En pos del laicismo

Manifestantes guardarán silencio en memoria de las personas fallecidas en la lucha por un Estado Laico, por sus preferencias sexuales, orientación sexogenérica.

Con el lema "En Un Estado Laico Cabemos Todas y Todos", el próximo sábado se realizará la XXXIV Marcha Histórica del Orgullo Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Travesti, Transexual e Intersexual (LGBTTTI) de la Ciudad de México, donde 62 organizaciones civiles y más de 150 activistas del colectivo de la diversidad sexual, marcharán desde la Glorieta del Ángel de la Independencia hasta el Zócalo capitalino para exigir la construcción de políticas públicas que garanticen la defensa de sus derechos.

Del monumento a Cuauhtémoc a la Glorieta de Colón, los manifestantes guardarán silencio en memoria de las personas fallecidas en la lucha por un Estado Laico, por sus preferencias sexuales, orientación sexogenérica o por falta de atención médica a padecimientos específicos como el VIH/sida, esto, con el objetivo de que los distintos niveles de gobierno atiendan sus demandas de acceso a la salud y a la justicia.

La marcha se integrará por varios bloques. El primero llevará la manta con el lema y estará conformado por grupos religiosos con trabajo espiritual al interior del colectivo LGBTTTI, encabezados por la Iglesia de la Reconciliación.

El segundo estará reservado a activistas y personas históricas que lucharon en los años setenta y ochenta del siglo pasado, como los integrantes del Frente de Liberación Homosexual, Frente Homosexual de Acción Revolucionaria y Grupo Lambda.

El tercero lo formarán lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, travestis y transgéneros.

En el cuarto contingente habrá grupos de activistas LGBTTTI de lucha contra el sida, feministas, de derechos humanos y de movimientos sociales que los "acompañen en una manifestación apartidista y sin interés electoral".

Los grupos con vehículos y con plataformas serán el quinto grupo, y finalmente estarán las plataformas de los comercios LGBTTTI previamente registrados.

Miguel Alonso Hernández Victoria, uno de los coordinadores afirmó que el colectivo LGBTTTI ve al Estado laico como un "marco imprescindible para afianzar los derechos reconocidos por el Estado, y avanzar hacia una igualdad de derechos y obligaciones, pero desde el continuo desmantelamiento legal del mismo, las iglesias han vuelto a intervenir no sólo en la esfera de lo privado tratando de imponer sus normas, sino también en lo público para influir en materia legislativa, al imponer un candado a las mujeres que quieren abortar, estar en contra del matrimonio universal y apoyar a que se les niegue la seguridad social, y querer restringir legalmente la adopción por parte de parejas del mismo sexo, socavando la laicidad del Estado desde los perjuicios de quienes abanderan los movimientos religiosos".

El activista aseveró que desde la visita del Papa Benedicto XVI, a principios de este año, la Iglesia católica quiso influir en los candidatos a la Presidencia de la República "citándolos para conocer su discurso en cuanto a estos temas, condicionando el apoyo de su gremio, lo que no sólo atenta contra la laicidad del Estado, sino es una intervención extranjera en asuntos internos de nuestro país".

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