Enrique de Castro: «La religión la inventó un listo para tener poder»

Desde Intereconomía piden que el obispo lo retire del sacerdocio.

"Los evangelios no tienen un código de moral"

"En nuestra parroquia comulgan cristianos, pero también agnósticos y musulmanes"

Enrique de Castro (Madrid, 1943) es un cura de familia bien que nada más ser ordenado fue enviado a un barrio mal y entonces se dio cuenta de que el mundo no era como le habían pintado. Para empezar vio que los curas de la periferia trabajaban para ganarse el pan, así que se metió a taxista primero y a pintor de brocha gorda después. Hijo de militar, también descubrió que los rojos no eran el demonio, sino personas. Era el final del franquismo y en las iglesias el evangelio era política y viceversa, así que De Castro hizo su propia lectura de los textos sagrados y encontró otro mensaje. Lo entrevista Nacho G. Pandavenes en La Voz de Asturias.

Al mismo tiempo conoció la realidad de la calle y resultó que el mensaje coincidía con el de la biblia. Eso le llevó a vivir en función de lo descubierto, a trabajar con los marginados y a explicar que Dios no era la opulencia y las normas de la Iglesia, sino amor. Se ganó enemigos enseguida.

¿Qué descubrió en los evangelios?

Que Jesús se carga el templo y a los sacerdotes, que echa por tierra la intermediación entre Dios y el hombre, que dice que el templo no sirve para nada y que nunca ha servido. Rompe con lo establecido y dice que tenemos que caber todos. No distingue entre creyentes y no creyentes y pone por encima de todo al ser humano. En los llamados milagros siempre dice: tu fe te ha curado. No mi fe, ni mi Dios. Tu fe. Eso se lo dice hasta a un centurión romano, a cualquiera independientemente de su religión.

Sin embargo el cristianismo ve inmorales algunas conductas por ser distintas.

Los evangelios no tienen un código de moral, pese a que nos han aplicado miles de ellos. Si lees los textos ves que Jesús puso al hombre por encima de las leyes y por encima de las religiones.

Pero él es el germen de esa religión.

Jesús no inventó la religión. Lo hizo un listo que vio unas fuerza inexplicables y dijo: yo hago unos ritos que nos liberen de estos fantasmas. Luego se unió al jefe de la tribu, que era el más fuerte, y entre los dos controlaron al resto. Es una cuestión de poder. Jesús llega y dice: esto no es así y llama papa a Dios. Ya no es un jefe, sino un ser familiar que se preocupa del ser humano y lo hace por encima de la ley y de la religión. Está todo en los evangelios, lo que pasa es que la gente está muy desinformada, incluido el clero.

¿Jesús es lo opuesto a la religión?

Lo que parte de Jesús es un movimiento a la contra dentro del judaísmo y eso está en todos los mitos. En el mismo evangelio, por ejemplo, se habla del mito de la virginidad. En la biblia, si un personaje iba a hacer algo grande lo escenificaban en su nacimiento. Decían de ellos que venían de un hombre viejo y una mujer estéril, lo que quería decir que su nacimiento era obra de Dios. Con Jesús eso se rompe, ya no es hijo de lo viejo y estéril sino de madre virgen. Y hay más. La genealogía de José entronca con David y representa la tradición, pero según el relato no se acuesta con María. Es decir, rompe con lo anterior y nace de lo nuevo, de tierra virgen.

¿Qué ha aprendido en la calle?

Lo mismo que en la biblia. En nuestra parroquia comulgan cristianos, pero también agnósticos y musulmanes. Un día uno me dijo: "Enrique, sabe usted que yo soy musulmán". Le dije que sí y me respondió, "vengo porque esta es mi iglesia". Nuestra misión es rescatar la fe, no como elemento religioso, sino como elemento consustancial al ser humano para que crean en la gente, en una persona, en lo que ellos quieran… pero que crean.

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