Escándalo en Orán (Argentina): afirman que su obispo fue desplazado por denuncias de abuso sexual y de poder

Monseñor Zanchetta presentó su renuncia en agosto de 2017. Una investigación periodística reveló ahora que fue relevado por el Papa Francisco. Hoy maneja la “inmobiliaria” del Vaticano. 

A un año y medio de la renuncia al Obispado de Orán (Salta) de su responsable, Gustavo Zanchetta, se conoció que en realidad el sacerdote fue desplazado por el Papa Francisco. La remoción de su cargo al frente del Obispado habría sido decidida a partir de las denuncias que provinieron de otros integrantes del propio clero, que lo acusaron por diferentes tipos de abuso, entre ellos sexual y de poder, dentro del seminario fundado por él mismo y que dejará de funcionar a partir del año próximo.

Lo reveló una investigación del diario El Tribuno de Salta, que levantó polvareda en la provincia: asegura que las denuncias no sólo dividieron al clero local, sino que también calaron hondo entre los religiosos más allá de Orán. Además, pone en duda los motivos de los traslados de tres sacerdotes (que habrían sido algo así como una penitencia), quienes denunciaron a Zanchetta por abuso sexual a 3 seminaristas y por abuso de poder contra otros 10 seminaristas, delitos que se habrían concretado entre 2014 y 2015.

La denuncia de los sacerdotes fue realizada ante la Nunciatura Apostólica de la Santa Sede en Buenos Aires, sólo para que quede asentado, «pero no se trata de una denuncia penal porque reina el miedo y temen quedar escrachados y que se tomen represalias contra ellos», contó a Clarín una fuente muy cercana al clero de Salta.

«Son chicos, están aterrados, y las víctimas de abuso ya dejaron el seminario porque no quieren saber absolutamente nada vinculado con la Iglesia. Y eso que un juez les aseguró protección y blindaje. Yo pude hablar con uno de los chicos que fue víctima de Zanchetta hace una semana y me dijo que se va a animar a hablar, pero necesita tiempo», amplió.

Gustavo Zanchetta, acusado de abuso sexual, abuso de poder y malversación de bienes.

Gustavo Zanchetta, acusado de abuso sexual, abuso de poder y malversación de bienes.

En agosto de 2017, Zanchetta difundió una carta a la comunidad diocesana de Orán en la que daba su versión de los motivos de su «renuncia», fórmula elegante para maquillar la destitución del Papa. «Desde hace tiempo un problema de salud no me permite llevar plenamente el ministerio pastoral que me fue confiado, sobre todo teniendo en cuenta la vasta extensión de nuestro territorio diocesano, y los enormes desafíos que tenemos como Iglesia en el norte de la patria», fundamentó.

«Es una vil mentira, Zanchetta no tuvo, ni tiene problemas de salud. El cometió el error de acelerar su partida y eso despertó sospechas. En lugar de irse el 31 de agosto de 2017, que es el día de fiesta de la Diócesis de Orán, se fue un mes antes, el 29 de julio», afirma la fuente.

En la edición del 19 de diciembre de 2017, Clarín consignaba que elPapa Francisco designaba al obispo emérito de Orán, Gustavo Zanchetta, como «asesor» de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), conocida como «la inmobiliaria» que gestiona más de 5.000 propiedades del Vaticano, es decir que maneja más de 3.000 millones de dólares.

La persona que habló con este diario, que insistió en el anonimato porque «el poder de Zanchetta llega a altas esferas de la provincia de Salta y puede hacer lo que quiera con nosotros», está convencido de que el Papa Francisco sabe de los abusos sexuales y de poder, «y que se lo llevó a Roma para tenerlo controlado. Si bien está al frente de APSA no tiene las riendas, aunque tiene un amigo muy poderoso que es el italiano Doménico Calcagno, que era el jefe de APSA».

También admitió que Zanchetta abusó de su poder económico con muchos sacerdotes para acallarlos, regalándoles dinero, ropa y computadoras. «Con los seminaristas a los que abusó los silenciaba así: un par de zapatillas, una notebook, ropa importada. Pensá que los chicos acá tienen lo mínimo indispensable», remarcó.

Cuando se le consultó puntualmente cómo fue el abuso contra los jóvenes de entre 20 y 25 años, enumeró: «Masturbación, manoseo, presión psicológica y de poder, extorsionándolos o estimulándolos con obsequios». Y una prueba reveladora que habría llegado a las altas cumbres eclesiásticas: «Se metía en páginas porno gay e intercambiaba fotos suyas desnudo, en las que a veces estaba acompañado».

¿Cuál es la actualidad de Zanchetta? Según se pudo averiguar, se encuentra en Roma, con muchísimo miedo y haciendo llamados a la Argentina «psicopateando a presuntos débiles» para intentar que sus delitos no sigan recorriendo kilómetros. ¿Cómo? Pidiendo que se lo defienda y que se desmientan las versiones que manchan su imagen.

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