Etiquetado: control comunicaciones

32 países, entre ellos España, usan FinFisher para espiar a sus ciudadanos

Según el reporte más reciente de CitizenLab, el uso del software espía FinFisher se encuentra en crecimiento en todo el mundo. Se trata de un software que no se utiliza tanto para el espionaje masivo al estilo NSA, sino para el seguimiento de sujetos específicos. Esto es un indicio de que nuestro Gobierno puede estar espiando a activistas que le resulten especialmente molestos, obviamente con el objetivo de neutralizarlos vulnerando...

23 observaciones sobre el nexo entre la religión y el terror

Las imágenes de las atrocidades cometidas por los grupos y Estados fundamentalistas islámicos inundan la prensa sirviendo de pedagogía del terror para sus promotores, mientras que para otros son la prueba que justifica las guerras de conquistas contra los bárbaros. “¡Ellos no representan el Islam verdadero!”, aclaman quienes ven nula la relación entre la religión y la violencia sin piedad, y en otro extremo se afirma que “el terror es parte inherente...

Yihad estadounidense 2014. Los nuevos fundamentalistas

No es sorprendente que los dirigentes de este sistema basado en la fe sean verdaderos creyentes fundamentalistas. No llevan largas barbas, no agitan el Corán. Tienden a lucir uniformes militares y medallas. En un libro de texto mío de los años cincuenta puedo recordar a un marciano que aterrizaba en la Calle Mayor, EE.UU., para recibir instrucción sobre las glorias de nuestro sistema político. Ya sabéis: nuestro Gobierno tripartito, sistema...

¡Todos fichados!

Nos lo temíamos (1). Y tanto la literatura (1984, de George Orwell) como el cine de anticipación (Minority Report, de Steven Spielberg) nos habían avisado: con los progresos de las tecnologías de comunicación todos acabaríamos siendo vigilados. Claro, intuíamos que esa violación de nuestra privacidad la ejercería un Estado neototalitario. Ahí nos equivocamos. Porque las inauditas revelaciones efectuadas por el valeroso Edward Snowden sobre la vigilancia orwelliana de nuestras comunicaciones...