Escuela Laica

Escuela Laica. (v. Religión en la Escuela. Catequistas. Niño)

El laicismo reclama la escuela laica universal, para todos los menores.

Entendemos por escuela laica la escuela aconfesional que imparte conocimientos universales -científicos aceptados de forma general, no basados en revelaciones o inspiraciones particulares-, desarrolla el razonamiento como facultad específica humana y la capacidad de crítica. Además respeta la pluralidad y da a conocer diferentes posiciones de convicciones, principalmente de las que están presentes en la sociedad.

Cuando se habla a favor de la clase de religión y de la escuela confesional siempre se alude al artículo 27. 3 de la Constitución. Pero no es un mandato para que la religión deba ser enseñada a cargo del Estado -sino que este ha de proteger que reciban la formación-; y mucho menos que esto se haga la escuela. La imposición viene de los Acuerdos con el Vaticano y de la Ley de la L. Religiosa.

Imposibilidad: si este derecho debiera ser satisfecho en la escuela, debería serlo para todos y acoger todo tipo de creencias, convicciones y morales particulares, de cada individuo, sin restricción alguna, convirtiéndolas en asignaturas, lo que es manifiestamente imposible. En otro caso, no hablamos de un derecho universal sino de un inadmisible privilegio de algunos, como está ocurriendo.

Además, y más importante, el artículo 27.3 debe ser interpretado a la luz del .2 del mismo artículo que también es llamado "el ideario constitucional sobre la educación" que impone que la formación que han de recibir los menores, aparte de aquellas religiosa y moral de las convicciones de los padres, se les deben proporcionar una educación orientada "… al pleno desarrollo de la personalidad humana…"; y entre los derechos y libertades fundamentales está el de la libertad de conciencia, que también debe ser formada para una libre elección de la misma

La escuela laica viene demandada para facilitar y garantizar el desarrollo de la libertad de elección de conciencia de los menores, que se han desarrollado en ambientes de creencias culturales específicos.

Es una obligación de los padres o tutores, en ejercicio de la patria potestad, por el bien superior del niño, facilitar el ejercicio de este derecho fundamental del que, de forma progresiva según su edad deben disfrutar. El derecho a la libertad de conciencia del menor de edad se concreta en el derecho a la formación de su conciencia enlibertad.

Para garantizarlo, el Estado igual que la obligación de la escolarización, debe imponer las características de laicidad de la misma.

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