Europa Laica denuncia las declaraciones del nuncio vaticano sobre Franco y la guerra civil

EUROPA LAICA ANIMA Y EXIGE AL GOBIERNO A QUE PROCEDA A LA DENUNCIA Y DEROGACIÓN DE LOS ACUERDOS CON LA SANTA SEDE DE 1979, ÚNICA FORMA REAL DE SUPRIMIR LA INJERENCIA VATICANA EN LA ACCIÓN POLÍTICA Y LEGISLATIVA ASÍ COMO LOS PRIVILEGIOS QUE LA IGLESIA CATÓLICA SIGUE DISFRUTANDO.

Las declaraciones del Nuncio Vaticano en España en las que justifica a Franco y  la guerra civil, criticando abiertamente la decisión del Parlamento y del gobierno español sobre la exhumación de la momia de Franco, no deben extrañar a nadie ya que la Iglesia católica  siempre ha considerado la guerra civil como una Cruzada y al franquismo un régimen legítimo; de hecho, el Vaticano  fue uno de los primeros Estados del mundo en reconocer en 1938  el régimen de Franco, desoyendo las recomendaciones posteriores de la ONU de no reconocimiento.

La actuación del Gobierno ante esta inaceptable intromisión no puede quedar en solo formalizar una queja diplomática ante el Vaticano, actuación de mínimo decoro democrático completamente justificado, ni tampoco en sacar de la chistera, como si de una especie de “amenaza” con la boca pequeña se tratara, la necesaria revisión de algunos de los múltiples privilegios que el Estado sigue otorgando a la Iglesia católica. Menos aun, porque sería ya de vergüenza, que aceptada o no tal queja, retirara de la agenda política tal necesidad de revisión.

Porque esa falta de voluntad política ya la conocemos de sus anteriores incumplimientos de tipo partidario, electoral y en sede parlamentaria en relación con olvidarse de la denuncia y derogación de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979, que esa sí que es la verdadera injerencia vaticana, que permite seguir manteniendo un Estado pseudoconfesional con  cantidad de privilegios a favor de la Iglesia católica en la financiación del clero con el erario público,  con exenciones fiscales de todo tipo o el adoctrinamiento religioso en las escuelas, entre otros temas concordatarios, a los que se suman, además, otras tantas situaciones de privilegio como en la enseñanza concertada, la usurpación de bienes inmatriculados que son del dominio público, el trato confesional especial en el código civil y en el penal, en la simbología institucional católica, etc.

Europa Laica viene reclamando de siempre la denuncia de estos Acuerdos que son prolongación del Concordato nacional-católico de 1953. Pero, tristemente, en la última campaña electoral ni incluso los partidos de la izquierda llevaron este asunto en sus promesas electorales, desdiciéndose de comicios anteriores. De la derecha política ya ni hablamos: sigue vinculando la nación con lo católico y por ello algunos representantes han saludado, hasta con júbilo, estas provocadoras declaraciones.

Europa Laica, hace un firme llamamiento a los partidos políticos que dicen querer conformar un gobierno progresista para que incluyan de una vez, como elemento esencial del programa de acción de gobierno, la denuncia de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979, advirtiendo, por otra parte, que por su contenido y carácter claramente arcaico y antidemocrático, no ha lugar ni tiene sentido una revisión sino sencillamente derogados. En una sociedad moderna y democrática que se precie no es admisible actualizar una nueva componenda de privilegios o seguir reconociendo la injerencia del Vaticano en nuestra legislación interna.

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