Inmaculada Echevarría será desconectada del respirador en el Hospital de San Rafael

Inmaculada Echevarría va a terminar sus días en el Hospital de San Rafael, que depende de la orden religiosa de San Juan de Dios, donde será el equipo médico que la atiende el encargado de desconectarla del respirador que la mantiene con vida. Así ha quedado expuesto en un comunidado leído a mediodía de hoy en el citado centro y con el que se da respuesta al dictamen emitido por el Consejo Consultivo de Andalucía favorable a respetar los deseos de la paciente.
 
Este comunicado es lo único que ha trascendido de la reunión mantenida hoy entre las direcciones de los hospitales San Rafael y Clínico San Cecilio de Granada, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS), para estudiar el dictamen del Consejo Consultivo de Andalucía que avala la petición de la paciente, de 51 años, de que le retirasen el respirador que la mantiene con vida y decidir dónde se hará.
Las direcciones de ambos centros pidieron "respeto a la dignidad e intimidad de la paciente" y advirtieron de que "las actuaciones que se lleven a cabo a partir de ahora deben enmarcarse en la privacidad de la relación entre médico y paciente".
Velaran por sus derechos
Añadieron que ambas direcciones velarán "de forma escrupulosa" por el respeto de los derechos de la paciente, el cumplimiento de "la totalidad de las garantías y requisitos" establecidos para el cumplimiento de su voluntad y "el normal desarrollo del desempeño" de los médicos y demás profesionales que la asisten.
Además, garantiza que la atención sanitaria que recibirá Echevarría hasta el final será "plenamente adecuada" a sus necesidades "tanto en sus aspectos técnicos como humanos".
Los aspectos éticos que rodean la petición de esta paciente, que tiene 51 años y padece distrofia muscular progresiva, han sido analizados por el equipo de Bioética del Hospital de San Rafael y el Comité de Ética Asistencia de la Provincia Bética de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.
Sus integrantes, como ya hicieron previamente los de la Comisión Autonómica de Ética e Investigación Sanitarias de Andalucía y los del Consejo Consultivo andaluz, señalaron "de forma inequívoca la ausencia de objeciones de carácter ético" de la petición de Echevarría y su "adecuación a derecho".
Este comunicado fue leído en el salón de actos del Hospital de San Rafael por su director gerente, Miguel Martín, quien no aceptó las preguntas de los numerosos periodistas allí congregados.
Fin del proceso
Inmaculada Echevarría ve culminado así un proceso que comenzó el pasado 20 de noviembre, cuando solicitó oficialmente la retirada del respirador que la mantiene con vida porque no quiere "seguir viviendo así", aunque tiene clara esta idea desde los 20 años, cuando supo que pasaría su vida postrada en una cama y sin ninguna movilidad.
"No acepto que haya medios que mantengan mi vida", dijo el pasado octubre esta mujer, que siempre ha sostenido que no tiene "miedo a morir".
Su petición se trasladó a la Delegación Provincial de Salud en Granada y al hospital San Rafael, lo que activó la maquinaria administrativa que finalmente ha reconocido la legalidad de la voluntad de esta paciente y ha disuelto las dudas éticas al determinarse que no es un caso de eutanasia, sino de rechazo a un tratamiento, que se produce con frecuencia en el caso de los enfermos oncológicos terminales.
El Comité Autonómico de Ética de la Junta de Andalucía consideró que el caso se encuadra en una limitación del esfuerzo terapéutico, un derecho reconocido en la Ley de Autonomía del Paciente y, en la misma línea, el Consejo Consultivo sostuvo que se trata de eutanasia pasiva indirecta, por lo que los médicos que cumplan esta petición no cometerían ninguna acción punible, según la Ley de Autonomía del Paciente y la Ley de Salud de Andalucía.

La Asociación Derecho a Morir Dignamente ha respaldado a Inmaculada Echevarría en esta lucha, cuyo resultado abre una nueva vía para aquellos enfermos que compartan su situación.

Monseñor Cañizares recuerda que la eutanasia es "siempre ilegítima y un atentado contra la dignidad y la vida"

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), cardenal y arzobispo primado de Toledo, monseñor Antonio Cañizares, aseveró hoy que la eutanasia es "siempre ilegítima" y "un atentado contra la dignidad y la vida humana".
Monseñor Cañizares respondió así al ser preguntado por el caso de Inmaculada Echevarría, la mujer de 51 años enferma de distrofia muscular progresiva de la cual hoy se ha hecho público que será desconectada del respirador que la mantiene viva en el Hospital de San Rafael de Granada por su equipo médico.
Según dijo, desconectar a una persona de un aparato que entra dentro de las "medidas normales" es "sencillamente admitir la eutanasia y que el hombre puede quitarse la vida". A su juicio, la eutanasia "siempre es un mal y algo que atenta contra el hombre, su vida y su dignidad".
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