Francia debate la sedación voluntaria de enfermos terminales en cuidados paliativos hasta su muerte

De ser aprobada, esta ley daría al paciente en situación terminal poder para dedidir que se le anestesie de forma general hasta la muerte

Los que se oponen al proyecto aseguran que se trata de un suicidio asistido o una medida de eutanasia disfrazada.

El Parlamento de Francia debatirá el martes un proyecto de ley que permitirá que los pacientes en cuidados paliativos puedan interrumpir su tratamiento y entrar en un «sueño profundo» hasta su muerte, una medida que ha despertado la polémica en el país y que sus críticos han definido como una eutanasia disfrazada.

De ser aprobada, la legislación daría a los pacientes en cuidados paliativos una mayor capacidad para decidir sobre el tratamiento a seguir. Jean Leonetti, diputado de centroderecha y el médico encargado de la redacción de la ley, ha explicado en declaraciones a Reuters que el proyecto de ley permitirá a los pacientes que les queden «horas o días de vida» solicitar que se les anestesie de forma general justo hasta el momento en que mueran.

«No se debe sufrir al final de la vida independientemente del tratamiento que se siga», ha pedido Leonetti. «Cuando estos elementos están presentes, el médico está obligado a iniciar la sedación que es profunda y continúa hasta la muerte», ha añadido.

Mientras que los que se oponen al proyecto han asegurado que se trata de un suicidio asistido o una medida de eutanasia disfrazada, los defensores han subrayado que lo que proponen se diferencia de la eutanasia en que el momento de la muerte no se puede determinar.

El debate de la eutanasia

En Europa sólo Bélgica, Países Bajos y Suiza permiten la eutanasia con un equipo de médicos que asisten activamente a los pacientes que buscan la muerte. En Estados Unidos: Oregón, Washington y Vermont permiten el suicidio asistido por un médico.

Actualmente, los médicos en Francia pueden suspender el tratamiento en determinadas circunstancias para los pacientes que lo solicitan, siempre y cuando proporcionen cuidados paliativos para reducir el sufrimiento. Lo mismo ocurre en otros países europeos.

En 2012, el actual presidente francés, François Hollande, manifestó su apoyo para autorizar la eutanasia durante su campaña presidencial. El debate volvió a despertarse en 2014 con el caso de Vicente Lamberto, un joven que cayó en coma profundo tras sufrir un accidente de coche. Sus familiares se han enfrentado a los tribunales franceses y europeos para determinar si deben o no seguir tratándole.

«La sedación no puede ser una respuesta universal al sufrimiento en el final de la vida», ha criticado el director de la unidad de cuidados paliativos del Hospital Paul Brousse de París, Stephane Mercier, y ha agregado que los médicos ya estaban equipados y preparados para garantizar un sufrimiento mínimo en ese momento.

Sin embargo, los activistas proeutanasia han denunciado que el proyecto de ley no va lo suficientemente lejos. «Todo el mundo dice que no hay sufrimiento, pero nadie ha estado alguna vez en esa posición», ha recordado el director de la Asociación por el Derecho a Morir en Dignidad, Jean-Luc Romero.

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