Fanatismo religioso: el letargo impuesto desde el poder en Honduras

En 2018, el Congreso hondureño se unió a la organización Capitol Ministries, que evangeliza a líderes políticos mundiales bajo preceptos conservadores que, entre otros, cuestiona derechos de los migrantes, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y de las personas LGTBI.

La mayoría permanecía en oración. Con los ojos cerrados, la cabeza gacha, alzando las manos y gritando “¡amén!” ante cada frase del orador. Pero no. La escena no se desarrolló en una iglesia evangélica o protestante: fue en el Congreso Nacional de Honduras.

Este jueves 12 de marzo, el Congreso hondureño condecoró con medalla de honor al mérito y pergamino especial, mediante decreto 21-2020, al pastor Guillermo Maldonado, autodenominado “apóstol” y radicado en Estados Unidos. En el evento, sólo unos pocos diputados del opositor Partido Libertad y Refundación (Libre), veían hacia otra dirección durante la prédica de Maldonado, los demás se miraban muy atentos.

Maldonado es co-fundador del “Ministerio Internacional El Rey Jesús”, una iglesia localizada en Miami, Florida, y que cuenta con una asistencia semanal de entre 15 mil y 20 mil personas, lo que la convierte en la iglesia hispana de mayor crecimiento en Estados Unidos.

La moción para condecorar a Maldonado fue propuesta por el diputado del Partido Nacional, Wilmer Velásquez, un ex futbolista que es conocido por profesar su fe en el Congreso y no por legislar a favor de los desposeídos.

Por su parte, Maldonado es recordado porque en 2006 “profetizó” que Melba Jácome, pastora evangélica e ingeniera de profesión, sería electa Presidente de Ecuador. Jácome se postuló anunciando que su triunfo estaba justificado por la profecía de Maldonado. ¿El resultado?: Rafael Correa fue reelecto en la Presidencia de Ecuador. También se le recuerda por decir que “en el nombre de Jesús detengo al demonio del coronavirus en el mundo”. Semanas después, fue declarado como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Al margen de eso, la condecoración a Maldonado por parte del Congreso hondureño no es extraña, en vista que la injerencia de las iglesias en las estructuras del gobierno no tiene límites y está muy marcada especialmente en ese poder del Estado, pese a que al menos en teoría Honduras es un Estado laico, es decir, independiente de toda profesión religiosa.

Bendecir a los corruptos

En su discurso, el autodenominado “apóstol”, promocionó su más reciente libro, además dijo que su propósito es “hacer historia al igual que ustedes como diputados fueron electos por Dios para hacer historia”. Al concluir, Maldonado aseveró que los que gobiernan Honduras “son hombres elegidos por Dios”.

Esas palabras provocaron indignación en el diputado por Libre, Sergio Castellanos, quien gritó: “él vino a bendecir a los corruptos, esos tipos han condenado al pueblo a la mayor miseria, utilizan la religión para justificar la picardía”. Pese a eso, Maldonado desestimó las declaraciones de Castellanos y dijo, “no vine a eso”.

Es de recordar que el artículo 151 de la Constitución de la República, establece que la “educación nacional será laica y se fundamentará en los principios esenciales de la democracia, inculcará y fomentará en los educandos profundos sentimientos hondureñistas y deberá vincularse directamente con el proceso de desarrollo económico y social del país”.

Y el artículo constitucional 77, ordena que “Se garantiza el libre ejercicio de todas las religiones y cultos sin preeminencia alguna, siempre que no contravengan las leyes y el orden público. Los ministros de las diversas religiones, no podrán ejercer cargos públicos ni hacer en ninguna forma propaganda política, invocando motivos de religión o valiéndose, como medio para tal fin, de las creencias religiosas del pueblo”.

Pero la legislación hondureña no tiene poder frente al negocio de la fe. En enero de 2020, el presidente estadounidense, Donald Trump, dio un discurso político desde el púlpito del “Ministerio Internacional El Rey Jesús”, que dirige Guillermo Maldonado.

En diciembre anterior, esa Iglesia manifestó que Maldonado “ha sido seleccionado para formar parte de la Coalición Evangélica por Trump”, un grupo de pastores que rezan y asesoran al presidente “sobre asuntos espirituales importantes desde una perspectiva cristiana”.

el poder en Honduras
El pastor Guillermo Maldonado fue condecorado este jueves en el Congreso Nacional de Honduras con la Medalla de Honor al Mérito y Pergamino Especial de Reconocimiento. (Foto: redes sociales del Congreso Nacional de Honduras).

Fundamentalistas tras el Congreso

Pero los nexos entre Trump, la iglesia evangélica y el Congreso hondureño van más allá. De acuerdo con una investigación liderada por Columbia Journalism Investigations (CJI), de la Universidad de Columbia, en coordinación con otros 15 medios de Latinoamérica y Estados Unidos, dan cuenta que una organización religiosa de nombre Capitol Ministries mantiene una relación cercana y directa desde hace algunos años con el Gobierno de Honduras.

“Un ejemplo de ello sería que el pasado 8 de noviembre de 2018, en el Salón de los Retratos del Congreso Nacional de Honduras, el pastor evangélico Miguel Muñoz oficializó la llegada de Capitol Ministries (CM) al Poder Legislativo”, dice la investigación.

Esa organización religiosa es catalogada como “fundamentalista” por la investigación, y es parte de una red evangélica que imparte estudios bíblicos en el congreso de E.E.U.U. y capitolios de 60 países en el mundo, siendo su principal sede la propia Casa Blanca. “Allí, su fundador el pastor Ralph Drollinger imparte sus enseñanzas bíblicas a figuras del alto gobierno estadounidense, como el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado Mike Pompeo”, menciona el documento.

La organización –prosigue el texto– evangeliza a líderes políticos del mundo bajo preceptos conservadores que, entre otras cosas, cuestionan derechos de la población LGTBIQ, los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y los derechos de los migrantes.

“El día de la presentación de Capitol Ministries estuvieron presentes al menos 40 de los 128 diputados del Congreso Nacional hondureño, incluido el presidente Mauricio Oliva y el secretario Tomás Zambrano, quienes dieron discursos repletos de referencias bíblicas. Junto a los gobernantes estaban el representante latinoamericano de la organización, el peruano Óscar Zamora, y los pastores locales Alberto Solórzano y Roy Santos, quienes acompañaron la llegada de Capitol Ministries. Este respaldo internacional potencia a los evangélicos en comisiones y proyectos del Estado”, afirma el texto.

En mayo de ese mismo año, el diputado Zambrano había sido acusado por la desaparecida Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) y la Unidad Fiscal Especial Contra la Impunidad de la Corrupción (UFECIC), de presuntamente cometer los delitos de falsificación de documentos, abuso de autoridad y delitos contra la forma de Gobierno.

Y aquí cabe preguntar a los diputados del Congreso si recuerdan que Jesús dijo: “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros”, ¿pero en realidad los congresistas demuestran el amor por los desposeídos o también olvidaron que todos somos iguales ante las leyes terrenales y espirituales?

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