Frente a templo, funeral laico de italiano muerto por eutanasia

Centenares de personas se congregaron en una plaza de Roma el domingo para participar en el funeral laico de un italiano paralítico que logró cumplir su propósito de ser desconectado de un respirador artificial.

El féretro con el cadáver de Piergiorgio Welby fue recibido con aplausos en la plaza ubicada frente al templo donde la familia había planeado realizar el funeral. La Iglesia Católica le negó las exequias religiosas.

Welby pidió que fuera incinerado, dijo el Partido Radical, que apoyó la causa de Welby para legalizar la eutanasia.

El deseo de morir de Welby, de 60 años, fue cumplido por el médico Mario Riccio que lo desconectó del pulmón artificial la noche del miércoles. Activistas contra la eutanasia y algunos políticos conservadores consideran como asesinato la muerte de Welby.

Pero el médico Riccio y la familia de Welby la califican como la mera suspensión del tratamiento y aseguran que ésta es congruente con el derecho del paciente a rechazar la terapia.

La Iglesia Católica dijo el viernes que decidió negar el funeral religioso a Welby porque había reiterado que la voluntad de Welby de terminar con su vida contrastaba con la doctrina católica.

El Vaticano rechaza la eutanasia con el argumento de que la vida debe ser salvaguardada desde su comienzo y hasta su final "natural".

Welby, que padecía la enfermedad terminal de distrofia muscular progresiva, estaba confinado a una cama sin posibilidades de respirar, comer o hablar por sí mismo. Durante mucho tiempo defendió lo que consideró su derecho a morir, incluso con la redacción de un libro llamado "Déjenme morir" y con súplicas al presidente de Italia.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...