Iglesia «no debe casarse» ni con gobiernos ni con partidos

A paso rápido nos conduce hacia una amplia sala de alto techo y cielo raso de bronce repujado de una belleza impresionante. A la vez es opacado por escaleras de madera talladas hace 150 años. “Muy lindo, pero muy caro mantenerlo”, dice Monseñor Bernardo Hombach a unos pocos días de terminar su obispado en Granada. “La grandeza de la iglesia es la gente humilde de aquí y de las comunidades, más que la belleza de las casas e iglesias granadinas”. Desde muy temprano el religioso habla claro y al terminar se percata y reflexiona: “Tengo un gran problema, digo lo que pienso”.

En el transcurso del diálogo es evidente, no evita comentar sobre diferentes temas y es contundente en sus planteamientos. Sobre el escándalo de abusos sexuales que estremece al Vaticano, considera que los sacerdotes deben ser procesados sin privilegios y que la Iglesia no puede callar, es más, debería, principalmente los implicados, pedir perdón.

Hombach, el sacerdote alemán que vino hace 23 años a Nicaragua y que fue recibido por el cardenal Miguel Obando y Bravo prefiere guardar distancia de la política. Él asegura que no subiría a un acto del presidente Daniel Ortega presidiendo una Comisión de Reconciliación y Paz, y que tampoco trataría de unir a los liberales o a cualquier fuerza política. “Ese no es el trabajo de la Iglesia”.

¿Cuál es el reto de la Iglesia Católica en Nicaragua?
Que se identifique con la gente que sufre, la gente pobre, que no busque tener más terrenos, más edificios, más esto y de lo otro, sino que como Jesús, tratemos de vivir un poco el estilo de nuestra gente. Claro, un sacerdote necesita una casa, un salón, tal vez un vehículo, pero que no nos dejemos llevar por ese afán de tener más y más. Por otro lado, en esta situación difícil, el sacerdote debe ser ejemplo, estas cosas de abusos de menores es algo grave, muy grave que opaca la imagen de la Iglesia.

¿Como ve la situación de la Iglesia Católica? Es evidente el avance considerable de las denominaciones protestantes.
Creo que han avanzado bastante, sobre todo en aquellos lugares donde la Iglesia Católica no estaba presente. Donde está presente, estos grupos tienen muchos menos adeptos. Yo creo que muchas veces los grupos se presentan como grandes enemigos y ese no es el camino. El uno debe respetar al otro en su fe y poder trabajar en común. Por eso me da mucha pena que hay algunos, sobre todo algunas denominaciones de Estados Unidos que creen que para anunciar el evangelio de Jesús que es el del amor, tienen que sembrar odio a la Iglesia Católica. Esa es la base de muchos pastores para predicar y Jesús nunca predicó odio.

Muchos de ellos creen ahora que con estos casos tristes de la Iglesia lo inflan y señalan, miren, en la Iglesia Católica está el diablo. En la iglesia de ellos también trabajan con seres humanos y tienen tantos diablitos como nosotros. Por supuesto que no son todos los pastores, jamás voy a echarlos en la misma bolsa.

Usted ha sido muy claro en su planteamiento de que los sacerdotes acusados de abusos deben ser sometidos a la justicia ¿Qué debería hacer la Iglesia para que esto no suceda nuevamente y que la Iglesia Católica no pierda adeptos?
Desde el seminario, que haya una selección con criterios claros y firmes. Después, durante toda la formación de nuestros seminaristas, exigirle al futuro sacerdote que no crea que esto es un avance social porque vengo de una casa humilde y ahora tengo derecho a vehículo y a esto y lo otro y todo el mundo debe inclinarse delante de mí. Como dice el Señor, el que quiere ser el primero debe servir a los demás, esa actitud tenemos que crear. El que no la tenga no es capaz para el sacerdocio.

Y cuando se da alguien teniendo graves fallas, primero debe corregirse, Jesús dijo cuando tú hermano peca, corrígelo a solas, si él se corrige, has ganado, si no, díselo a los demás y si es muy grave uno no puede callar.

¿Como están las relaciones entre la Iglesia y el gobierno?
Se esta exagerando de muchas formas al decir que hay un conflicto directo con el gobierno. Como iglesia hay muchas cosas que vemos en el gobierno que no estamos de acuerdo, pero no es ahora de pintar blanco y negro, ahí están lo blanquitos y ahí los negros, los malos. La Iglesia trata de ser objetiva, ver cosas positivas. Doña Violeta, Alemán y Bolaños, e inclusive en este gobierno también tiene cosas positivas. Negarlo seria falso.

Pero hay muchas cosas negativas y eso es lo que como Iglesia lo denunciamos y como Iglesia nunca tenemos que meternos en una política partidaria, porque en todos los partidos hay gente buena y mala. Hay militantes de un partido en el que dicen “no aquí todo anda bien” “todos somos buenos y los demás los malos”. Eso es mentira.

Entonces, ¿cómo ve el trabajo del obispo de Estelí Abelardo Mata queriendo unir a los liberales? Y eso es partidario.
Eso es un trabajo de él. En el fondo siempre cuando hay unión donde sea, es algo positivo, pero por mi parte me digo, eso es cuestión de los laicos militantes buscar la unidad de un partido.

