Inmatriculaciones en Granada: La iglesia tiene a su nombre todos los templos históricos

Al menos 16 iglesias patrimoniales fueron inscritas en el registro de la propiedad con la Ley Aznar

La semana pasada el Gobierno central anunció que iba a elaborar un censo para tener constancia oficial y contabilizar las propiedades inmatriculadas por la Iglesia. Un proceso permite inscribir un bien el registro de la propiedad a nombre de la iglesia católica. El más polémico ha sido el de la Mezquita de Córdoba, lo que motivó un movimiento de asociaciones y partidos para exigir el conocimiento de los bienes inmatriculados y evitar muchos de ellos por el carácter histórico y patrimonial del bien.

La iglesia podía, desde 1998 con la Ley Aznar, registrar los bienes que consideraba que eran de su propiedad y que no estaban oficialmente inscritos en el registro. Esa posibilidad se acabó en 2015, por lo que la iglesia ha ido haciendo por lotes y oleadas las inmatriculaciones de su patrimonio. Un hecho, que por ejemplo, permitiría avalar un crédito con un templo Bien de Interés Cultural, entre otras cosas, o controlar usos reduciéndolo en exclusiva a la religión católica.

Y la cifra en todo el país podría ascender a 4.500 bienes desde casas a fincas pasando por catedrales, iglesias… ¿Y en Granada? Como en otras capitales y provincias, en Granada no se sabe lo que se ha inmatriculado. La iglesia no ha informado -este periódico ha requerido información sin éxito- y sólo se puede saber pidiendo las notas simples en el registro. Una tarea ardua que sí ha realizado Granada Laica de los templos principales de Granada. Y el resultado es llamativo. La iglesia tiene inmatriculadas todas las iglesias patrimoniales e históricas de la ciudad. Y eso como mínimo. La lista puede ser mucho más amplia y se podrá saber cuando el Ministerio de Justicia haga su censo.

Según Manuel Navarro, coordinador de Andalucía Laica, han «descubierto» hasta 16 iglesias inmatriculadas. Una tarea ardua ya que en el registro hay que indicar el nombre a quien está registrada la propiedad y si fallas entre Arzobispado de Granada o Curia, ya no consigues el dato. Al final, realizaron su muestreo y confían en que con el anuncio del Gobierno ponga luz a esta práctica.

Así, inscritas en los últimos años a nombre de la iglesia en Granada está nada más y nada menos que el Conjunto Catedral, San Ildefonso, San Miguel Bajo, San Cecilio, San Nicolás, San Pedro, San José, San Matías, San Bartolomé, San Juan de los Reyes, el Salvador, San Andrés, San Justo y Pastor y Santa Ana. Y como se ha explicado antes, esta lista es como mínimo. El final no se sabe aún.

Navarro explica casos curiosos como el de la Catedral, el bien mayor ya que incluye todo el conjunto de Catedral, Capilla Real y Sagrario. «Es curioso que cuando pedimos en marzo de 2014 el registro no aparecía inmatriculada, nos dieron certificado negativo. Pero al volverla a pedir al año siguiente ya sí se había registrado en virtud del artículo 206 de la Ley Aznar, así que fue inmatriculada el 1 de junio de 2015, casi al final del plazo dado». Y es que el tiempo para inmatricular era hasta final de 2015, cuando entraba en vigor el cambio del artículo que reformaba la ley hipotecaria. De hecho, se quiso inmatricular también la Basílica de la Virgen de las Angustias pero se llegó tarde.

El proceso se hizo por lotes. Así, a la vez se registró San Ildefonso, San Miguel Bajo, San Cecilio y San Nicolás, en junio de 2015, de las últimas. Aunque la última tacada fue la de octubre de ese año, con San Bartolomé o San Juan de los Reyes. Antes, en 2002, se hizo San Pedro y San José. En 2008 corrió la misma suerte San Matías.

Navarro hace inciso especial en el caso de San Juan de los Reyes. «Es una iglesia que estaba desacralizada y en la que la Junta invirtió 1 millón de euros en su restauración. En lugar de darle el uso cultural para el barrio que se prometió, acabó siendo de la iglesia y ya solo abre una hora los domingos para misa», lamentó Navarro, quien dijo que este tipo de edificios patrimoniales y además restaurados con inversión pública deberían ser propiedad del estado o la administración, «bienes públicos, al igual que en Francia, aunque se ceda su uso a la iglesia» para que lo mantenga. Así se evitarían situaciones como que se utilicen para avalar o negociar ante posibles operaciones de la iglesia. «No son bienes que tengan que tener titular porque son públicos», dijo.

También es curioso que está a nombre de la iglesia, pero en este caso por escritura de compraventa, la ermita pequeña de la calle Elvira, que consta a nombre del Arzobispado desde 2012.

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