Guerra interna en la Iglesia: Gasco amenaza con desahuciar a los propagandistas católicos

Al arzobispo de Valencia, Agustín García Gasco, está claro que no le tiembla la mano cuando se trata de asegurarse el cobro de alquileres por el arrendamiento de locales propiedad de la iglesia católica dentro de su jurisdicción eclesiás

A la fundación CEU San Pablo, de la asociación católica de Propagandistas, el arzobispo y cardenal le ha dado un “ultimátum” – que vence el próximo 26 de agosto – para que acepte un “incremento sustancial” de la actual renta que paga por ocupar dos pabellones del Seminario de Montcada, ininterrumpidamente desde 1977. De lo contrario se procederá al desahucio. El propósito del purpurado va en serio. Y para que no haya lugar a dudas, ha notificado su intención al arrendatario con “requerimiento notarial”, un acto que se suele utilizar protocolariamente cuando ya se han agotado las negociaciones y no cabe solución amistosa al litigio, según indican a El Plural expertos valencianos en asuntos inmobiliarios.

Va en serio
Las instalaciones educativas escenario de este enfrentamiento entre las dos instituciones religiosas – paradójicamente con posturas muy cercanas en la línea conservadora de la fe católica – acogen cada año a unos 1.500 estudiantes universitarios. Por el cariz que está tomando este asunto, ha empezado a cundir la alarma entre muchas familias de alumnos. Temen que se cumpla la amenaza de desalojo de los dos pabellones educativos y no puedan empezar las clases el próximo 8 de septiembre, según está previsto en el calendario del CEU San Pablo.

¿Cuánto hay que pagar?
Aunque la única causa de las desavenencias sea la económica, ni el arzobispado de Valencia, ni la asociación católica de Propagandistas han permitido que se conozca públicamente cuál es exactamente la cantidad del arrendamiento actual, ni la que exige García Gasco para actualizar el alquiler que, según el arrendador, ha quedado “desfasado y anacrónico”. A lo más que llegan a informar a El Plural, desde el entorno arzobispal, es que la renta por ocupar las instalaciones universitarias “es ridícula”.

Cubriéndose las espaldas
Para que no le puedan pillar en falso, García Gasco, en calidad de jefe de la iglesia católica en Valencia, ya ha adelantado que tiene intención de habilitar una residencia de sacerdotes, un centro de formación y una escuela para seminaristas, en el mismo espacio que desde hace 30 años ocupa el CEU San Pablo en Montcada, una población a menos de 10 kilómetros de Valencia.

Ya lo ha hecho antes
Fuentes del sector valenciano de los negocios inmobiliarios recuerdan a El Plural una reciente operación de similares características que llevó a cabo personalmente el purpurado García Gasco con la entidad catalana de ahorro, Caixa Catalunya. “La jugada le salió bordada”, resume un empresario.

Testamento escrito
En febrero de este año, Caixa Catalunya recibió una requisitoria en todo regla, a iniciativa del arzobispo valenciano, para actualizar el pago del alquiler por ocupar un emblemático edificio en pleno centro de la capital, en la calle Pascual y Genís, 2. Desde finales de 2007 este lujoso inmueble alquilado por la entidad de ahorro ha pasado a ser de titularidad de la iglesia, a través de una fundación que lleva el nombre de su última propietaria, Natalia Mendiola Isla. En su testamento dejó su voluntad escrita – tras su muerte y la de su cuñada, Teresa del Rivero, última usufructuaria- para que este bien inmobiliario sirviera a financiar proyectos de asistencia a personas enfermas y pobres.

Aumento de alquiler
Tras rápidas y directas negociaciones entre Caixa Catalunya y la citada fundación Natalia Mendiola Isla – que preside en persona el mismo García Gasco – la entidad financiera catalana ha pasado a abonar mensualmente 28.000 euros de alquiler, en vez de los 7.000 euros de renta que se habían acordado hasta el fallecimiento de la última representante de la propietaria. Caixa Catalunya, según se ha sabido después, ha invertido en reformas del edificio en cuestión alrededor de 500 millones de pesetas, sin que el arzobispado, ni la fundación caritativa hayan considerado este coste para compensar el baremo de actualización del alquiler.

Sin talante alguno
En el litigio arrendatario con el CEU San Pablo, el purpurado García Gasco no parece tener el mismo talante negociador que con la entidad financiera catalana. Desde que el pasado 4 de agosto se confirmó el “ultimátum” de 20 días para que el CEU San Pablo de Montcada pague más alquiler o deje de ocupar los pabellones, el arzobispado ha observado un silencio sepulcral a “lo tomas o lo dejas”.

Mala imagen pública
Quien sí ha salido a la palestra pública, con intención de amortiguar la creciente alarma por la precariedad de la situación para las familias de los alumnos, ha sido el portavoz oficial del CEU San Pablo, Pablo González-Pola. Aseguró en declaraciones públicas que “habrá acuerdo”, pero sin entrar en más detalles. No obstante, este portavoz de los Propagandistas expresó su desacuerdo, en velada alusión a García Gasco, “por la imagen pública que ha podido generar esta polémica”, dijo.

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