India divide un lugar sagrado disputado por hindúes y musulmanes

El Gobierno desplegó 200.000 policías en el país a la espera de la sentencia.- En 1992, el derribo de una mezquita de la zona causó 2.000 muertos

Solución salomónica para lo que hace 18 años desató un baño de sangre en India. Así ha sido la sentencia del tribunal de la ciudad de Allahabad que debía pronunciarse sobre si era musulmán o hindú el lugar donde se levantaba desde el siglo XVI la mezquita de la ciudad de Ayodhya (norte del país) hasta que una turba de radicales hindúes la destruyó en 1992. Los jueces han dictamido que el terreno debe ser dividido en tres partes: dos para los hindúes y una para los musulmanes.

Al menos 2.000 personas murieron en los disturbios étnicos desatados entonces. Para prevenir que el dictado de los jueces encendiera de nuevo la violencia comunal, el Gobierno desplegó en los últimos días en la zona y en otros lugares religiosos igualmente sensibles 200.000 miembros de los cuerpos de seguridad. El primer ministro indio, Manmohan Singh, hizo un llamamiento a la "calma y la tranquilidad" nada más conocerse la sentencia, que ya han apelado tanto la parte musulmana como la hindú ante el Tribunal Supremo de India. Su fallo puede tardar otras dos décadas en pronunciarse.

Para los hindúes -el 80% de los 1.160 millones de indios-, Rama es uno de sus principales dioses y nació en ese terreno de Ayodhya sobre el que el emperador mogol Babur ordenó levantar la mezquita de Babri. Los disturbios para reivindicar la santidad y la pertenencia del lugar a una u otra religión han sido frecuentes desde la partición del imperio británico en India y Pakistán, en 1947. El 13,5% de la población india es musulmana, l57 millones de personas.

"Llamo a todos los componentes del pueblo a preservar la paz y la tranquilidad y a mostrar respeto por todas las religiones en la más alta de las tradiciones de nuestra cultura", dijo Singh (de religión sij), en un comunicado, según France Presse.

Sentencia importante para la imagen del país

India, que se encuentra empeñada en el desarrollo económico del país, se jugaba en esta sentencia su imagen internacional. Como nueva potencia emergente, interesada en atraer inversión extranjera tanto de los países del golfo Pérsico como de Estados Unidos y Rusia, Nueva Delhi apuesta por reforzar los principios seculares de su Constitución y por proyectarse internacionalmente como un país moderno y pacífico.

El comunicado del jefe del Gobierno destaca que el veredicto emitido por el tribunal prohíbe a todas las partes implicadas en la disputa de Ayodhya "modificar", hasta que no haya una sentencia definitiva, la situación en que se encuentra en la actualidad el terreno sagrado. "El statu quo se mantendrá hasta que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre la cuestión", afirma.

El disputado terreno tiene una extensión de 25 hectáreas. En los dos tercios asignados a los hindúes se encuentra la tienda que colocaron los gurús (maestros espirituales de esa religión) en el supuesto sitio exacto en que nació Rama. "La mayoría del tribunal dictaminó que la zona donde se levantó la tienda es el lugar del nacimiento de Rama", ha declarado el abogado de la parte hindú, Ravi Shankar Parsad. El tribunal estaba compuesto por tres jueces: dos hindúes y un musulmán.

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