Azerbaiyán), adonde finalmente acudió como periodista, en septiembre de 2016, y ella lo interpretó como una represalia por trasladar su residencia a Barcelona, aceptando una oferta del club Montcada para disputa la Liga Catalana. Y estos días se disputa en Teherán el Mundial Femenino, con la prohibición de jugar sin velo, que ha tenido una gran repercusión internacional.

Durante el torneo de Gibraltar se rogó a los reporteros gráficos que no hicieran fotos sin velo a las otras dos participantes iraníes, residentes en Irán, Sarasadat Khademalsharieh y Atousa Pourkashiyan; ambas se ponían el hiyab sólo para jugar, y mantenían una vida social totalmente normal con otros colegas fuera de la sala de juego. En cambio, Dorsa Derakhshani (se pronuncia Derajshani) nunca hizo nada para evitar las fotos sin velo, dentro y fuera de la sala de juego.

Dorsa es una de las mejores del mundo sub 18. EL PAÍS no ha podido localizarla en Austria, donde actualmente juega un torneo. En sus declaraciones recientes se aprecia una actitud tolerante hacia las peculiares normas impuestas por su federación y su Gobierno: “Lo del velo no es un gran problema, excepto cuando te aprieta en exceso, como me ocurrió a mí una vez. Las jugadoras extranjeras que van a Irán están autorizadas a utilizar un simple pañuelo que les cubra la cabeza. No le veo mucho sentido práctico a boicotear el Mundial de Teherán por eso, dado que esa protesta no beneficiaría a nadie y perjudicaría el desarrollo del ajedrez iraní”, manifestó al portal de Internet Beyond Chess el pasado 23 de diciembre. Tampoco daba importancia a la prohibición de estar a solas con un hombre en una habitación: “Dejas la puerta un poco entreabierta, y asunto resuelto”.

La situación de su hermano, Borna, es bastante más delicada, porque vive en Irán. Es muy frecuente que los jugadores iraníes y de otros países musulmanes -incluso los niños, por orden de sus entrenadores- se nieguen a jugar con israelíes en Campeonatos del Mundo de diferentes edades y otros torneos; por el contrario, los israelíes nunca se niegan a jugar contra musulmanes. Lo curioso es que esos mismos niños a veces juegan al fútbol con los israelíes por las mañanas, sin problema alguno. Cuando el autor de esta crónica pregunta por tal contradicción, casi todos los delegados musulmanes reaccionan igual. Lo que dijo uno de ellos ilustra bien el pensamiento general: “Me encanta que mis niños jueguen al fútbol con los israelíes. Y a título personal no tengo nada en contra de que jueguen partidas oficiales de ajedrez con los israelíes. Pero como delegado de mi país no puedo permitirlo porque entonces mi Gobierno me cortaría la cabeza”.

De hecho, los organizadores y árbitros de la mayoría de los torneos, incluidos los oficiales, suelen introducir una salvedad en el programa informático que decide los emparejamientos en cada ronda, de tal modo que sean imposibles los enfrentamientos de israelíes con esos países musulmanes que se niegan a jugar contra ellos. Lo que ocurrió en Gibraltar para que Borna Derakhshani se enfrentase al israelí Alexánder Huzman en la primera ronda fue “un descuido motivado por las prisas”, según Stuart Conquest, director del torneo: “Borna se apuntó a última hora, aprovechando que el número de inscritos era impar, y necesitábamos uno más. Sin darnos cuenta de las implicaciones que ello podía tener, lo emparejamos con Huzman. Borna jugó la partida normalmente, perdió, y luego nos pidió que tuviéramos cuidado para que no jugase contra más israelíes en el resto del torneo porque le podía causar problemas muy serios”.

El ajedrez fue prohibido en Irán por el imán Jomeini, que lo definió como “un juego diabólico que perturba la mente de quienes lo practican”, porque en la Edad Media fue un juego de azar (se jugaba con dados) y de envite (apuestas), y ambas cosas están estrictamente prohibidas por el Corán. Sin embargo, algunos intelectuales iraníes le convencieron de que se había equivocado al prohibirlo, dado que es un juego de guerra, y dejó de ser de azar y envite hace siglos. Jomeini levantó la prohibición poco antes de su muerte, ocurrida en 1989. Desde entonces, el Gobierno iraní ha potenciado mucho el ajedrez, hasta el punto de que Irán es hoy una de las grandes potencias en Asia, tras China e India. Es muy frecuente que sus jugadores ganen medallas, sobre todo en los Campeonatos de Asia, pero no es raro que protagonicen hechos como el de esta noticia.

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