Instituciones seriamente dañadas

La Iglesia Católica. Chulea a España. Y los españoles se dejan.

1. El Tribunal Supremo. Los ciudadanos, ni de un lado ni de otro, confían en él. En esta vida, con las mismas leyes hay justificación para todo. Y para cualquier resolución. Garzón, y ése es su gran triunfo, le ha dado la puntilla. Los regadores regados. El Tribunal Supremo admite que “Garzón investigó delitos prescritos y amnistiados, pero le absuelve porque su actuación fue errónea pero no prevaricadora y fue corregida por la Sala de lo Penal de la Audiencia”. Lo grave no es que esos delitos hayan prescrito; lo grave es que hayan prescrito y sido amnistiados y nadie, nadie, ni en el orden político ni en el judicial, lo corrija. España queda condenada eternamente a esa grieta de separación entre los españoles, y a ser el único país que no ha sido capaz de solucionar realmente y con justicia los crímenes cometidos contra una de las partes de su guerra civil.

2. La Monarquía. A pesar de que la Monarquía española es la más barata de las ocho que hay en Europa, y más barata también que la Presidencia de las Repúblicas de Alemania y Francia, su crédito cae en picado, principalmente ahora por el caso Urdangarin, sea justo o no que le afecte. No es temerario afirmar que ese desprestigio irá en aumento. No es el mejor momento para someter a la consideración ciudadana la continuidad de esta institución, pero antes o después habrá que hacerlo para zanjar el descontento constitucional creciente.

3. Las autonomías. Un completo desaguisado de reinos de taifas y reyezuelos de virreinatos desobedientes. Estos días vemos cómo malgastaron y despilfarraron enormes cantidades de dinero, que llevan a España a la penuria de sus ciudadanos. Nadie responde nunca.

4. La Iglesia Católica. Chulea a España. Y los españoles se dejan.

5. El Gobierno. ¿Será inevitable que todo gobierno mienta? Éste también lo ha hecho en varias cuestiones y en tan cortísimo tiempo. Por poner un ejemplo: lo único que Rajoy prometió con claridad meridiana es que tocaría todo, salvo las pensiones. Efectivamente no las ha tocado, pero ha aumentado los impuestos del IRPF, con lo que las pensiones decrecen. La ministra Báñez ha tenido que enviar cartas intentado justificarlo y pidiendo disculpas. Pero el hecho es que los pensionistas, como se sabe esos ricos españoles, cobran menos.

6. Los partidos políticos. Desprecio e indiferencia casi general, cuando no rechifla. Tiene costra.

7. Los sindicatos. La bestia negra de los ultras. Y los no ultras claman para que se financien solamente con sus afiliados. Amén de difamaciones varias sobre ellos y sus dirigentes.

8. La patronal: los verdugos.

9. Los medios de comunicación. (Espacio en blanco para rellenar por los lectores).

10. El Banco de España. Tirar la piedra y esconder la mano. La inoperancia más absoluta, o la operatividad más ineficaz por permisiva de desmanes.

11. Los bancos. Los auténticos amos y señores del país.

12. La corrupción. Esa sombra alargada, esa certeza, esa solitaria repetida, esa vergüenza nacional. Voy a presentar un proyecto en televisión para un programa que será un éxito: consiste en un concurso, estilo Pasapalabra y Quiere ser millonario, en el que los concursantes deben responder a preguntas sobre corrupción (fechas, imputados, condenados, familiares, testaferros, ámbito estatal, autonómico, municipal, particular, y un extensísimo etcétera del muestrario nacional.

13. Angela Merkel. La causante del caos. Ya ni Obama confía en ella.

¿Tiene arreglo España o soy yo un exagerado?

————————

O llueve o morimos. Por eso hoy no hay gotas. España soporta el invierno más seco desde ¡1945!

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...