En Yucatán hay menos católicos

Números del Inegi arrojan aumento de ateos y protestantes

La existencia de iglesias como la Luz del Mundo —que recientemente cobró relevancia por el derrumbe de una construcción que levantaban sus propios creyentes— opuestas al credo católico están en aumento en Yucatán: desde 1960 se reporta una disminución paulatina de feligreses católicos.

De acuerdo con el estudio “La diversidad religiosa en México” (2005), realizado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi), Yucatán se encuentra debajo del promedio nacional en población católica. Aparece entre las siete entidades del país con mayor participación de creyentes no católicos y personas que no profesan religión alguna.

Ese estudio revela que el Estado ha experimentado un paulatino descenso en la población católica, sobre todo en los últimos años. Yucatán tuvo su mayor número de creyentes católicos en 1910, en plena época de la Revolución Mexicana.

Sin embargo, desde 1921 hay un descenso en el número de personas que profesan el catolicismo y han crecido las religiones clasificadas como cristianas, entre las que se incluyen las presbiterianas, pentecostales, mormones, del séptimo día y bautistas, entre otras.

La comunidad protestante —así se asienta en el estudio— ha ido en aumento. El 7% de los seguidores de esas corrientes en todo el país reside en nuestro Estado. La diversidad religiosa en Yucatán no se concentra en Mérida. Según el estudio, en 25 de los 106 municipios más de una cuarta parte de la población difiere de la creencia católica. Incluso, hay municipios —como Opichén— donde la quinta parte de su población declaró que no profesa ni tiene creencia religiosa alguna

Desde 1960 el Estado vive una disminución paulatina del número de creyentes católicos que, de acuerdo con el Censo General de Población y Vivienda de 2000, representan el 84.3% del millón 472 mil 683 habitantes.

El estudio “La Diversidad Religiosa en México“ (2005), realizado por el Inegi, señala que las religiones protestantes han ido en aumento al igual que el número de personas sin religión, que asciende a 50,841 personas.

De acuerdo con el estudio, la mayor dinámica de crecimiento de 1990 a 2000 corresponde a la cantidad de personas sin religión, que está incrementando un 3.5% anual, y muy cerca va creciendo el número de personas con una religión diferente a la católica con 3.1%.

Ritmo lento La población católica ha bajado su crecimiento al 2.1% anual, dando pie al incremento de religiones protestantes, que en el estado congregan el 7% de su prevalencia nacional. Las religiones presbiterianas y bautistas tienen un mayor porcentaje en los municipios de Kaua, Yobaín y Sudzal,. En esos municipios la población es menor a los 2,500 habitantes.

Los municipios con una población reducida se han convertido, según los indicadores, en los escenarios para la implantación de religiones opuestas al catolicismo, pues las religiones pentecostales y Adventista del Séptimo día tienen su mayor número de creyentes en municipios pequeños. En nueve municipios hay un 10% de su población que no profesan ninguna religión. También se menciona que en nuestro Estado hay presencia de religiones no bíblicas, como la judía (377 creyentes), budismo (187), islámica (15), nativismo (3) y espiritualismo (32). Hay una población de 1,296 personas que profesan alguna otra religión. Finalmente, el número de religiones cristianas protestantes asciende a 122,691 personas considerando las evangélicas y no evangélicas, como la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

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