Europa teme al Islam

¿Una Meca en Europa? Según informaciones publicadas por el diario español ABC y reproducidas por diversos medios en Europa, un grupo de islámicos españoles y extranjeros planea construir la segunda mezquita más grande del mundo en Córdoba, España.

 Dichas fuentes aseguran que el plan consistiría en erigir una especie de segunda Meca (la ciudad sagrada de Arabia Saudita a donde los musulmanes peregrinan cada año y al menos una vez en su vida) en las cercanías de la sureña ciudad ibérica.
Cabe recordar que durante el dominio árabe de España (el que duró 800 años) se construyó una primera mezquita en Córdoba, la tercera más gran del mundo, la que todavía hoy existe. Este impresionante ejemplar del siglo VIII tiene una extensión de 23.000 metros cuadrados y fue erigido en el lugar donde se encontraba una iglesia visigótica. La llamada Iglesia de San Vicente. De hecho, durante mucho tiempo el templo fue un centro de culto musulmán y cristiano.
La Mezquita fue iniciada por el rey moro Abderramán I. En el año 833 Abderramán II la amplió. Las columnas que la sujetan son de mármol blanco procedentes del teatro romano de Mérida, España. Once capiteles son árabes, el resto son romanos y postromanos.
En el 961 Alhakem II aportó los mayores tesoros que hoy tiene la mezquita. La última y mayor ampliación fue realizada por Almanzor, con lo que en el año 987 la mezquita casi dobló su tamaño.
La mezquita, curiosamente, no está orientada hacia la Meca. Algunos lo explican por la nostalgia que Abderramán I sentía por Damasco, expresada por él mismo en su poesía. Lo cierto es que la mezquita de Córdoba se orienta hacia las mezquitas de Damasco y no hacia la Meca, como es la tradición.
El mismo año de la reconquista de Córdoba por las huestes cristianas, en 1236, la mezquita fue consagrada como Catedral cristiana. Ya en el siglo XII había sufrido algunas modificaciones, como la construcción de la Capilla Real utilizada como panteón por varios reyes castellanos. Pero fue en 1523, cuando el cabildo eclesiástico, con el apoyo de Carlos V y a pesar de la oposición del Consejo de la ciudad, mandó edificar una gran nave en el interior de la mezquita. Las obras tardaron 234 años, por lo que al inicial estilo gótico se le añadieron el renacentista y el barroco.
A partir de esta rica historia grupos de islámicos españoles quieren erigir la nueva mezquita a pocos kilómetros de Córdoba. Para ser más específicos, en la población de Medina Azahara, ciudad nacida de los sueños del califa Abderramán III en el siglo X y hoy en ruinas. Según el ultraconservador, promonarquista y católico ABC, los promotores del proyecto contarían con fondos de Arabia Saudita y de los Emiratos Arabes Unidos.
Dichos fondos serían destinados a la construcción de realizarse la obra, la que está en riesgo en virtud del rechazo de algunos sectores de la sociedad española, los que afirman que Andalucía (el Al Andalus de los moros) está en las miras de los árabes, los que estarían soñando, dicen, con la reconquista. Una exageración de tonos xenófobos y fundamentalistas, no cabe duda. Sin embargo, hay que señalar que otra mezquita está en proyecto en Sevilla. Pero los sevillanos se oponen.
Según informaciones de diversos medios españoles en Sevilla existe un centenar de mezquitas de pequeño tamaño (muchas de éstas son departamentos adaptados, como sucede en gran parte de Europa).
En Roma y en Moscú existen las dos mezquitas más grandes del continente europeo. En Holanda se han erigido decenas de mezquitas.
Sin embargo, el proyecto de Córdoba es algo mucho más grande y trascendente (desde el punto de vista religioso pero también político) por la histórica presencia musulmana en esa región de España.
La realidad es que los cuestionamientos entre los españoles, como entre los europeos, crecen, ante el temor, cada vez más difundido, al aumento de la presencia musulmana en el Viejo Continente. Y a las consecuencias culturales de dicha inmigración, como los problemas de integración y el rechazo a la cultura laica.
A pesar de todo, en el barrio del Albaicin, en la ciudad de Granada, se puede escuchar desde hace algunos meses el canto de muecín después de 500 años de que había cesado de escucharse, luego de la expulsión de los musulmanes.
Pero, por otro lado, las dudas de los españoles respecto a los proyectos de nuevas mezquitas crecen, como el que hemos señalado en Córdoba. Hay que recordar que la libertad que los Estados laicos europeos han otorgado a los musulmanes en Europa no es practicada por sus pares musulmanes, donde la erección de nuevas Iglesias o catedrales no es permitida. También es necesario insistir en que la multiplicación de las mezquitas en Europa va aparejada al aumento de la inmigración musulmana, principalmente del Magreb. Inmigración que, a pesar de la xenofobia creciente y del racismo, es indispensable para las economías del Viejo Continente, muchas de ellas con natalidad negativa, como es el caso, precisamente, de España e Italia.
Los musulmanes en Europa son al menos 13 millones (es decir, el 3.5 por ciento de la población europea).
En Gran Bretaña viven 1.58 millones de musulmanes. En Holanda 945 mil. En Francia 3.5 millones. En España, 1.6 millones. En Alemania 3.4 millones. Austria cuenta con 338 mil. Italia suma 723 mil musulmanes, mientras Portugal no pasa de los 12 mil y Chipre de los 4 mil.
Respecto al proyecto de la mega mezquita en Córdoba o de una segunda Meca, cabe señalar que la Junta Islámica de España ha pedido al Papa que la vieja catedral de Córdoba, construida dentro de la vieja mezquita del siglo VIII, se convierta en un templo donde los cristianos y musulmanes puedan rezar. Como sucedía en tiempos de la dominación musulmana de España, cuando la tolerancia mora permitió la convivencia de judíos, cristianos y musulmanes y el surgimiento de las artes que convirtieron a Córdoba en uno de los centros del saber del mundo mediterráneo de la época. La petición se hizo a través de una carta enviada al nuncio apostólico en España, precisamente a raíz de los rumores del proyecto de erigir una nueva mezquita. Pero la Iglesica católica española ha dicho que no. Que no está dispuesta a compartir la vieja mezquita. Demostrando intolerancia y falta de miras. Y su temor, ante la disminución de la fe católica en la España de los Reyes Católicos y el aumento de los creyentes en Mahoma.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...