Hoy por el velo, mañana por el alzacuellos

Por una vez, y sin duda no ha de servir de precedente, debo decir que no estoy de acuerdo con mi tan querida presidenta Esperanza Aguirre. No lo estoy, y desde aquí le reitero mis más humildes disculpas, por su apoyo a la prohibición del uso del velo en los colegios. No es que yo esté a favor del velo, bien sabe Dios lo que pienso sobre los seguidores de Mahoma, pero coincido con la Conferencia Episcopal en que ésta puede ser un arma de doble filo.

Ya conocen aquel dicho de que en España siempre hemos ido detrás de los curas; unos, los buenos, en procesión; otros, los malos, en persecución. Y son estos segundos, los que han visto en el dichoso asunto del velo la oportunidad para erradicar de nuestra vida pública toda manifestación religiosa. Son muchos los que ya hablan de que se dejen de oficiar ceremonias católicas en los actos de Estado. Un primer paso para rebajar la religión verdadera al nivel de las de los falsos dioses.

Ya sé que muchos de ustedes piensan que la religión es un asunto íntimo y que como tal debería restringirse su uso y manifestación a la vida privada; y podría estar totalmente de acuerdo en todas las otras religiones, pero no en la de nuestro señor Jesucristo. Que necesidad hay, pienso yo, de que los judíos deban ir pregonando a los cuatro vientos su equivocada confesión con el tan poco estético kiphá, o los budistas su “naifismo” con sus hipiosas túnicas, ninguna, eso se lo podían guardar para sus casas y templos. Pero ya ven, ha llegado el momento de ser tolerantes con ellos, para que las piedras que les podamos lanzar no acaben cayendo sobre nuestro tejado.

Si consiguen recluir el catolicismo a los hogares e iglesias perderemos el signo de identidad más importante de nuestra cultura y podría provocar que mucha gente empezara a cuestionarse si la religión católica no es más que el resto de las creencias. Y, además, si prohibieran los alzacuellos, ¿cómo sabrían nuestros pobres niños si el hombre que los toquetea es un pedófilo al que deben denunciar o un hombre de Dios al que deben respetar?

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