Hipatia y la cultura laica

Con un cuarto de hora menos de metraje tras su pase en Cannes, Amenábar estrena su esperada «Ágora» · El realizador hace una cara incursión en la historia clásica en esta cinta protagonizada por Rachel Weisz

Para Alejandro Amenábar la crisis del cine español no existe. De hecho, él con cinco películas ha hecho lo que debería hacer toda la industria hispana: entrar internacionalmente en todo tipo de mercados, ganar un Oscar, demostrar la solvencia de nuestros técnicos y ser campeones de taquilla. Desde que fuera un niño prodigio en Tesis, y tras superar el patinazo de la excesivamente ambiciosa Abre los ojos, Amenábar demostró poder trabajar con estrellas mundiales como Nicole Kidman en Los otros y hacer productos más patrios con Mar adentro. Para muchos es sólo el chico más listo de la clase, pero su indudable talento no oculta unas temáticas más bien sombrías donde la muerte ocupa un lugar central.

Tras el éxito de su filme sobre Ramón Sampedro, Amenábar se atreve con el cine histórico. Ágora recrea en forma de superproducción la triste historia de Hipatia de Alejandría, asesinada a finales del siglo IV de nuestra era por el fanatismo cristiano. Cuando 400 años después de la crucifixión el emperador Teodosio, cabeza de un Imperio Romano que agonizaba, decretó al cristianismo religión oficial, la reacción de los triunfadores fue una matanza de paganos y la destrucción de su cultura que se llevó por delante a la propia Hipatia y a la segunda Biblioteca de Alejandría, construida tras la quema de la primera por Julio César. Puede que este filme levante ampollas al recordar un episodio del cristianismo muy poco edificante. El director español se atreve con esta defensa de la cultura laica que representaba Hipatia en un marco tan integrista como el actual, donde las grandes religiones monoteístas no pasan por su momento más liberal que digamos.

Hipatia era hija del último director de la Biblioteca de Alejandría. Fue astrónoma, matemática y filósofa. Su trabajo se ha perdido, pero su figura ha trascendido los siglos gracias al trabajo de sus discípulos, tomando en el siglo XX un aura feminista. Vivió en la ciudad egipcia que se convirtió en símbolo de tolerancia en la Edad Antigua, donde convivían religiones (cristianos, paganos, judíos, romanos, griegos) y culturas sin problemas, hasta que el fanatismo religioso de fines del Imperio Romano empezó a enrarecerlo todo. Amenábar y sus fieles Fernando Bovaira y Mateo Gil se toparon con la historia de Hipatia mientras preparaban un proyecto sobre personas que habían estado por encima de sus circunstancias históricas. Se asombraron al encontrarse con la astrónoma alejandrina. Y de lo poco que se sabía sobre ella. Y de cómo en ciertos círculos estaba silenciada. Así, decidieron hacer un largometraje sobre ella en exclusiva. El resultado ha sido la producción más cara en la historia de nuestro cine, dejando atrás el récord de Alatriste, con unos 50 millones de euros, gastados en un reparto internacional y en reconstruir Alejandría.

Para esto último se contrató a Guy Davies, responsable de los decorados en la última entrega de Indiana Jones. El reparto lo encabeza la gran Rachel Weisz, oscarizada por El jardinero fiel, como Hipatia, acompañada por Max Minghella, el hijo del desaparecido director Anthony, y Oscar Isaac como los chicos de la historia. El primero es su esclavo, que se debate entre el amor a su ama y las promesas de libertad de los ascendentes cristianos. El segundo es un alumno que también la pretende. La filósofa se debate entre estos dos hombres mientras intenta descifrar el enigma de la elipse y ve amenazada la cultura archivada en la Biblioteca de Alejandría. También hay un papel para el veterano actor francés Michael Lonsdale, habitual de las superproducciones de los años 70 que regresa a las órdenes de Amenábar.

Ágora llega hoy hasta nosotros después de su pase en el Festival de Cannes, tras el que ha perdido un cuarto de hora por decisión de su director. Ahora, habrá que ver la carrera que lleva internacionalmente y si esta cinta rodada en inglés concurrirá a los próximos Oscar.

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