¿No iría a unir un partido político?
No, no lo haría de ninguna forma. En mi larga experiencia tengo amigos de todos los partidos. Tengo gente que ha trabajado conmigo que eran del PLC que trabajaron muy bien y con sinceridad, gente del Frente Sandinista que han trabajado con sinceridad e hicieron un buen trabajo. Yo nunca pregunto de qué partido sos. Nooo. La pregunta es: ¿Tu puedes hacer este trabajo o estás capacitado? ¿Puedes hacerlo con sinceridad? ¿Tienes problemas de trabajar con la Iglesia? Yo nunca decido por partido, sino por capacidad.

Pero, ¿no es un conflicto con la Iglesia el uso de los símbolos religiosos para propaganda gubernamental y partidista?
Esta mal, ahí como Obispos lo hemos condenado. Hacer propaganda de un partido con la Virgen, con un símbolo de la Iglesia, un símbolo de fe, creo que eso está mal hecho y eso lo hemos dicho públicamente. Esto es un abuso con algo que para una gran parte de la población significa otra cosa que no es algo político.

El colaborador cercano del Cardenal Obando el director del FISE, Nelson Artola, ha sacado una publicación de caricaturas burlándose de usted y del arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes.
Nunca lo he visto. Esto a mi no me afecta mucho. Hay gente que te aplaude, hay gente que está en contra mía. Me acuerdo hace muchos años cuando yo denuncie irregularidades en un gobierno recibí cartas y amenazas.

¿En este gobierno?
No

¿En el de Alemán?
Sonríe, dejemos que es historia… eran cartas ofensivas, sin nombres, cartas anónimas y a anónimos no reacciono.

¿Con que gobierno han trabajado mejor?
Mejor. Es una pregunta difícil. Donde yo vi más honradez y menos espíritu de utilizar a la Iglesia fue en el tiempo de doña Violeta, que para mi fue el gobernante más transparente que tenía Nicaragua. Para mi fue el tiempo en el que mas fácilmente pudimos trabajar. Aunque ella decía cosas que no le gustaban y como Obispos dijimos una u otra cosa que no nos gustaban. Pero la Iglesia trata de trabajar con todos los gobiernos y también de denunciar fallas, cosas graves sean en el gobierno que sea.

¿Han tratado de utilizar a la Iglesia?
Siii, ese peligro siempre existe, usar a la Iglesia, el nombre de la Iglesia y no sólo en Nicaragua. Luis XIV, de Francia, decía que París valía una misa y él no era piadoso con la vida que llevaba. Pero iba porque para un rey Francés era un deber.

¿Y como ve el trabajo del Cardenal Obando y Bravo al lado del gobierno?
Es una pregunta muy difícil. A él lo conozco desde el primer día en Nicaragua. Después como sacerdote y como Obispo; siempre tenía muy buenas relaciones con él. Creo que ha hecho mucho por Nicaragua. Era una de las personas más valientes en momentos muy difíciles. Esa relación con el gobierno no la entiendo, habría que preguntarle a él.

Uno ve a un sector de la iglesia con el Presidente y el Cardenal Obando y Bravo y sus allegados, y a otros con la estructura de la Iglesia, que por jerarquía dirige monseñor Leopoldo Brenes.
El cardenal no es más arzobispo, pero es verdad que es una persona de autoridad. Él expresa su opinión y me digo en la Iglesia no todos somos uniformados, la Iglesia no es un partido, ahí ves la diferencia. En ese sentido, la Iglesia es todavía y a pesar de todo más libre. Pero como Obispos tenemos una línea clara, no se puede casar uno con ningún gobierno ni partido político.

El otro día venían grupos de partidos para que buscara la unidad de otro grupo de políticos. Yo dije que no, esa no es tarea de la Iglesia.

¿No cree que la gente pueda tomarlo como que hay un apoyo de un sector de la Iglesia al gobierno porque presiden actos con Ortega?
Lo único que te puedo decir es que yo no lo haría. En ese sentido si él lo hace nunca he hablado con el sobre estas preguntas, pero personalmente no lo haría.

Su experiencia en Nicaragua
¿Cuales han sido sus mejores momentos en Nicaragua?
En todas partes, en la vida hay experiencias lindas y desagradables o más fuertes. Pero fue la gente en Nicaragua y más aquí en Granada que recibe a sus sacerdotes y Obispos con un corazón abierto.

El trabajo de los sacerdotes y laicos, gente humilde que trabaja en la catequesis pastoral. Además aquí tenemos un proyecto de mediación judicial. La gente viene y se ponen de acuerdo. El proyecto como tal es de la Iglesia en conjunto con la Corte Suprema de Justicia. Después de un acuerdo se va a la corte de apelaciones y tiene el valor de una decisión jurídica. Quiere decir que el que no se atiene a esto tiene después malas cartas.

¿Cuantos casos vienen mensualmente?
Entran por mes cerca de 100 casos y se resuelven en un 80 por ciento. Eso es algo sorprendente y la gente no habla con resentimiento. Es un diálogo en pequeño y la gente humilde resuelve sus pleitos. A veces entre familiares o vecinos. Aquí hay algunos abogados que ofrecen sus servicios de forma gratuita, pero ahora pedimos una contribución entre 300 y 500 córdobas y la gente los da, porque hubiesen pagado tal vez 500 dólares. Con eso damos una ayuda a los abogados, porque un sueldo no se puede, pero al principio la gran mayoría trabajó completamente gratis.

Hombach a partir del 11 de abril se trasladará a vivir a Managua, pese a ofrecimientos de casa y terrenos en Granada. Él considera que debe dejar completamente libre al nuevo Obispo para que desarrolle sus ideas. Aunque viajará periódicamente a Alemania, su país natal como lo ha hecho en los últimos 23 años, retornará a Nicaragua, según él, “hasta que Dios lo decida”.

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