Es un escándalo cómo la Iglesia cierra filas con el PP

¿Pero por qué Benedicto XVI, de hecho, convierte en dogma de fe la prohibición del sacerdocio femenino? Porque él y sus predecesores son clamorosamente machistas. Arrastran desde muchísimos siglos este otro modo de xenofobia o de racismo aplicados por los jerarcas eclesiásticos a las mujeres.

Jesús, rodeado de mujeres
Olvidan de manera deliberada que Jesús de Nazaret, según las narraciones de los apóstoles, estuvo rodeado de mujeres. Desde su nacimiento hasta su muerte. Sólo obsesos o dementes peligrosos odian tanto a las mujeres como los dirigentes de la Iglesia católica.

El oscurantismo de la cúpula de la Iglesia
No hay ninguna razón, ni una sola- incluso desde la lógica del catolicismo- para que no pueda haber mujeres sacerdotisas, obispas, cardenalas o papisas. Sólo el oscurantismo sistemático de la cúpula oficial de la Iglesia católica puede seguir defendiendo que los curas no deben casarse, ni tampoco las monjas.

Entre el PP y la extrema derecha
Y no hablemos de las bodas gays. Las de hombres con hombres o mujeres con mujeres. En esta otra cuestión, la de la homosexualidad y el lesbianismo, el obispo Reig Pla -cuya ideología política oscila entre la del Partido Popular y la extrema derecha- soltó toda su bilis a través de TVE y se dedicó a humillar a homosexuales.

Un trato de esclavismo
No es monseñor Reig Pla la excepción a la regla. La verdad es que el trato de la Iglesia católica a los homosexuales no está muy lejos -en términos religiosos- del esclavismo. Son los homosexuales, para los jefes del catolicismo, ciudadanos de segunda o tercera división. Las autoridades católicas no quieren reconocer que, en definitiva, la homosexualidad en sí misma no es maligna. Hay, sí, homosexuales malignos. Pero también hay homosexuales, mayoritariamente, que son buenos ciudadanos y personas ejemplares.

El clero de a pie
En varios países, como Austria e Irlanda, entre otros, el clero de a pie está proyectando su indignación y su exigencia de cambios profundos en una Iglesia en decadencia y a la deriva, como es la católica. Es incapaz de reformarse y de que la democracia se introduzca tanto en El Vaticano como en los usos y costumbres de los creyentes católicos.

El Santo Oficio
Ratzinger, el jefe y censor del Santo Oficio durante más de veinte años, ha perseguido a los teólogos disidentes y –en el lenguaje eclesiástico- a los herejes. Continúa, como Papa, respaldando a las ideologías más reaccionarias.

Clemente se quedó corto
Esta Iglesia sigue atascada y prisionera de sus apoyos a la derecha. En España es un escándalo observar cómo la jerarquía católica cierra filas, más o menos disimuladamente, con el PP. El otro día, Javier Clemente le espetó a Roco Varela que era un jeta y que, respecto a la COPE, engañaba a los católicos. El veterano entrenador tiene razón y, en su alocución, se quedó corto.

Print Friendly, PDF & Email

También te podría gustar...